“Netanyahu revela accidentalmente la verdadera razón de la guerra. No tiene nada que ver con armas nucleares. Admite que el plan es construir oleoductos a través de Oriente Medio directamente a los puertos israelíes, evitando por completo los estrechos controlados por los árabes. Todo se reduce a dinero y control.”
¿ Pero no era para liberar a las mujeres iraníes?
¡Vaya decepción!
La decadencia española es preocupante porque es transversal. La degradación nos rodea.
Y no es casualidad. La lógica del sistema, cortoplacista y demagoga, fomenta el gasto popular en detrimento del gasto necesario. Por buenas que sean, las cosas se deterioran con el uso. Sin embargo, el mantenimiento, que es un principio civilizatorio capital, se obvia desde hace años. ¿Por qué? Porque no es electoralmente rentable.
Se lleva hablando mucho tiempo del mal estado de las presas, de las carreteras, de la red eléctrica o de las vías, entre otros muchísimos ejemplos. Esto se sabía y se sabe. Pero se mira hacia otro lado. No interesa.
Aun así, hay algunos que te miran con condescendencia y te dicen: ¿De qué te quejas, desagradecido, no ves que vives en un país excepcional?
Sí, en España todavía hay cosas que funcionan, pero, a poco que uno se fija, detecta que en la mayoría de los casos el mérito no es nuestro. En el pasado se hicieron cosas bien, con planificación y pensando en el largo plazo, y hoy vivimos de esas rentas.
Ahora bien, la inercia dura lo que dura. Es cierto que en un país próspero la inercia puede prolongarse mucho (lo que, dicho sea de paso, tiene sus peligros, porque genera la falsa ilusión de que uno puede ser un completo inútil sin consecuencias palpables). España tiene una base demasiado sólida como para que una sucesión de incompetentes la hundan en cuestión de décadas. Pero no nos engañemos. La erosión avanza y avanza, y, sí, puede llegar a provocar el colapso definitivo.
Si seguimos así, y lo más probable es que incluso vayamos a peor, dentro de no mucho nos pareceremos a esos países fallidos. Estaremos rodeados de infraestructuras valiosas pero ruinosas que otra civilización superior levantó y que nosotros no supimos o no quisimos preservar.
Sin ánimo de entrar en polémicas, sólo por aclarar:
- no es la Cruz de Borgoña. Es la bandera de Borgoña, con la Cruz de San Andrés.
- su origen proviene del enlace de Juana de Castilla con Felipe el Hermoso, duque de Borgoña, en 1496. San Andrés era el santo patrón de Borgoña.
- el rey y emperador Carlos, hijo de Juana y Felipe, la adoptó como símbolo de sus ejércitos
- se utilizó por primera vez en combate en la batalla de Pavía, en 1525
- fue la bandera del Imperio hasta 1843.
- las aspas y el color rojo simbolizan el martirio de San Andrés, hermano de San Pedro, ordenado por el procónsul Egeas en Grecia.
No es ni franquista ni fascista.
Aprender un poco de historia nunca viene mal.
El Estado español dando consejos sobre cómo borrar tu historial delictivo, en tu país de origen, antes de emigrar a nuestro territorio.
Puede ser el tuit más delirante de la década, fácil.
"Deberíamos medir el éxito del Estado de Bienestar en función de cuántas personas abandonan los programas de asistencia social, no en función de cuántos se incorporan a ellos"
Ronald Reagan
Hay “liberales” defendiendo a quien ha destruido el libre mercado en tres meses y comunistas defendiendo la efectividad del libre mercado. What a time to be alive.
Uno no puede hacer pronósticos fiables si carece de información (y la más importante suele ser reservada).
Por eso, la gran mayoría de "expertos en geopolítica" no son más que charlatanes: hoy hablan sin fundamento, mañana se equivocan y pasado vuelven a pontificar. Pereza.
JAJAJAJAJAJAJAJAAJJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJA. Espera que lo voy a leer de nuevo…JAJAJAAJAJJAAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJQJAJAJAJAHA. A ver otra vez…JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA