Hace 30 años que practicamos siembra directa en el campo de mi familia, producimos alimentos en forma sustentable y cuidamos el balance de nutrientes de nuestro suelo.
A la habitual demostración de autonomía en transporte de granos en cosecha se le agrega ahora la de autonomía en la labranza en el @FPShow#fps2026
Los tractores autónomos le llevan muchos años de ventaja a los automóviles, por obvias razones.
LA ESTAFA DE AEROLÍNEAS ARGENTINAS
Por el bien de todos los argentinos, lo que necesita Aerolíneas Argentinas es un plan de desarme urgente. La situación actual es una ruina sin salida. Los convenios colectivos de APLA (pilotos); APTA (mecánicos y despachantes) y AAA (representante de los tripulantes de cabina) estipulan privilegios insostenibles y vergonzosos. Biró y sus socios han estafado demasiados años a los argentinos, incluso a aquellos que no vuelan, bajo la falsa bandera de soberanía y el concepto anacrónico (y costoso) de aerolínea de bandera.
Son ellos quienes se encargaron de que hoy se vuele poco, de que sea caro, que haya menos conexiones entre provincias y principalmente, de hostigar descaradamente a la competencia para mantener sus beneficios. Cabe destacar que la mayoría de las pérdidas se dieron (y continúan) en las rutas internacionales, donde tiene todavía menos sentido que los argentinos subsidien conexiones que existen de todas formas, porque en todas hay competidores con tarifas similares que le cuestan cero a los argentinos.
La Revolución de los Aviones que vivimos entre 2015 y 2019 nos dejó una lección a todos: lo importante no pasa por quién es el dueño, sino porque la aerolínea funcione. Y funcionar es simplemente tener que hacer lo que hay que hacer sin costarle un peso a los argentinos. Insólito, pero todavía hay que explicarlo. Durante esos años volar fue un 80% más barato que en 2015. Y en 2019, volaron por el país 6 millones más de pasajeros que en 2015. Por primera vez en 12 años ingresaron nuevas aerolíneas, después de años estancados sin opciones.
Veamos la situación en el resto del mundo. Hoy la conectividad aérea se garantiza de otros modos. Como entre 2015 y 2019, cuando demostramos que se vuela más y más barato con un sistema de apertura y de competencia. El gobierno actual encara una política semejante, respondiendo el mandato social que pide responsabilidad fiscal y la reducción del Estado exagerado al que nos sometió el kirchnerismo por años.
Hoy, en el camino correcto que implica de manera urgente dejar de solventar el déficit de Aerolíneas con impuestos, las alternativas son tres:
1. Iniciar un proceso de quiebra, que permite dos opciones, la continuación de la empresa luego de reestructurarla (no se trasladan al adquirente los viejos convenios colectivos) o la realización de sus bienes.
2. La escisión de la empresa en dos (o tres) nuevas, una aérea y otra de servicios en tierra, también con nuevos convenios colectivos.
3. La rápida reducción de la empresa y la liquidación de sus activos por separado: los aviones a las nuevas ingresantes del mercado, los simuladores, el área de mantenimiento y la empresa de rampa por otro.
Quiero aclarar algo. Aunque la mayoría de los empleados de la empresa sean excelentes profesionales y buenos trabajadores, no dejan de ser rehenes de unos pocos que no quieren que la empresa funcione. Aerolíneas Argentinas tiene activos humanos de primer nivel y materiales de interés sustancial para competidores del sector aéreo: aviones, talleres, infraestructura, simuladores. En un sector de crecimiento e ingreso de nuevas empresas, los empleados altamente profesionales de Aerolíneas (que son la mayoría), hallarán rápidamente oportunidades. Hay muchos ejemplos en países de la región, como el caso de VARIG en Brasil, donde sus empleados pudieron insertarse en el mercado dentro de las aerolíneas que hoy vuelan más rutas y son más accesibles para la población.
Hay frente a nosotros dos caminos. Uno es un país conectado, con opciones y pasajes baratos, donde miles de personas pueden subirse por primera vez a un avión y donde los argentinos se reencuentran con sus familias en cada una de las provincias sin costarle un peso a la sociedad, o un país donde Biró y sus socios siguen manejando nuestras vidas con el dinero de nuestros bolsillos para mantener sus beneficios. ¿Cuál vamos a elegir?
Kws 16-607 vip a la izquierda contra otro híbrido, siembra 16 de enero weisburg , santiago del estero. Comportamiento a espiroplasma de nuestros híbridos.
12.425 cooperativas creadas durante el gobierno de Alberto, Cristina y Massa.
Crecieron 139%.
8 cooperativas y media creadas por día de gobierno.
1 cooperativa cada 2 horas 20 minutos.
20 millones de pobres.
3.500.000 sumó Alberto.
Sumó 2397 pobres por día Alberto.
Las cooperativas K no sacaron a nadie de la pobreza.
Fueron un negocio.
Empezas a cenar y pones la tele, aparece Massa en su primer discurso al Congreso, desde los palcos lo saluda toda la mafia sindical. Anuncia la creación de 2 nuevos planes sociales, entrega de 2 millones de hectareas de terrenos a Grabois, suba de retenciones al agro, incorporación de 100 mil empleados públicos, controles de precios con pena de cárcel, todo en plena hiper.
Te despertás gritando y todo transpirado. Por suerte era una pesadilla, Milei es presidente.
#BuenViernes Encontré esta foto de mi infancia. Yo debía tener unos 7 años. A mi lado mi hermana Laura y mi hermanito Hernán. Todos en la PELOPINCHO. Mi papá se llamaba Pedro Dzwonik. Ingeniero mecánico. Se levantaba todos los días a las seis menos cuarto AM y no volvía a casa hasta pasadas las 18 hs. Trabajaba todo el día. Mi mamá (que no sale porque está sacando la foto) era ingeniera química. Igual que mi papá, trabajaba todo el día. En casa nos ayudábamos entre los cinco. No se hablaba de empleadas domésticas, no existía eso. Comprábamos en el mercado central varios cajones de frutas y verduras, y nos alimentábamos a base de tartas de acelga, papa, naranjas, mandarinas. Mi papá tenía un Chevy, el auto que nos acompañó casi toda la vida. No sobraba nada. Recorrimos un par de veces la Argentina en el Chevy, la costa, la playa… pero lo que recuerdo todos los veranos es la famosa PELOPINCHO. Qué felices que éramos. Y con tan poco. A veces me pregunto ¿dónde quedó esa Argentina del laburo (trabajan mi papá y mi mamá, los dos a la par), del sacrificio, de poner el lomo todos los días y de ser tan felices con tan poco? Mis hermanos y yo somos hijos de la educación pública, Colegio Nacional Buenos Aires y todos universitarios de la UBA. Nunca me quejé, nunca corté calles, nunca me victimicé, nunca salí a protestar. Quizá porque vi desde que nací el esfuerzo que hacían mis viejos, salí a laburar desde mis 17 años, y nunca paré. Dibujo desde que tengo uso de razón y trabajé toda mi vida de esa profesión que amo. Cuando miro las fotos de mi infancia siempre veo lo mismo: mis viejos, mis hermanos, el sacrificio, la voluntad, las ganas, el no quejarse, la convicción de salir adelante siempre laburando… y siempre veo la Pelopincho. Insisto, mis dos papás LABURABAN todo el día, y pasábamos FELICES y CONTENTOS los veranos en nuestra amada piletita de plástico. ¿Qué pasó? ¿Dónde se perdió esa Argentina? ¿Dónde la olvidamos? ¿Qué nos pasó en el medio que se PERDIÓ LA BRÚJULA del esfuerzo y el sacrificio? No lo sé, yo solo sé que cuando miro las fotos de mi infancia, recuerdo que hubo una época en donde NO SOBRABA NADA, comíamos mandarinas sin parar, abríamos la manguera para llenar la Pelopincho, y sobre todo, éramos FELICES.
Si Argentina logra finalmente salir del esquema colectivista que la dominó casi ininterrumpidamente en el último siglo, tendrá un efecto en el mundo similar a la caída del muro de Berlín de 1989.
Será sin muro, porque eso también se lo afanaron.