Un profesor tachirense que ahora vive en Israel contó que recibió una tercera dosis (refuerzo) contra el Covid-19.
Y yo, bueno, pues yo soñé antier que me pusieron la primera dosis.
No es chiste, es anécdota
Joe Biden aparece de nuevo, habla sobre el Covid-19, no hace ninguna mención a la situación en Afganistán y se retira sin permitir ni responder preguntas de la prensa que le grita desesperada. El periodista que cubre la transmisión queda indignado.
Se nos ha olvidado la razón por la cual EEUU entró en Afganistán. Ocurrió poco después de los atentados del 11 de setiembre que fueron organizados por Osama Bin Laden desde ese país. El gobierno americano pidió su entrega pero el régimen Talibán se negó y lo protegió.
El NYT se entrega a los talibán que ya dicen que son mucho mejores que lo anterior.
Oigo a periodistas en radios españolas decir que los talibán anuncian que permitirán a las mujeres trabajar y no excluyen que puedan ser hasta periodistas.
Poco nos pasa con este rebaño imbécil.
El problema es el siguiente: el extremismo islámico es expansionista. Si occidente cree que se van a quedar allá, tranquilos, sembrando amapolas y vendiendo en el bazar, están muy equivocados.