Si la izquierda en Colombia hubiera tenido la oportunidad con alguno de estor 3 señores, habrían gobernado por 30 años, pero no, decidieron elegir al peor de los líderes, un hombre que no quizo controlar sus demonios y su infinito ego, que se dedicó a destruir moralmente a sus compañeros de lucha para ser el “Unico” mesías de izquierda en Colombia.
Después no anden buscando culpables, le dan las gracias a Gustavo Petro y listo.
A veces se vota por convicción y otras por conveniencia.
Pero cuando el voto traiciona los valores y los ideales más profundos, por más que se trate luego de racionalizar o justificar, tiene un costo personal.
Un costo excesivo.
Y se nota al mirarse en el espejo.
Eso pasa ahora.
Esto es lo que significa la Libertad de Voto aprobada, por unanimidad, por el Comité Ejecutivo Nacional de Dignidad & Compromiso, el máximo organismo de dirección del Partido:
Años diciendo que el centro no existe o que es una derecha enclosetada para venir ahora a “invitar”, “arropar”, “tratar bien” y hasta “abrazar” a los votantes de centro.
No sean descarados que ustedes con esos discursos arrasadores de lado y lado trajeron el país hasta acá.
Con dolor y preocupación, he tenido noticia de la trágica situación de violencia que aflige la región suroeste de #Colombia, que ha causado graves pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía en la oración a las víctimas y a sus familiares, y exhorto a todos a rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la #paz.
¿Se acuerdan de Don’t Look Up?
Científicos colombianos llevan años estudiando los #hipopótamos del Magdalena. Tienen trabajo de campo, modelos poblacionales, ecología de invasiones, publicaciones en revistas internacionales. La ciencia sobre este tema existe y es sólida.
Pero cuando los medios cubren la historia, los expertos aparecen poco. Predominan voces sin formación específica en el tema, lo que termina empobreciendo el debate público.
Todo esto me recordó Don’t Look Up (No mires arriba): una película donde los científicos tienen la evidencia, advierten con claridad, y aun así quedan desplazados por otras voces y al final ignorarlos sale caro.
Presidente Petro, usted nos recuerda la celebración de su cumpleaños, precisamente en la noche cuando en el departamento del Cauca miles de familias tienen miedo y lloran a sus muertos. Ni una sola palabra de condolencia, ni la más minima compasión. Ningún rastro de humanidad en sus comportamientos. Recuerde que son víctimas del caos total en el que terminó su paz total. Qué indolencia, qué vergüenza.
Presidente,
A usted, y a su protegido, le conviene la polarización y la división.
Usted quiere que las elecciones sean un referéndum sobre usted: su vanidad y obsesión no le permiten otra cosa.
Quiere que votemos petrismo o antipetrismo.
Y para ello necesita dos candidatos:
el protegido, el que le conviene; y su antagonista más radical.
Ese es el escenario que le conviene a usted, pero no a Colombia.
Por eso su protegido no quiere un debate sin exclusiones y sin limitaciones. Ustedes quieren debates a medida, como quieren elecciones a medida y harán constituciones a medida, si pueden.
Esa es la verdadera calumnia: defender la democracia, pero la suya, no la de todos y para todos.
Pero hay alternativa.
Y el día 31 se hará presente con toda su fuerza y esperanza.
Millones de electores no ha decidido su opción, otros pueden salir de la abstención y hay miles de nuevos votantes que lo harán por primera vez. Todos ellos tienen el derecho a escuchar todas las voces, todos los matices, todos los temas. La libertad se hará voto y soberanía.
Presidente, ¿Por qué no le pide a Iván Cepeda que debata con todos y de todo? ¿Qué miedo tiene? ¿Cuál sería el riesgo?
Esa es la cuestión: democracia limitada o democracia plena.
¡Debate electoral, ya!
Sin exclusiones
Sin censuras
Sin trampas
¿Saben a quién sí le creo que lucharía contra la corrupción? A Fajardo.
Porque lo ha hecho antes. Porque se rodea bien. Porque no está dispuesto a hacer lo que sea por ganar.
Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas. No serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de #paz, sino solo la promoción paciente de la convivencia y del diálogo entre los pueblos.
Más allá de la burla sobre la candidatura de Fajardo, la verdad este es un ejercicio valioso y vale la pena reflexionar sobre la forma como ejercemos la democracia. ¿Qué tal si elegimos un equipo? (No una persona). Elegir a una persona fomenta el egocentrismo, caudillismo, narcisismo… y podría continuar con una larga lista de ismos…
Reflexión de una discusión larga al margen de la actual campaña.
Encuestas o experiencia: usted verá — Se dice que @sergio_fajardo no es «viable», pero esa viabilidad rara vez se define. Si consiste en emocionar y decir lo que la gente quiere oír, es lógico que no lo sea. Pero si se mide por idoneidad, experiencia, independencia y sensatez en el ejercicio del poder, el problema ya no es el candidato, sino el criterio –o el interés– con que se evalúa. — Mi nueva columna, en @ELTIEMPO