mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Extraño a mi abuelita todos los días, en todo momento, pero sobre todo por las noches cuando me preguntaba mi día y podíamos hablar horas de todo aquello que me atormentaba..