Prosista ilegible. Fabulador del silencio. El único consuelo a la contemplación de la propia ignorancia es aceptar vivir en las arenas perpetuas del desierto.
"Querer a alguien" es vivir con el miedo cotidiano a perderse en el proceso. No es "tener" ni "poseer", antes bien es sostener del cuello sin firmeza. Es dar abrigo a un ave en la palma de tu mano para sentir su respiración acompasada y armonizarla con la tuya.
@karinasainz@LumenEdit@RollingStoneMX Esa historia retrata bien el negocio sucio de la supervivencia. El tránsito por los callejones estrechos de la inhibición moral es el único horizonte si intentas salvarte del triunfo de la barbarie. Debes estar dispuesto a salvar la vida incluso a costa de tu alma.
¿Qué clase de trabajo es pensar? ¿qué frutos produce? ¿qué cambios obra dentro? Acaso la conquista de la libertad interior es suficiente aliciente para el abandono de la esfera de la acción. El autoexilo cobija de la hostilidad del mundo exterior o sólo ilusiona mentes incautas.
@drac180558@karinasainz Quizás quise decir algo no tan obvio. El nihilismo es una impostura intelectual y el mundo se encarga a poner a todos en su sitio.
@eldiariodedross ¿cuánto vale una vida? No se puede tasar. Por eso se habla de dignidad humana. Nadie tiene precio, todos somos irremplazables. El valor de la vida es cualitativo, no cuantitativo.
Cualquier intento de domesticar la realidad es vano. El egoísmo y la estupidez suelen hacerse compañía en la lucha a contracorriente con la naturaleza caótica del mundo.
En el miedo a la muerte no se oculta el amor a la vida, sino el temor narcisista a la aniquilación del yo. Ese terror a la destrucción de nuestra personalidad hace inconcebible un mundo sin nosotros. Es el miedo irracional a ser olvidados y no formar parte del mundo.
El hombre es el pastor del ser, en palabras de Heidegger. El don de la conciencia y el entendimiento nos predisponen para ejercer la labor de custodia del sentido de la realidad.