Tristán:
«Y aquí verás cuán dañosa
es la mentira y verá
el Senado, que en la boca
del que mentir acostumbra,
es la verdad sospechosa».
(Ruiz de Alarcón, “La verdad sospechosa”, vv. 3107-3111)
Antaño, los bachilleres tenían batallas con versos satíricos, poemas venenosos, burlas ingeniosas y demás demostraciones de un intelecto cultivado. Hoy se pelean a señas, compadre mío, como loquitos de manicomio; y le llaman la generación más preparada, encima.
Tengo todos los servicios, excepto llamadas a partir de hoy.
Terminación 0
Aunque las puedo hacer por WiFi
A @telcel le digo:
Regrésame mi dinero y vete ALV. Y no insistas, no voy a vincular ni madres. Que te quede claro.
Y al @GobiernoMX le digo:
Nos vemos en las urnas.
Quien amenaza la soberanía de los mexicanos no es EEUU. No es España. Y desde luego no es la Historia: Hernán Cortés o Isabel la Católica.
Son tres flagelos.
Internos, coludidos y corrosivos.
1. El crimen organizado.
2. El populismo autoritario.
3. La mentalidad de dependencia.
El mito del «español árabe»: anatomía lingüística
«El español viene del árabe». Pocas sentencias gozan hoy de tan cómoda repetición y de tan escaso examen. Circula de boca en boca como moneda falsa que, de tanto pasar por las manos, acaba teniéndose por legítima. Los ocho siglos de presencia islámica en la península han dado a esta idea un barniz de verdad indiscutida. Mas conviene, antes de rendir el juicio al entusiasmo, someter la afirmación al tribunal de los números y de la filología, pues la realidad científica dista mucho del mito popular: la influencia árabe en el castellano ha sido notable, sí, pero también enormemente sobredimensionada.
Las lenguas no se definen por las palabras que mendigan prestadas, sino por la arquitectura que las sostiene. El español no está “influido” por el latín: el español es latín, que ha evolucionado a través de los siglos. Entre el 70% y el 75% de nuestro léxico procede directamente de Roma, mas el dato verdaderamente decisivo es otro: el 100% de la estructura esencial del idioma —su gramática, conjugaciones, sintaxis, géneros y números— pertenece al latín.
A esta herencia romana se suma el griego, venerable cantera intelectual de Occidente, del que procede entre el 15% y el 20% de nuestro vocabulario. De Grecia heredamos las palabras con que pensamos la ciencia, la filosofía, la medicina y la política: democracia, átomo, cirujano, huérfano. Así pues, sumadas ambas raíces, descubrimos que más del 90% del español es de naturaleza grecolatina.
¿Dónde queda entonces el árabe? El Diccionario de la Lengua Española registra alrededor de 93,000 palabras, de las cuales unas 4,000 son arabismos. A primera vista, parece una cifra considerable; mas el espejismo comienza a disiparse en cuanto aplicamos un examen riguroso.
Primer filtro: los topónimos
Más de la mitad de esos términos —entre 2,000 y 2,500— son nombres de lugares: Guadalajara, Albacete, Almería. No pertenecen al habla común, sino a la geografía. Son memoria del suelo, no del idioma cotidiano.
Segundo filtro: los equivalentes latinos
Reducido el número, quedan unas 1,500 palabras; pero muchas poseen equivalentes romances perfectamente funcionales. Puede decirse oliva en vez de aceituna, o escorpión en lugar de alacrán.
El embudo final: las palabras verdaderamente insustituibles
Si buscamos cuántos términos árabes son realmente imprescindibles dentro del español, la lista se encoge hasta rozar lo anecdótico. Apenas unas 25; Sí, han leído vvmm correctamente, únicamente 25 palabras carecen de sustituto latino claro:
Acequia, almazara, almijara, alforja, alcuza, albéitar, ajedrea, alcaravea, alcalde, alcaide, alguacil, albacea, alférez, ojalá, hasta, cero, álgebra, algoritmo, alcohol, alquimia, alcachofa, alcaparra, almizcle, rambla y noria.
Este conjunto representa apenas un 0.027% del total del léxico castellano.
Sin embargo, la prueba definitiva no habita en los diccionarios, sino en la lengua viva. Un hablante promedio utiliza diariamente entre 2,500 y 3,000 palabras. De todas ellas, apenas unas 12 ó 15 pertenecen al grupo anterior. Traducido al frío lenguaje de las matemáticas, esto significa que los arabismos apenas constituyen el 0.5% del vocabulario cotidiano. El restante 99.5% procede de raíces grecolatinas o indígenas americanas.
Existe además una confusión frecuente y es que: arabismo no significa árabe. creer que un arabismo conserva intacta su esencia árabe, no puede estar más lejos de la realidad. Estas palabras atravesaron siglos de transformación fonética y morfológica hasta amoldarse al molde romance del castellano. El español no se arabizó; fue el árabe quien terminó castellanizado.
La adaptación fue tan profunda que un hablante moderno de árabe difícilmente reconocería como propias palabras tales como arroz o alcalde. El castellano absorbió esos términos y los obligó a vestir ropaje latino.
Resulta curioso que se exagere el mito la influencia árabe mientras se minimizan transformaciones muchísimo más profundas. La llegada a América alteró el español de manera mucho más universal y permanente.
Del náhuatl heredamos chocolate y tomate; del quechua, papa y cancha; del taíno, huracán, hamaca y tiburón; del guaraní, jaguar. En la conversación diaria de millones de hispanohablantes resuenan hoy más voces indígenas que árabes.
Y entretanto, el inglés moderno ejerce sobre el español una presión cultural y tecnológica mucho más rápida y penetrante de la que el árabe logró imponer en ocho siglos de convivencia peninsular.
El español es un árbol de raíz profundamente latina y de ramas cultivadas por el pensamiento griego. El árabe dejó huellas, sí, mas no cimientos; aportó adornos léxicos, no estructura; hojas dispersas, no tronco.
Nuestra lengua no nació en Arabia, sino en la continuidad del latín romano; se refinó con el pensamiento helénico, se enriqueció en América y hoy se alza como una de las grandes lenguas del mundo.
Decir que «el español viene del árabe» es tan desmedido como afirmar que una catedral procede del color de sus vitrales. El vidrio podrá embellecerla, mas no sostiene sus muros.
🇲🇽👮In Guerrero, Mexico criminals attacked residents with explosive drones, forcing hundreds of Indigenous families to flee their homes. Villages were subjected to 8 hours of bombings forcing between 800 to 1k families to flee to other towns. https://t.co/jrnESp5YV4
🚨“Somos gente como ellos también”: desplazados de Chilapa, Guerrero, piden apoyo ante la violencia en la zona.
Pobladores de Tula señalan que aún no hay seguridad.
“No huimos de la muerte, si nos quieren matar, que nos maten aquí”.
De vez en cuando surge la pregunta: ¿y por qué hoy Filipinas no es un país hispanohablante como todos los demás que formaron parte del Imperio español? La respuesta no es secilla pero tiene un nombre y un culpable: Estados Unidos. Explicar esto merece un hilo: 🧵👇
Después de la metedura de pata de la pdta @Claudiashein, recordar la obra de José Luis Martínez " Hernán Cortés", se convierte más necesaria que nunca. Les comparto este breve fragmento, más claro, ni el agua: «Acaso alguna vez consigamos librarlo de las ideologías y estudiarlo
Es muy curioso cómo quienes más se flagelan al ver la palabra “Méjico” escrita con J son exactamente los mismos que a cada rato están chingue y chingue con que todos debemos "deconstruir" el lenguaje y usar el “todEs”…
Y no, escribir México con J no es necesariamente un error. Es, en todo caso, un arcaísmo: un uso correcto, aunque hoy en desuso, del lenguaje -reconocido por la RAE- propio de la diferente evolución del castellano a uno y otro lado del Atlántico. De hecho, durante siglos esa fue la ortografía oficial de la palabra en muchos documentos oficiales y en miles de libros en los que se escribía “Méjico” para hablar de nuestro país. Corroborarlo es solo cuestión de revisar una biblioteca de libros viejos.
En España, la palabra aún puede encontrarse escrita así en ciertos sectores generacionales o en personas que aprendieron a escribir antes de que el cambio ortográfico se naturalizara por completo.
Interpretar esto como un “agravio” no solo es una estúpida nimiedad; es también una absoluta falta de cultura…
En el transcurso del siglo XVI las minas en América vertieron sobre España más de 16.000 toneladas de plata. En el S. XVII, más de 26.000 toneladas y en el S. XVIII, más de 39.000 toneladas.
Los efectos causados por esta marea de plata, que inundó primero España y a continuación un país tras otro, fueron extraordinarios. La excepcional liquidez que se creó en el mercado internacional favoreció un impresionante desarrollo del comercio intercontinental.
Actualmente, México es el responsable del 23% de la producción mundial de plata, produciendo más de 200 millones de onzas el año pasado (5.700 toneladas).
Un cálculo rápido nos dice que cada 15 años México produce las 81.000 toneladas de plata que es lo que se llevó España en 300 años de toda América, sumando la extracción de la mina del Potosí.
Las empresas mineras que operan en el ya “liberado” México son estas:
-NEWMONT, que opera la mina Peñasquito en el estado de Zacatecas, la mina de oro más grande del país, la segunda mina de plata más grande del mundo, y uno de los principales productores de zinc y plomo.
-PAN AMERICAN, que opera las minas La Colorada (Zacatecas) y Dolores (Chihuahua). El año pasado, La Colorada produjo 8,2 millones de onzas de plata, mientras que la producción de Dolores fue de 5,1 millones de onzas.
También tiene importantes minas de cobre y zinc, operadas por Grupo Méjico y SOUTHERN COPPER, y produce una cantidad significativa de oro, lo que hace que el sector minero sea responsable de aproximadamente el 4% del Producto Bruto Interno (PBI) de la nación.
-Newmont Mining Corporation con sede en Denver, Colorado, es uno de los explotadores más grandes de oro en el mundo, con minas activas en Australia, USA, Indonesia, Ghana, Nueva Zelandia y Perú. Fundado en 1921 por William Boyce Thompson, hoy se mantiene como la única compañía de explotación de oro en el índice de Standard & Poor's 500 (S&P 500).
-Pan American Silver Corporation es una compañía minera con sede en Canadá con operaciones en Hispanoamérica. La compañía tiene minas y otros proyectos en Méjico, Perú, Bolivia y Argentina. Es uno de los mayores productores de plata del mundo; en 2017, la compañía extrajo 25 millones de onzas de plata, 160.000 onzas de oro, 55.300 onzas de zinc, 21.500 toneladas de plomo y 13.400 toneladas de cobre.
-La canadiense Goldcorp es la segunda compañía minera más grande en el país. Su yacimiento más importante es Peñasquito, ubicado en Zacatecas, del cual se extraen oro, plata, zinc y plomo. La empresa (cuenta con unos 5.310 trabajadores) produce cada año en Méjico aproximadamente 1.133.000 onzas de oro, 25 millones de onzas de plata, 176 toneladas de zinc y 78 millones de toneladas de plomo. En 2016, la minera canadiense logró ventas netas por 21.392 millones de $, según el ranking de Expansión.
-La canadiense Corporation First Majestic tuvo ventas de 5.199 millones de $ en 2016, gracias a la explotación de plata, que constituye el 7% de la producción nacional. La empresa adquirió a Silver Crest Mines y la convirtió en uno de los principales productores de oro y plata en Sonora.
Además, planea incursionar en la explotación de plomo, zinc, y cobre. Hasta ahora, cuenta con 3.980 empleados en sus minas.
-Agnico Eagle Méjico, originaria de Canadá, produjo 297.000 onzas de oro en las minas Pinos Altos, en Chihuahua, y La India, Sonora; además de que adquirió seis minas más que pertenecían a Alamos Gold y Soltoro LTD. En 2016, el monto de sus ventas fue de 9.347 millones de $ y reportó una plantilla laboral de 1.700 empleados.
De este expolio ACTUAL es perfecta conocedora la actual presidente de Mexico, la inculta de Claudia Sheinbaum, del mismo modo que lo fueron sus predecesores en el cargo, como cabe recordar a López Obrador....y algunos más.
Así que, que esta indigenista woke le vuelva a decir a España eso de “devuelvan el oro robado” y “pidan perdón por robarnos la mitad del territorio y cometer genocidio contra apaches y comanches” a los muchachitos del norte.
Es increíble la incultura de Claudia, que precisamente demuestra lo contrario de lo que cree con este documento, que no es un edicto de Carlos I sino un documento sobre la libertad de ciertos indios que reclamaban al Consejo de Indias ya muerto Hernán Cortés y donde se menciona el Juicio de Residencia.
La conquista española de América fue la más garantista y jurídica de la historia de la humanidad hasta ese punto pues gracias a la Escuela de Salamanca y su humanismo se plantearon por primera vez en la historia los Derechos Humanos y el Derecho de Conquista. En este documento se liberan a los esclavos y sus descendientes que pudo tener Cortés (en 1548 ya había fallecido en 1547) pues en el Juicio de Residencia se le acusó de abusos.
¿Sabe qué era el juicio de residencia? El juicio público y transparente al que se sometía todo cargo de la Monarquía hispánica y que cualquiera podía denunciar y reclamar una vez que ya no tenía el poder y la Corona ejercía su “ethos” de juez supremo. ¿se imagina que hoy en día se pudiera hacer lo mismo?
Que en 1548, solo 30 años después de la llegada de los españoles los indígenas estén reclamando y recibiendo justicia para defender su libertad del Conquistador de lo que habla es de la grandeza civilizatoria de la conquista misma. Ojalá los mexicanos humildes puedan reclamar justicia frente a los poderosos hoy en día, cinco siglos después.
Y es que la labor conquistadora no se hizo exaltando a los conquistadores, todos ellos humanos y falibles, y muchos de ellos (como Cortés) terminaron sus días quejándose de la ingratitud de la Corona; sino exaltando a Dios y a la Corona hispánica que les había encomendado esa misión. Lo opuesto de la política actual.
Y si “los pueblos originarios son la verdadera reserva de valores de México”, ¿eso supone renunciar a los derechos humanos, al derecho, a la compasión cristiana y al castellano y a Occidente y exaltar los sacrificios humanos y la antropofagia pisoteando la memoria de la mayor parte de pueblos originarios del territorio del actual México que lucharon junto a los españoles contra el opresor imperio Mexica?
#UnDíaComoHoy en 1859 murió Alexander von Humboldt.
De "Humboldt y México: un amor correspondido" (1994), de @EnriqueKrauze:
"Ningún otro extranjero ha mantenido en México un prestigio similar. No es difícil explicarlo: Humboldt fue un partero de la conciencia mexicana...