cómo se se degradan lo países? primero poco a poco, después súbitamente
las cosas van dejando de funcionar y te vas adaptando con resignación a una normalidad cada vez peor
hasta que todo se rompe de manera permanente
ya es imposible ir en tren de alta velocidad, siempre pasan cosas
nos han robado la puntualidad, velocidad y eficiencia que antes del covid dábamos por hecho
@SoldatDeFlick En Canarias está prohibida la importación de aguacate, luego los precios fluctúan de acuerdo a la oferta interna. En verano el precio puede llegar hasta 15 euros/kg.
Ayer publicaba El Confidencial una larga entrevista con Feijóo:
https://t.co/snZN4J8Nwp
A menudo es más informativo comprobar de qué no habló Feijóo:
1) La palabra “pensiones” (o variaciones como “seguridad social”) no aparece nunca.
2) La palabra “fecundidad” (o variaciones) no aparece nunca.
3) La palabra “productividad” (o variaciones) no aparece nunca.
4) La expresión “déficit público” solo aparece una vez, al explicar por qué Rajoy se encontró en una situación complicada al llegar al gobierno.
5) Sobre vivienda solo dijo “¿Voy a derogar la legislación intervencionista de vivienda? Por supuesto.” y “Construimos un millón de viviendas. No tenga usted ninguna duda.”
6) Sobre inmigración, solo dijo: “¿Voy a derogar la política inmigratoria del Gobierno, desordenada, precipitada, que da derechos a lo que es ilegal? Por supuesto.”
Distintos lectores pueden ordenar estos seis problemas estructurales de España (pensiones, fecundidad, productividad, cuentas públicas, vivienda e inmigración) de manera diferente, pero es difícil argumentar que no sean los seis problemas fundamentales a los que nos enfrentamos a largo plazo. Sobre cuatro de ellos, Feijóo no dijo absolutamente nada. Sobre dos de ellos, dijo obviedades vacías.
Esta entrevista puede interpretarse de dos maneras.
Primera, que ya cerca de la Moncloa, Feijóo es reacio a dar armas al adversario explicando las reformas que quiere implementar.
Segunda, que Feijóo no piensa hacer nada serio con respecto a estos seis problemas.
Yo le doy mucha más probabilidad a la segunda interpretación. ¿Por qué? Porque el votante mediano del PP, relativamente mayor y con vivienda en propiedad, no quiere realmente que cambie nada:
1) En materia de pensiones, el votante mediano del PP quiere que el sistema se mantenga como está, porque es el principal beneficiario.
2) En fecundidad, al votante mediano del PP le importa poco el futuro demográfico de España, pues ya se habrá muerto cuando empiece a ser catastrófico.
3) En productividad, el votante mediano del PP pierde más con los costes de ajuste de la liberalización de mercados o las reformas estructurales en el corto plazo de lo que gana en bienestar en el largo plazo.
4) En déficit público, el votante mediano del PP pierde más con cualquier ajuste serio de las cuentas públicas (no, “cortar el despilfarro”, aun siendo necesario, no da para tanto; no se haga usted las cuentas del Gran Capitán que veo constantemente en X).
5) En vivienda, el votante mediano del PP es propietario de vivienda, y que esta suba de precio es su principal ganancia de riqueza. De hecho, “la legislación intervencionista” es un guiño para eliminar controles de alquileres, que, aun siendo una medida necesaria desde mi perspectiva, beneficia indudablemente a los propietarios.
6) En inmigración, el votante mediano del PP sale beneficiado gracias al flujo de caja fiscal positivo que generan los inmigrantes en el corto plazo, aunque su flujo de caja fiscal total sea negativo a largo plazo. Y muchos votantes del PP (pequeños y medianos empresarios) ganan con la presión a la baja de los salarios y el incremento del precio de la vivienda causados por la inmigración.
A fin de cuentas, el votante mediano del PP quiere la misma política económica que ha seguido el PSOE (y el PP en iteraciones anteriores), quizás con impuestos sobre la renta ligeramente más bajos y menos corrupción “de los otros” (la corrupción de “los nuestros” siempre es lawfare).
Es particularmente revelador que en la entrevista le pregunten a Feijóo si no hará como Rajoy y, al final, no cambiará nada. Feijóo, que debía venir preparado para esta pregunta, responde que Rajoy llegaba en una situación de emergencia. Esta explicación se cae por sí sola: Montoro no presentó el presupuesto hasta después de las elecciones andaluzas del 25 de marzo de 2012. Para eso sí que había tiempo.
Como llevo insistiendo últimamente: la política es siempre sin romance. El gobierno del PP no cambiará nada sustancial porque el votante mediano del PP no quiere que nada sustancial cambie. Por eso el PP ha elegido como líder a Feijóo. Y por eso cosas como cambiar la ley electoral, el bálsamo de Fierabrás de muchos, no servirán para nada. El problema de España es que los políticos llevan 30 años siguiendo a la perfección lo que quiere el votante mediano.
jajaja madre mía las replies de este tuit, está escociendo
muy española la mentalidad esa de que si a otros les va bien es porque algo malo han hecho
el principal factor que hace que suiza funcione bien (y es algo de lo que estoy orgulloso de haber aprendido de ellos y de su cultura) es que no hacen chapuzas, a ningún nivel
si hacen cualquier cosa, ponen empeño en que esté bien hecha y sea duradera
es algo cultural que se ve en todas partes:
por ejemplo, vas a un hospital en Francia, España o Italia y ves que tienen carteles din A4 pegados con celo con un mensaje hecho con el Word, y ese cartel cutre a lo mejor se queda allí varios años
en suiza sin embargo ponen su plaquita con la tipografía cuidada, etc, porque saben que se va a pasar mucho tiempo y ya que lo hacen lo hacen bien
parece una chorrada, pero eso ocurre a todos los niveles de la sociedad y hace que las infraestructuras sean más baratas, eficientes y funcionen
hay muchos factores más que influyen, claro, pero tras mucho tiempo pensándo sobre ello y viendo qué los diferencia de los países de su entorno, eso es lo principal
es un país que no tolera las chapuzas
Análisis Relevante, Inteligencia Prospectiva, WhatTheFav... se ve ahí la España cañí; gente orbitando alrededor de la Admon y los políticos de turno, pasándoles la mano por el hombro, buscando el contrato menor por sus gaseosos servicios de consultoría estratégica y comunicación.
Lo de ZP es un escándalo, pero este país está plagado de empresas que el mercado expulsaría en una semana pasando facturas de 14.999 euros a ayuntamientos. No tenemos una maldición de siete plagas, tenemos lo que somos.
Estoy viviendo una situación kafkiana con la @ComunidadMadrid. La cuento por aquí a ver si a @IdiazAyuso la lee y se le cae la cara de vergüenza y alguien lo soluciona:
El informe no contiene ni una prueba de significación estadística, los tamaños muestrales son de risa y la base de datos está sesgada. Entre otras cosas.
Y esto se supone que es la cumbre de la sociedad española. Qué sonrojo...
Los migrantes están más sanos y consumen menos recursos sanitarios que los españoles.
Publicamos el informe "Estado de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España" 👇
¿Es el problema de la corrupción en España solo de reglas o de nuestros políticos? No. Tenemos reglas horrorosas, sí, y una selección de élites pésimas, pero cualquiera que pasee por una calle de una ciudad española comprobará cómo muchos españoles (españoles de España, para que no haya duda) se saltan constantemente las reglas, aparcando donde les da la gana, tirando basura donde no corresponde o llevando al perro sin cadena en sitios donde no se puede (ejemplos que vi en solo dos días de noviembre, la última vez que fui a Madrid).
Ya sé lo que me van a decir: estas son anécdotas, no es evidencia seria. Pero resulta que sí tenemos evidencia seria.
Hasta 2002, los diplomáticos de las Naciones Unidas tenían inmunidad diplomática respecto de las multas de aparcamiento en Manhattan, por lo que podían aparcar donde quisieran, sin más límite que las normas culturales de sus países (o las reglas internas de las embajadas).
A dos economistas, Raymond Fisman y Edward Miguel, se les ocurrió considerar las multas de aparcamiento impagas de los diplomáticos de cada país como una medida de la corrupción en ese país. Si los diplomáticos “pasaban” de las reglas de aparcamiento porque no había consecuencias, era una medida de lo corrupto de ese país (o al menos de un grupo de élite, que son sus diplomáticos).
El resultado es un artículo muy famoso, “Corruption, Norms, and Legal Enforcement: Evidence from Diplomatic Parking Tickets”, publicado en una de las mejores revistas de economía del mundo.
¿Cómo salen los diplomáticos españoles? Mal. El diplomático español medio acumuló 12,9 multas sin pagar por año en cada uno de los cinco años del estudio, es decir, algo más de una multa al mes (como referencia, en 1998 había 15 diplomáticos españoles acreditados en las Naciones Unidas en Manhattan). Como se ve en la tabla, España está al nivel de Ruanda o Ghana.
En comparación, los diplomáticos de Noruega o Suecia no acumularon ninguna multa impaga. Como me contó uno de los autores del trabajo: cuando un diplomático sueco vio el estudio, le respondió que una multa de tráfico no pagada hubiera sido un escándalo tan grande en Suecia que el ministerio de asuntos exteriores entero tendría que haber dimitido.
Para contrastar, una vez un alto funcionario español, trabajando en Estados Unidos (no político, funcionario de los de oposición rimbombante), me explicó, ante mi sorpresa: ¡Estar en las Naciones Unidas es fantástico (bueno, empleó otra palabra más fea), puedes aparcar donde te salga de las narices!
Pero lo interesante es que cuando las reglas cambiaron en 2002 y los diplomáticos perdieron su inmunidad, las multas de tráfico de los diplomáticos españoles cayeron a 0,5 de media al año.
¿Cuáles son las conclusiones que saco de este artículo?
Primero, España es un país con una cultura de normas pobre. Un grupo de élite, los diplomáticos en las Naciones Unidas, abusaba, en promedio, de manera descarada del sistema (me imagino que habría mucha heterogeneidad, con algunos diplomáticos con pocas multas y otros con centenares). Y encima presumían de ello.
Segundo, los cambios en las reglas funcionan: las multas cayeron de 12,9 a 0,5.
Tercero, a largo plazo probablemente el cambio de reglas llevaría a que cambiara la cultura.
@mhernandez Y cuando llega en el empate tienes a un equipo con motor diésel. Algunos fundidos por los minutos, otros fundidos por decreto ley, como Viera. Y lo que no hicimos ayer lo tenemos que hacer en Coruña, implorando porque el Deportivo llegue al partido con resaca.
@mhernandez En esta plantilla hay 12-13 jugadores y dos de ellos están lesionados (Viti y Loiodice). En cualquier caso, era precisamente ayer el partido para mostrar una ambición desmedida por irte al descanso con el partido resuelto, pero se decidió jugar con el tiempo, como era de esperar.
I have loved Google all my life, but there’s a particular pathology I’ve been observing over the last 3 years and it’s starting to bug me.
Google keeps creating overlapping AI products with confusingly similar names.
Back in 2024, it was Gemini, Gemini Advanced, Gemini Pro/Ultra subscriptions, Gemini API, Google AI Studio, Vertex AI, etc.
Today it’s Gemini Spark, Google Antigravity, Vertex AI, Gemini API, Google AI Studio, the Gemini app, and more.
I would love to see a coherent product umbrella like OpenAI or Anthropic have built. Instead, I’m often left looking at product names that sound similar but serve very different use cases.
@AntonioMaestre Antonio, lo que pasa es que tú no entiendes lo que postea Jon y en tu profunda frustración por ser incapaz de entenderlo, lo más que puedes hacer es soltar espuma por la boca. Tú mismo podrías replicar sus análisis, pero eso te queda muy grande.