“Yo nunca me voy a ir de River, por más que hoy no esté. No lo puedo sacar a River de mi vida, siempre voy a volver…
Ya sea como padre llevando a mi hijo al colegio, o yendo a la cancha como hincha sin que eso genere ningún ruido”.
Marcelo Gallardo. 🗣️
Es curioso que cuando un jugador es limitado, tosco, se repite algo que genera consenso inmediato: “Es más para Boca que para River.”
Y nadie se escandaliza.
Ni el que lo dice.
Ni el que lo escucha.
En esa frase se esconde una confesión enorme.
Porque lo que se está diciendo es que existen dos formas de entender el fútbol.
Lo más fuerte es que esta lectura no la impone un hincha de River para agrandarse.
Muchas veces es el propio hincha de Boca sin notarlo.
La frase no habla del jugador.
Habla de jerarquías simbólicas.
Es una admisión tácita de que ambas instituciones representan valores culturales distintos.
Y si todos coinciden en que el rústico encaja más en un lado que en el otro, lo que están reconociendo es que unos construyeron su identidad alrededor del juego, y los otros alrededor del “a cualquier precio”.
En definitiva, este dicho es un espejo.
Marc Márquez ha dicho que está en paz consigo mismo al regresar a lo más alto, tras haber caído a lo más profundo. Ha reconocido que su mayor lucha ha sido contra él mismo, para seguir intentando, con tanto talento como determinación y trabajo. La suya tiene que ser una de las redenciones más impresionantes de la historia del deporte. #MotoGP