Confía en la magia del tiempo. La vida sabe cuándo. A veces lo que deseas no llega cuando quieres, sino cuando lo necesitas. No es rendirse, es soltar el control y fluir. Cada espera tiene su propósito. Respira, lo que es para ti, te encuentra.
Aún recuerdo los mensajes de diciembre, el trato de enero, los sentimientos encontrados en febrero, la confusión en marzo, el dolor y la decepción en abril y mayo... Ya casi Junio.