Un grupo de pescadores en Baja California, México, rescató a un perro exhausto que nadaba solo a 1,5 kilómetros de la costa. La tripulación lo subió a bordo para ponerlo a salvo.
Tras recibir agua, comida y descanso, el animal acompañó a los marineros durante su jornada. Al regresar al muelle, el perro fue reconocido y entregado sano y salvo a su familia.
Lee la nota completa en el enlace de nuestra bio
#Internacionales #Noticias #ElUniverso
🔴🔵 Más de 30 perros, entre adultos y cachorros, fueron rescatados por vecinos de Los Olivos tras ser hallados desnutridos y en condiciones insalubres dentro de una vivienda del distrito.
📻 95.5 FM
📡 6.1 señal digital abierta
📺 Movistar: 34 SD - 734 HD
🌐 https://t.co/BsJDK3T8iL
Cuando se habla de tecnología nuclear, la mayoría de las personas piensa automáticamente en centrales eléctricas. Sin embargo, una parte muy importante de la ciencia nuclear no tiene nada que ver con producir electricidad, sino con comprender cómo funciona nuestro planeta y resolver problemas que afectan directamente a la alimentación de miles de millones de personas.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica @iaeaorg explica cómo las técnicas nucleares e isotópicas se han convertido en herramientas fundamentales para proteger los llamados 'blue foods', es decir, los alimentos procedentes de ríos, lagos y océanos, como peces, mariscos y algas, que constituyen una fuente esencial de proteínas para más de 3.000 millones de personas.
La clave está en los isótopos, que son átomos del mismo elemento con diferente masa. Algunos son estables y otros radiactivos, y ambos pueden utilizarse como auténticas «huellas dactilares» naturales. Analizando su presencia es posible seguir el recorrido de los nutrientes en el agua, reconstruir la cadena alimentaria de un ecosistema, conocer dónde se alimenta un pez, identificar sus zonas de reproducción o averiguar cómo migran distintas especies. Es como colocar un GPS invisible en los procesos naturales, pero sin alterar el comportamiento de los organismos.
Estas técnicas también permiten detectar la contaminación, conocer el origen de los contaminantes y medir con gran precisión cómo afectan el calentamiento global, la acidificación de los océanos o la pérdida de oxígeno a los ecosistemas marinos. Gracias a esa información pueden establecerse cuotas de pesca mucho más ajustadas a la realidad, proteger las especies más vulnerables y evitar el colapso de los caladeros.
La acuicultura también se beneficia de esta tecnología. Los isótopos permiten determinar qué alimentación aprovechan mejor peces y moluscos, optimizar las dietas para reducir costes y residuos, estudiar su metabolismo, controlar enfermedades e incluso mejorar los programas de reproducción. El resultado es una producción más eficiente, más sostenible y con menor impacto ambiental.
Las mismas herramientas que ayudan a producir electricidad también permiten desarrollar nuevas variedades agrícolas, combatir plagas mediante la técnica del insecto estéril, conservar alimentos, fabricar radiofármacos para diagnosticar y tratar enfermedades o proteger los océanos de los que depende una parte muy importante de la alimentación mundial.
https://t.co/8ZA0U0Yj5I