5 Minuti che Distruggono 30 Anni di Propaganda Climatica.
(Richard Lindzen, Professore emerito di Meteorologia al MIT (Massachusetts Institute of Technology), uno dei massimi esperti mondiali di dinamica atmosferica, onde planetarie, monsoni e fisica dell’atmosfera.
Ha pubblicato centinaia di articoli scientifici peer-reviewed ed è stato per decenni una delle figure più autorevoli nel campo.)
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El 19 de enero me atendieron en el Servicio de Urgencias del hospital @HUnivValdecilla (HUMV).
Siempre tuve una experiencia excelente en el HUMV: profesionales y medios de primer nivel. Para mí, el hospital es un orgullo colectivo.
Aquella tarde, sin embargo, me atendió una doctora que cometió graves irregularidades.
Yo tenía una brecha sangrante en la cabeza, pero al ver cómo se estaba desarrollando el episodio quise marcharme para que me atendieran en otro sitio.
La doctora, sin embargo, me impidió por la fuerza abandonar el hospital, pues quería que me sometiera a unas pruebas que yo no consentía.
Esta fue una primera irregularidad, pues un paciente tiene derecho al alta voluntaria¹, incluso en contra del criterio del médico. Retenerme contra mi voluntad fue, en mi opinión, una detención ilegal.
Lo peor, sin embargo, estaba por llegar:
La doctora entró al box con varios celadores y enfermeros y me ataron con correas a la camilla. Aquello me resultó absolutamente humillante, y así lo expresé. Me estremezco mientras lo escribo, pero no os imagináis la angustia e indefensión que siento mientras escribo estas líneas.
Tras inmovilizarme de pies y manos yo me negué en redondo a someterme a ninguna prueba y pedí marcharme. La doctora, sin embargo, me amenazó con hacerme las pruebas «por las buenas o por las malas». Yo puse mi teléfono a grabar y respondí que eso era ilegal y que iba a denunciarla.
Un rato después la doctora regresó al box acompañada de una enfermera y dos vigilantes de seguridad. Me dijo que iba a sacarme sangre «sí o sí». Yo repetí que no consentía esa extracción. Entonces se acercó y pude leer su nombre en su uniforme. Lo tengo grabado en el móvil.
Atado de pies y manos no pude evitar, claro, que me extrajeran varios tubos de sangre, mientras yo repetía todo el rato que no consentía aquello y que les iba a denunciar.
Quizá desde fuera no se entienda, pero estoy temblando mientras escribo esto, angustiado y con ganas de llorar. Me tenían inmovilizado y herido y entre cuatro —dos de ellos, vigilantes de seguridad— me forzaron un procedimiento médico. Esto es absolutamente ilegal² y, en mi opinión, un delito de coacciones.
Llevo desde enero teniendo pesadillas con esto, y a veces me despierto de noche gritando, evocando el box, las correas y la doctora. Igual desde fuera no se entiende, pero yo lo viví así y aquello me tiene roto desde entonces.
Yo decía todo el rato —e insisto, está grabado— que me sometería voluntariamente a las pruebas si me soltaba, porque que no accedería estando atado, pues me sentía vejado y humillado. Pero no sirvió de nada, y la doctora me tuvo más de cuatro horas así.
Yo pedía continuamente agua, porque la pérdida de sangre provoca, por lo visto, mucha sed. Me acercaban un vaso de plástico y lo rellenaban muchas veces, porque me moría de sed.
Al cabo de una rato expliqué que necesitaba orinar, pero no me dejaban ir al servicio. Me dijeron, literalmente, «puedes aguantar más».
Un rato después la doctora regresó al box y me entregó una pastilla. Me dijo que me dejaría ir al servicio si me la tomaba. Yo pensé que quería drogarme para que me sometiera a lo que rechazaba y, naturalmente, la tiré a una papelera.
Cuando ya no podía retener la orina más, me trajeron un recipiente para que orinara en él, pero atado de pies y manos a la camilla. Aquello me pareció el colmo de la humillación e indignidad, y así lo expresé. Le dio igual.
Tras varias horas así, la doctora regresó, me pusieron un aparato eléctrico a los pies de la camilla y ordenó que me llevaran a otra estancia. Yo sentí pánico mientras me llevaban y pregunté qué era aquello. Me dijo, literalmente, que no era asunto mío, y que yo hacía demasiadas preguntas.
Ya en la otra estancia la doctora se marchó y me dejó con otro médico. Eso me tranquilizó mucho, porque yo tenía miedo a la doctora que me había atado y amenazado. El nuevo médico era muy amable, me soltó y entonces me sometí voluntariamente a un TAC en la cabeza. Tenía la camisa, el cuello y las manos llenas de sangre (la foto de abajo es después de que me limpiaran la mano).
Ya liberado, me devolvieron al box y vino otro doctor diferente, igualmente muy amable, que me explicó que no había signos de lesión interna y que me suturarían la herida. Accedí.
Al marchar me entregó el informe de alta. Comencé a leerlo y yo no daba crédito a lo que leía: ponía que yo había bebido «una botella de vodka» (¡falso!) y que acudí al hospital por «violencia y agresividad» (¡absolutamente falso!).
Yo creo, aunque no puedo probarlo, que la doctora introdujo esas falsedades tras decirle que la iba a denunciar. Quizá borró su nombre del informe clínico por la misma razón, pues el nombre de los otros médicos sí aparece en él.
Leer las falsedades del informe me dolió tanto como lo vivido en el box. Destruí el papel allí mismo y me fui. Cuando llegué a casa, estaba roto.
Tardé días en procesar todo. Pensé que una forma de repararlo sería explicar al hospital lo sucedido y poner una denuncia formal contra la doctora. Registré un escrito y lo envié al HUMV.
El hospital me contestó dos meses y medio después³. Decían que yo había consentido la extracción de sangre, y no me facilitaron ni la documentación que solicitaba ni la identidad de la doctora. Esto es otra irregularidad⁴.
Me sentí insultado. Estaba convencido de que el HUMV lo investigaría y me ampararía, pero no hicieron nada.
Entonces aprendí que puedo acceder a mi historia clínica digital. La ley dice que el nombre de la doctora y la enfermera tienen que aparecer en ella. ¡Pero ni rastro de ambas! Otra irregularidad⁴.
Revisando mi historia clínica, sin embargo, encontré algo que me hizo literalmente llorar: ¡la doctora había ordenado un test de drogas sobre una muestra de orina que tomó del recipiente que me entregó!
Yo no tenía ni idea de eso. Nunca me sometí voluntariamente a ningún test de nada. Pero ella tomó subrepticiamente una muestra de mi orina y ordenó analizarla sin mi consentimiento y sin informarme. ¡Esto es completamente ilegal!²
Además, ocultó del informe clínico el resultado del test. ¡Si no llego a consultar mi historia clínica, nunca me hubiera enterado! Cuando pienso en todo esto, se me saltan las lágrimas.
El test, naturalmente, dio negativo para todas las sustancias ilegales (yo nunca he consumido ninguna droga).
Una noche, en otra de las pesadillas que recurrentemente tengo, me acordé de que tenía todo registrado en el teléfono y salté de un bote de la cama. ¡Estaba tan traumatizado que me había olvidado!
En las grabaciones tengo el nombre de la doctora, pues lo leí de su uniforme. Entonces lo busqué en el directorio del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, así como en varios colegios territoriales, pero nada. ¡No hay en España ningún médico colegiado con ese nombre, ni otros parecidos que he probado!
Registré entonces (abril) un segundo escrito ante el HUMV. Pero nadie respondió. Envié varios correos electrónicos pidiendo conocer la identidad de la doctora y acceder a la documentación del episodio.
A día de hoy nadie me ha contestado.
Se me ocurrió pedir amparo a la instancia superior, el Servicio Cántabro de Salud. El 28 de abril registré un detallado escrito de ejercicio de derechos en materia de protección de datos personales ante el @SCSalud. Las muestras biológicas —sangre, orina—, son datos personales.
El RGPD dice que el SCS tiene un mes para contestar. Sin embargo, han transcurrido más de dos y no han contestado. Esto es otra irregularidad.⁵
Ante este nuevo incumplimiento del SCS, escribí a su Delegado de Protección de Datos, pero este me remitió de nuevo al SCS.
Entonces se me ocurrió presentar un segundo escrito pidiendo la identidad de los médicos que accedieron a mi historia clínica aquel día, pues en el registro de accesos tiene que estar la identidad de la doctora.
Pero me respondieron que «por protección de datos» no me lo pueden dar. Una ley estatal y otra autonómica me otorgan derecho explícito a conocer la identidad de la doctora que me atendió aquel día⁴. Pero se amparan en la vaga excusa de la protección de datos para vulnerar mi derecho.
Me queda poner una reclamación ante la AEPD. Pero si la estimaran no habría ninguna sanción, pues las Administraciones públicas solo pueden ser apercibidas. No pasa nada.
Tras esta penosa penitencia os podéis imaginar qué confianza me queda ya en el sistema público de salud: ninguna.
Sintiéndome totalmente desamparado, y tras meses de escritos y esperas, llamé por teléfono al HUMV y pedí hablar con el director médico del hospital. Pero me dijeron que no me podían pasar con él. Pedí entonces hablar con el director gerente, y me pasaron con un contestador automático.
Con las tripas revueltas por todo esto, hace más de un mes hice de ellas corazón y acudí al HUMV y me puse frente a la puerta del despacho de la responsable del Servicio de Atención al Usuario hasta que conseguí hablar con ella.
La responsable fue muy amable y me escuchó con atención. Luego me dijo que se interesaría por mi caso y me contestaría «en unos días». Le di aliviado las gracias y volví a casa. Estuve dos días destrozado.
Pero ha transcurrido más de un mes de aquel último cartucho y nadie en el HUMV ni el SCS me ha contestado. Estamos en julio y nadie me dice la identidad o el número de colegiación de la doctora que me atendió en enero. Pronto se irán de vacaciones. Agosto es inhábil en muchos sitios.
A estas alturas, comienzo a sospechar que la doctora que me atendió no está colegiada, lo que sería gravísimo.
Yo reclamo saber la identidad de la doctora para interponer una denuncia contra ella, pero tras cinco meses y pico de gestiones, ni el HUMV ni el SCS contestan mis escritos.
Cada vez que paso por delante del hospital me entran ganas de llorar. Siento miedo y angustia cuando veo a un médico, porque vuelven a mi cabeza aquellas largas horas inmovilizado, herido, amenazado y forzado.
Y cuando he pedido amparo por los cauces formales, siento que se despliega contra mí otra violencia, que es la institucional.
La semana pasada ya no pude más y me empadroné en Bilbao. Yo vivo en Santander, pero a raíz de todo esto empecé a pensar en marcharme de Cantabria, porque cada vez que veo el HUMV o la sanidad cántabra, me rompo por dentro. Cambiando de domicilio puedo usar el sistema vasco de salud, que es diferente.
Hoy, sin embargo, he comprobado que no puedo pedir cita médica ni en la sanidad cántabra ni en la vasca: ninguno de ambos sistemas me reconoce como usuario. Estoy en un limbo.
Escribo esto para pedir auxilio. Y porque ya no me quedan más recursos. He dirigido escritos, realizado llamadas y hablado con todas las personas a mi alcance. Pero el sistema público incumple sus propias normas y conculca mis derechos.
Solo me queda publicar esto y preguntar si tengo algún amigo en el HUMV que, desde dentro, me pueda facilitar la información a que legalmente tengo derecho.
Si es así, en privado le facilitaré el nombre que la doctora portaba en su uniforme.
___
¹ Art. 21 de la Ley 41/2002.
² Art. 8 de la misma ley.
³ La instrucción 1/2008 de la Dirección General
de Ordenación, Inspección y Atención Sanitaria de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria establece un plazo de un mes.
⁴ Art. 5.1 de la Ley 44/2003, art. 36.1 de la Ley 7/2002 de Cantabria y art. 14.1 de la Ley 41/2002.
⁵ Art 12 del RGPD.
Gente, que sí, que a los que nos gusta el verano, nos gusta el calor. Que ayer me preparé un bocata, me fui a pasear a las dos de la tarde y me lo comí en un parque más a gusto que un arbusto. Que me bajas de 25 grados y dejo de funcionar. Que me pones un abrigo y no se moverme.
Llega al final mi etapa en la @unicomplutense Un correo aseptico comunicando los horarios del proximo año en los que se suprime el turno de tarde en el que he dado clase los ultimos años. Ni un mensaje personal. Me voy con pena porque he disfrutado mucho con los alumnos y alumnas. Les he intentado aportar lo mejor que he podido sobre la realidad profesional que vivimos los asociados y me voy con pena por el maltrato institucional. Una universidad y un equipo rectoral que no cuida a su profesores, que no cuida su entorno, que no cuida los detalles de cuando a un profesor le enseñas la puerta de salida sin despedirse como se debe creo que debe hacerselo ver.
Vuelve el bulo de que nunca se supo quién era M. Rajoy.
Era el expresidente pero no hay seguridad de que la anotación en los papeles de Bárcenas no se añadiera después de su confección, cuando el extesorero estaba acorralado.
PS: los ordenadores no se rompieron a martillazos.
Hola, @Ayto_Sevilla y @tussamoficial.
Una duda: ¿podría crear sin ánimo de lucro un servicio público y libre usando la API de TUSSAM, sin las restricciones que ya tenéis de esa API? y ahora para usar esa API hay que saltarsela de aquella manera, ¿o eso acabaría en bloqueo, departamento legal y risas incómodas para todos?
La idea sería permitir que cualquier ciudadano pudiera desarrollar sus propias aplicaciones incorporando la información real que ofrece la API, sin saltarse las condiciones de uso que tengáis.
Lo pregunto por un caso concreto: mi ahijado tiene problemas visuales y necesito hacerle una app para su smartwatch que le avise con antelación de cuándo llegará el autobús. Las soluciones actuales no le sirven y poder puedo ya hacerlo, pero creo que sí me mandaríais al departamento legal : )
El proyecto lo liberaría para uso público.
Y una última duda: si no hay respuesta por este canal oficial, ¿el silencio administrativo cuenta como un “SÍ”?
.@salvadorilla soy una persona moderada, contenida, que intenta mantener las formas, pero hoy me va a costar pq ahora mismo le diría el nombre del cerdo.
Escribo este hilo rota de impotencia y rabia, llorando. Hoy mi cardiólogo me ha dicho que necesito rehabilitación cardíaca
I'm not gonna lie, the @Meta layoffs are some of the most dystopian I've ever seen. They got told to work from home, they were sent the emails at 4AM in the morning. Those who weren't impacted have software on their computer that tracks their every move, preparing AI to take their job as well. They're literally training the AI that will eliminate their position as well.
Meanwhile, Meta is raking in RECORD PROFITS.
I am a massive, unapologetic AI enthusiast. Yet, this is NOT the future I had in mind.
I wish for Meta to crash and burn. This is not the way. Literally nobody benefits from this.
One of the most extraordinary and least discussed stories in world history is that descendants of Moctezuma II, ruler of the Aztec Empire when Hernán Cortés arrived, eventually became part of the Spanish aristocracy itself.
After the fall of Tenochtitlan, several of Moctezuma’s children were baptized into Christianity and incorporated into the Spanish imperial order as recognized indigenous nobility.
One of his sons, Pedro Moctezuma, retained lands, wealth and elite status under Spanish rule. His descendants continued marrying into influential colonial and Spanish families.
A few generations later, Diego Luis de Moctezuma traveled from Mexico to Spain in the late 16th century to press hereditary claims before the Crown.
The Spanish monarchy formally recognized the family’s noble lineage.
The Moctezuma descendants settled in Spain, received royal pensions and privileges, and gradually merged into the Castilian aristocracy through marriages with noble houses connected to the royal court.
Eventually the lineage produced:
the Counts of Moctezuma,
the Viscounts of Ilucán,
and later the Dukes of Moctezuma de Tultengo.
That title still formally exists today in Spain.
Think about how historically extraordinary this is.
The descendants of the ruler of the Aztec Empire became hereditary titled nobles inside the very European imperial structure that conquered them.
Not symbolic figures. Actual aristocracy recognized for centuries by the Spanish Crown.
This does not mean conquest was peaceful or egalitarian. But it does show something many modern narratives completely ignore: the Spanish imperial world often functioned through incorporation, intermarriage, Christianization and absorption of local elites into a broader Hispanic civilization.
That was a profoundly different trajectory from what later emerged in much of Anglo-America.
Dennis Ritchie created C in the early 1970s without Google, Stack Overflow, GitHub, or any AI ( Claude, Cursor, Codex) assistant.
- No VC funding.
- No viral launch.
- No TED talk.
- Just two engineers at Bell Labs. A terminal. And a problem to solve.
He built a language that fit in kilobytes.
50 years later, it runs everything.
Linux kernel. Windows. macOS.
Every iPhone. Every Android.
NASA’s deep space probes.
The International Space Station.
> Python borrowed from it.
> Java borrowed from it.
> JavaScript borrowed from it.
If you have ever written a single line of code in any language, you did it in Dennis Ritchie’s shadow.
He died in 2011.
The same week as Steve Jobs.
Jobs got the front pages.
Ritchie got silence.
This Legend deserves to be celebrated.
Ella es Iris, una trabajadora que lleva 26 años en la empresa... o llevaba, porque ayer la despidieron. Que, por cierto, es mi madre.
Hasta hace 3 días la subían a redes sociales como imagen de la marca.
La han despedido de forma disciplinaria, alegando que se le olvidaban cartones en el suelo o que dejaba artículos caducados en pasillos cuando se realizaban los inventarios.
Son 26 años dedicados a una empresa para que te despidan mediante una carta donde los motivos que exponen rozan la falta de respeto, la humillación y, cómo no, donde se dicen mentiras.
¿Creéis que ella, siendo tan 'mala trabajadora', hubiera estado en una empresa 26 años o hubiera sido utilizada como imagen de la marca en redes sociales en tantas ocasiones?
Todos sabemos que la intención es ahorrarse el dinero que le deben.
Si tomáis la decisión de despedir a una de vuestras trabajadoras más veteranas, experimentadas y profesionales, por lo menos afrontad las consecuencias y dadle el dinero que le debéis.
Sinvergüenzas. @CarrefourES
👋 Hola, Ministerio de Transformación Digital, @mintradigital:
👋 Hola, Secretaría de Estado, @SEtelecoGob:
Autofirma es un componente esencial de la Administración Electrónica española. Millones lo utilizamos para relacionarnos con la Administración. No por placer, sino porque es ✨requisito✨.
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El paquete de Autofirma que distribuís para Mac no cumple las garantías de seguridad modernas (notarización), así que el sistema dice que es malware que puede dañar el sistema y rechaza instalarla. 😃🔫
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🤦 Para instalarla hay que —ojo al dato— desactivar las políticas de ciberseguridad del sistema operativo. 🤦
¡Hola, @INCIBE! Hacéis campañas fabulosas para concienciar a la ciudadanía de los riesgos de ciberseguridad, pero luego nos enjaretáis —el Estado— marrones como este. ¿Podéis hacer algo, por favor?
Respetado ministro @oscarlopeztwit:
Respetada secretaria de Estado @mariagv:
— Si hacéis software, cumplid los estándares modernos de empaquetado y distribución de software.
— Si no podéis notarizar Autofirma, modernizad la arquitectura del programa para que se pueda.
— Si no podéis modernizar Autofirma, necesitamos un Ministerio para la Transformación del Ministerio de la Transformación Digital.
Esto es lo que ve un usuario al intentar instalar Autofirma en un Mac:
If you recognize what's happening here, you're part of a generation that also spent endless hours fine-tuning autoexec.bat and config.sys files.
And if you're not sure what's going on in the video, I honestly envy your youth.