Al final, amar a alguien no es un misterio tan complejo; es encontrar un lugar tranquilo en medio del ruido del mundo. Es saber que, entre tantas prisa y tantas pantallas, existe una mirada donde la vida, por un instante, se vuelve increíblemente simple.
La vida no es complicada, lo complicado es aceptar que las cosas más hermosas duran poco. Nos pasamos la mitad del tiempo extrañando lo que no apreciamos y la otra mitad temiendo perder lo que aún tenemos. Qué arte tan extraño el de estar vivos.
Camilo A.