🧵 Un consejo para predocs y postdocs que empiezan a construir su CV: intentad evitar lo que podríamos llamar el “efecto Pepe Reina”.
Després de evaluar contratos postdoc de excelencia, ahí van algunas reflexiones.
Me explico 👇
No puedes recoger aceitunas de noche, por si los pájaros quieren descansar en el olivar.
Pero puedes talar el olivar entero para poner una granja de paneles solares.
Y si no lo entiendes, jostídiate.
Tokyo has a building whose entire job is to air condition other buildings. One plant in Shinjuku produces 65,000 tons of cooling capacity, roughly the output of 20,000 home AC units, and pipes chilled water underground to more than 20 skyscrapers at once.
The mechanism is called district cooling. Rather than every tower installing its own chillers and cooling towers, one central plant chills water with massive compressors and steam absorption chillers, then pushes it through insulated pipes beneath the streets. Each skyscraper just runs a heat exchanger. That giant fan visible from the observation deck is one building rejecting the heat of an entire district.
The math is why it wins. A chiller sized for one building has to survive that building's single worst hour. A plant sized for 20 buildings shares capacity, because offices, hotels, and department stores all hit peak load at different times. Central plants also run machines far bigger and more efficient than anything that fits on a rooftop, and they free the top floors of every connected tower, some of the most valuable real estate on the planet.
The plant generates its own electricity with gas turbines too. When the grid fails, it keeps cooling and powering the Tokyo Metropolitan Government building next door. Tokyo's disaster command center rides out blackouts on a neighborhood air conditioner.
The system started in 1971, before most of the skyscrapers it now serves existed. Tokyo laid the cooling grid first, then built the skyline on top of it.
De mi etapa de estudiante, recuerdo a 4 tipos de profesores.
Hilo.
1. Los "investigadores". Se la pelaba la docencia, de hecho la odiaban y no lo disimulaban. Iban a clase más obligados que los alumnos. Se empeñaban denodadamente en no ser entendidos. Radiaban superioridad.
Sería estupendo que @Adif_es explicase cómo es posible que en la flamante nueva estación de tren de Santiago de Compostela no quepan los viajeros.
Que las colas lleguen a la calle cada vez que sale un AVE. Varias veces al día. En una estación nueva.
Que se colapse toda la estación cuando el AVE coincide con los trenes de Vigo y A Coruña, cosa que ocurre varias veces al día.
Que el control de seguridad sea diminuto para la carga de viajeros normal y el personal tenga que hacer milagros para el control de billetes.
Que la gente que necesita coger todos los días el corredor atlántico para trabajar o estudiar se vea inmersa en un caos diario de una estación tremendamente mal diseñada donde un andén lleno de viajeros se evacúa por UNA SOLA ESCALERA MECÁNICA (más un ascensor y una escalera convencional).
Que en una ciudad gallega alguien brillante haya decidido que una estación totalmente abierta es una buena idea.
Que a una de las ciudades con más tráfico turístico por tren de España (por los miles de peregrinos que llegan o se marchan CADA DÍA) se le construya una estación nueva más pequeña que la de ciudades que apenas tiene tráfico de alta velocidad.
He leído elogios al diseño de esta estación. Supongo que son personas que no la usan a diario. Ignoro si la culpa es de quien puso las condiciones o de quienes han hecho un diseño arquitectónico totalmente absurdo (en la línea, eso sí, de otras estaciones inútiles y carísimas que se han construido últimamente o están en construcción).
Lo que parece claro es que ninguna de las personas responsables coge el tren con cierta frecuencia. La estación vieja cubría esta misma demanda de forma notablemente más cómoda, lo que resulta bastante llamativo tras el coste y el tiempo de obras de este desastre de infraestructura que se ha perpetrado en Santiago.
No soy de quejarme de cosas de mi día a día en redes. Pero como la mayoría de gente que viajamos en tren con frecuencia en Galicia, creo que alguien tendría que dar alguna explicación por haberse gastado el dinero en una estación nueva que empeora las prestaciones de la vieja y ha nacido ya obsoleta en su capacidad.
Eso sí: han reservado espacio para una tienda de una conocida cadena de regalos. Esperas el tren hacinado pero puedes comprarte cacharritos low cost.
Enhorabuena.
Este post de apoyo a @Jongonzlz está escrito y publicado conjuntamente con @lugaricano.
El sistema público de pensiones contributivas en España se encuentra en una situación muy complicada.
El sistema actual ofrece a los cotizantes una rentabilidad real implícita anual del 3,63 %. Dado el crecimiento de los cotizantes y de la productividad en España, esta tasa está al menos dos puntos porcentuales por encima de la que garantiza la sostenibilidad del sistema a largo plazo. De manera más sencilla: el valor presente descontado de las pensiones contributivas es aproximadamente un 60 % mayor que el valor presente descontado de las cotizaciones. Los jubilados contributivos en España están recibiendo mucho más de lo que pagaron.
Esta rentabilidad excesiva ha generado un problema fundamental: un déficit del sistema contributivo de unos 61.000 millones de euros (el de verdad, no el de las cuentas del Gran Capitán que incluyen las transferencias del Estado) y que no deja de crecer. Este déficit genera presiones sobre las cuentas públicas que limitan la capacidad de las administraciones públicas para implementar muchas políticas necesarias, desde la educación hasta la infraestructura. Y desde el punto de vista de la equidad intergeneracional, esta rentabilidad excesiva nos ha colocado en la paradójica situación de que las personas de 65 a 85 años tienen la renta disponible más alta de todos los grupos de edad en España.
El sistema necesita una reforma profunda. Por ejemplo, es clave reintroducir un factor de sostenibilidad en el valor de las pensiones que considere el crecimiento de los cotizantes, la productividad y la esperanza de vida. Muchas economías avanzadas han introducido estos factores e incluso España avanzó en esa dirección hasta la reforma Escrivá de 2021-2023.
Jon González, @Jongonzlz, de manera casi solitaria, ha acometido una labor impagable de documentar esta situación (y otros temas clave de nuestra economía), y ha conseguido poner a la sociedad frente al espejo de la insostenibilidad de la situación actual.
Desgraciadamente, el sistema político no tiene ninguna gana de enfrentarse a este problema. La edad mediana del votante español está en torno a los 51 años. Uno de cada tres electores tiene 60 años o más; uno de cada cuatro ha cumplido 65 años. Si se suman a los 15 millones de inactivos en edad de votar los casi 3 millones de empleados públicos, el resultado es que más de la mitad del censo electoral residente en España vive de una transferencia o de una nómina pagada con impuestos. La aritmética básica de cualquier elección en España descansa, por tanto, sobre un electorado en el que la minoría la constituyen los asalariados del sector privado en edad activa.
Pedir a un partido con vocación de gobierno que recorte la rentabilidad implícita de las pensiones contributivas es pedirle que confronte directamente a su votante mediano. Ningún sistema político hace eso voluntariamente y el español no es la excepción.
Por eso, en lugar de hablar de números, se busca descalificar al mensajero. Desafortunadamente, las narrativas maniqueas de buenos y malos—si eres bueno, prefieres pensiones altas; si no eres malo o estás a sueldo de los malos, tienen éxito en España porque nuestra conversación nacional se centra siempre en la “justicia” o la “moralidad” y nunca en los números.
Es normal: somos un país con poca tradición de análisis riguroso y, menos aún, de análisis basado en los números. “Mi abuela merece una pensión más alta” siempre es más fácil de explicar que “la rentabilidad real implícita del sistema está por encima de lo que nos podemos permitir”, y, además, le coloca a uno en el “lado bueno”: el de los que quieren dar más dinero, no menos, como los malvados economistas.
Pero lo realmente preocupante no es que se intente descalificar al mensajero en lugar de analizar sus argumentos. Lo que se busca es poner en riesgo su situación profesional. Ante las órdenes de la Moncloa, cualquier trabajo en España es precario. Nosotros mismos lo experimentamos en carne propia cuando, en 2012, se nos despidió de FEDEA, una fundación con la que colaborábamos, por orden directa y explícita de Moncloa.
Ya no es una cuestión de si uno está de acuerdo o no con Jon. Es algo mucho más importante. ¿Se puede analizar la realidad económica de España sin que las jaurías mediáticas busquen tu “cancelación” profesional?
Es este el momento de decir las cosas claras y mostrar nuestro apoyo absoluto y total a Jon. Por eso hemos tomado la decisión inusual de publicar este post simultáneamente.
Jon, te agradecemos profundamente lo que haces.
Imposible contar con los gallegos para una catástrofe. Siempre con medias tintas y evasivas.
Cae una bomba nuclear en Mondoñedo y el gallego más asertivo soltaría algo en plan: «pues parece que llueve».
Los fondos Next Generation son propiedad de los jóvenes. Por qué son un préstamo que vamos a pagar desde 2028 hasta 2058.
Si se ha usado para pagar pensiones, los que han recibido el dinero tienen que devolverlo. Es dinero robado. Y si hace falta poner una cuota mensual a los pensionistas hasta que se devuelva todo el dinero que se haga.
Los jóvenes ya pagando una cuota que han colado como “impuesto de solidaridad”. Basta ya de saquearnos.
Reducir el éxito de un MIR solo a su clase es insultar el esfuerzo de miles de hijos de obreros que han pasado años encerrados estudiando para mejorar su futuro. Muchos hemos pasado años luchando para que el hijo de la limpiadora pueda llegar a ser médico.
En España hay unos 275000 médicos y unos 310000 enfermeros.
Les acaban de meter un dumping de más de un 10% a cara perro. Es decir, el equivalente a los graduados en 4 años.
Lo de la dimisión en masa de los que redactan las preguntas… ahí sí hay tema.
Cuando los expertos que llevan años elaborando preguntas técnicas se van en bloque, no es por capricho. Es porque algo en el sistema se ha roto. Y suele ser una de dos cosas: o les están presionando para rebajar el nivel (cosa gravísima), o no les están dando las condiciones para hacer su trabajo correctamente (también gravísimo)
El Dr. Macarrón tiene razón en estar cabreado. Yo también lo estoy.
Porque al final, tú no quieres que tu cirujano haya aprobado un examen fácil. Quieres que haya pasado el más difícil que existe.
Esto, en España, es culpa de la ANECA y de sus cada vez más delirantes baremos de evaluación, que priman el mogollón de "papers" y el postureo de carguitos, IPs, direcciones de monográficos, comités y demás gansadas, en vez de valorar la calidad de lo que se publica y se enseña.
O sea, que si tienes 10 pisos alquilados a 1.300 euros cada uno y
no subes más el alquiler te sacas limpios 13.000 euros al mes porque además te perdonan el 100% del IRPF. Se están riendo de nosotros. ¿Y esto se supone que era un gobierno socialcomunista?
Como médico de UCI, recuerdo una guardia en la que nos trajeron a las 16h a un señor trasladado de otro hospital con un aneurisma de aorta parcialmente roto y contenido. Llegó despierto al Box Vital, y mientras el cirujano veía el TC y decidía cuál era la mejor opción...