Y el Barça podría volver a ganar la Liga en Cornellá… jajaja. Qué dilema para el Espanyol, eh. Ganar para salvarse y hacer Campeón al Barça o perder y oler a segunda. Poético, Manolo.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Este Martes, Nueva York podría tener el alcalde más jóven de su historia con 34 años.
Zohran Mamdani se presentó como candidato demócrata a pesar de medir 1% en las encuestas. En 5 meses, pasó de completo desconocido a favorito gracias a una campaña que se volvió un movimiento y lo diferenció de los políticos tradicionales: un mensaje claro, una estética que engancha y contenido más informal.
Sin meterme en política ni juzgar las propuestas de Mamdani, me interesa analizar su campaña de marketing para entender el fenómeno. Estos son los puntos claves: