🔴 Daniel Stingo: "Claudio Crespo está impune gracias a la ley Naín Retamal, aún cuando se comprobó que él cegó a Gusta Gatica. En cualquier país serio hubiera sido condenado. Y hoy tenemos que escucharlo en el Congreso decir mentiras"
Bueno, al final TODO ERA UN MONTAJE DEL GOBIERNO que no les resultó.. Al final los único que quedan de estúpidos son los personeros de gobierno que solo tratan de ENLODAR LA IMAGEN DE MICHELLE BACHELET Y GABRIEL BORIC...
Carolina Tohá La PDI ENAP Mall de Coquimbo Colegio de abogados Mechero Matthei US$6.200 Monsalve Baquedano MEPCO Haitianos Dorothy Pérez Mónica González
Cupón del gas LICUADO Registro de vándalos
Johannes Kaiser es el exponente de lo peor de la politica,un patán con opinión 👇
🔴 Michel-Ange Joseph, activista haitiana: "Gracias por no contribuir con la agenda racista del gobierno y los medios tradicionales. Si el gobierno quiere buscar niños, que busquen también los hijos que los soldados chilenos dejaron en nuestro país"
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#LaVozDeLosQueSobran #Chile #Haiti
EL PICO EN EL OJO
Eufemística teoría chilena sobre el abuso político ejecutado a plena vista.
Hay expresiones populares que sobreviven porque contienen más verdad que muchos discursos oficiales. “Pico en el ojo”, parece apenas —un vulgarismo chileno— nacido entre sobremesas y rabias cotidianas. Pero detrás de la frase existe una precisión conceptual admirable.
En Chile, “pico” significa pene. Y ahí aparece la brutal claridad de la metáfora (figura literaria muy usada en estos días): una violación tan evidente que ocurre directamente sobre el órgano destinado a la visión. El abuso no sólo daña; también impide mirar. La víctima queda cegada mientras el atropello sucede frente a ella. Incómodo, sí. Pero extraordinariamente exacto para describir ciertas formas modernas de manipulación política.
Porque el verdadero “pico en el ojo” no consiste sólo en mentir. Eso sería demasiado básico. El nivel superior del engaño ocurre cuando la víctima presencia el abuso completo, lo justifica emocionalmente y después incluso lo defiende.
El gobierno de José Antonio Kast llegó prometiendo orden, seguridad, prosperidad y restauración moral, como si Chile fuera una teleserie decadente esperando el ingreso triunfal del héroe autoritario. Y muchos compraron el relato con candidez y un entusiasmo conmovedor.
La campaña fue impecable: enemigos claros, soluciones simples y una estética de firmeza paternal diseñada para seducir a una ciudadanía agotada. Porque el miedo, bien administrado, siempre ha sido más rentable que cualquier programa económico.
Y así ocurrió el milagro moderno: miles de personas terminaron apoyando medidas que los perjudicarían directamente. Hoy celebran restricciones, justifican abusos y defienden políticas donde el sacrificio recae sobre los mismos de siempre. Una hazaña comunicacional notable: convencer al pasajero de clase turista de que el problema del avión son quienes aún siguen en el aeropuerto.
Naturalmente, el “pico en el ojo” jamás se reconoce en tiempo real. Nadie despierta diciendo: “Hoy seré víctima de manipulación masiva”. No. Primero llega el relato heroico. Después la épica televisiva. Luego aparecen expertos explicando que el dolor social es necesario, patriótico y hasta moralmente saludable, y que por supuesto, toda responsabilidad recae sobre el gobierno anterior.
La víctima desarrolla una relación emocional con quien la perjudica. Algo similar a esas relaciones tóxicas donde alguien destruye tu autoestima mientras asegura hacerlo “por tu bien”, pero con banda presidencial y cadena nacional. Un símil al síndrome de Estocolmo.
Y cuando finalmente aparece la realidad —porque siempre aparece— comienza el festival de excusas: que no lo dejan gobernar, que la prensa exagera, que el desastre viene de antes. El chileno soporta muchas cosas, pero pocas veces admite rápido que le vieron la cara.
Entonces llega la revelación tardía: las promesas eran humo elegante, el discurso moral escondía intereses bastante terrenales y la seguridad prometida consistía básicamente en vivir con más miedo, pero televisado en alta definición.
Ahí el viejo dicho popular adquiere toda su profundidad sociológica. El “pico en el ojo” no era sólo vulgaridad gratuita. Era diagnóstico político resumido en cuatro palabras brutalmente honestas.
Chile tiene una relación histórica con los vendedores de salvación instantánea. Cambian los apellidos, los colores y los slogans, pero el mecanismo permanece intacto: alguien promete restaurar el paraíso perdido, una multitud suspende el pensamiento crítico y poco después la realidad reparte bofetadas.
Quizás por eso la expresión sigue tan vigente. Porque describe una época donde la manipulación ya no busca ocultarse, sino ejecutarse a plena vista, mientras la ciudadanía pierde lentamente la capacidad de distinguir entre liderazgo y simple abuso decorado con banderas.
Y cuando finalmente intenta abrir los ojos, descubre que el dicho popular llevaba razón desde el principio.
@MisColumnas
Venía escuchando a Mario Marcel en Radio Pauta.
Y es imposible no llegar a la conclusión precisa que hoy nos gobiernan DELINCUENTES.
Los chilenos engañados en su egoísmo le dieron el poder a un grupo de mentirosos , manipuladores y derechamente estafadores.
TODAS las cifras que dan son incorrectas.
Y TODO lo que han dicho para justificar su asquerosa idea de país.
Es FALSA.
Cómo decía mi viejo.
Cuando en economía te enfrentas a gansters es muy difícil combatirlos en el plazo inmediato porque son rarezas en un mundo que en general es de gente decente y ecuánime.
Incluso por más que piensen diferente.
Bueno ahora con Kast la economía la maneja un tipo que se dedicaba a coludirse con privados.
¿Qué bueno va salir de ahí?
NADA.
Nos jodimos en Chile por un buen rato.
Un dato; Piñera entregó a Boric una proyección de crecimiento de 3.5% y una proyección de inflación de 4%, la realidad fue de crecimiento del 2% y una inflación del 14%.
Pero se asumió, sin hacer el escándalo barato que hace Quiroz.
Ah y las arcas no están vacías.
Los dos fondos soberanos chilenos se entregaron al alza .
Pero la prensa en Chile
no busca la información.
Es bien desesperante.
Me uno a la campaña de pedir no darle RT a este mensaje que Kast detesta.
Kast es MENTIROSO, todos lo sabemos, pero no porque sea MENTIROSO, hay que inventar imágenes que lo muestren como un MENTIROSO. A veces un MENTIROSO odia que le digan MENTIROSO porque ser MENTIROSO es una de las peores cosas de la vida.
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🤝¡Uniendo fuerzas con los líderes globales para potenciar el talento del futuro!
✨ El Departamento de Contabilidad y Auditoría de nuestra Facultad de Administración y Economía (#FAE) celebró la firma de un convenio de colaboración estratégico con Deloitte, una de las firmas de servicios profesionales y consultoría más importantes del mundo.
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Un aplauso de pie para la diputada @velosodiputada se las mandó, le dijo lo que todo Chile quiere decirle al ministro Quiroz hoy en el congreso.
Dos minutos imperdibles:
El Modelo Quiróz
🔴 CIPER revisó cientos de documentos de las investigaciones por colusión de pollos, farmacias, asfalto y navieras.
⚫️ En al menos 15 registros aparece Jorge Quiroz, ministro de Hacienda de Kast, actuando como “experto” en defensa de empresas involucradas en estos casos.
🔴 El problema no es solo técnico. Es político: poner a cargo de la Hacienda pública a alguien que sistemáticamente respaldó a grandes empresas acusadas de colusión mientras millones de chilenos pagaban precios inflados.
ESTO SIMPLEMENTE ES MALDAD: Quitarle un 15% de su jubilación a los pensionados mas vulnerables, para poder financiar el regalo tributario al 1% mas rico de Chile.
Ya es hora de presentar una Acusación Constitucional en contra del Ministro de Hacienda!!
Ella es Ximena Lincolao, se desempeña como ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ella no es científica, es una profesora de castellano sin ninguna base científica, CERO ARTÍCULOS CIENTÍFICOS, y ella pretende definir los destinos de la ciencia y tecnología