No necesitas demostrar constantemente que estás progresando. Puedes trabajar en silencio. Puedes mejorar sin contárselo a nadie. Puedes construir una vida que no necesite ser publicada para tener valor. Vivimos en una época en la que muchas personas sienten la necesidad de mostrar cada logro, cada viaje y cada momento de felicidad. Pero tu vida no tiene que parecer impresionante desde fuera para ser valiosa por dentro. Algunas de las mejores cosas que construirás nunca necesitarán una audiencia.
Lo digo en representación de todos los hombres, aflojen a la cirugía compulsiva, a los labios con 100 litros de porquería, a las cejas maquilladas y recortadas con navaja y a las pestañas que parecen un paragolpes.
A ningún hombre le calienta de verdad, es una locura entre las mujeres. Dejen de hacerse esto.