En la madrugada del 26 de julio, en el fraccionamiento Fuentes del Camino Real I (Circuito Maya), Puebla, el fisicoculturista y entrenador Ángel Rodríguez Mora (aprox. 30 años, con antecedentes de adicción a las drogas y recién egresado de un anexo de rehabilitación) asesinó a sus padres, Ángel Ponciano y Luz María Morales (adultos mayores), e hirió de gravedad a su hermano de 13 años.
Vecinos alertaron tras escuchar gritos y detonaciones, la policía lo detuvo en el lugar mientras afirmaba haber actuado por un “mandato divino” y que Dios lo había elegido.
Según los reportes policiales, al ser detenido y también en el video que subió antes del crimen, afirmó que Dios lo había “escogido” o que tenía un “mandato divino” para “renovar la zona” (San Pedro Cholula / Momoxpan).
En su discurso incoherente decía cosas como: Que Dios lo había llamado para que se hiciera su voluntad. Que invitaba a la gente a ir a su casa a “escuchar la palabra de Cristo” y “subir a su paraíso”.
Que sus padres “no lo entendían”.