Éramos el país con el mejor sistema ferroviario del planeta, sólo por detrás de Japón. El AVE había tenido un sólo accidente mortal en 30 años. Funcionaba como un reloj. Que no se te olvide lo que te han hecho.
Es gracioso como para mucha gente si el pan de molde del Mercadona sube 5 céntimos es culpa y responsabilidad directa de Joan Roig, pero si dos trenes descarrilan en menos de un año con casi 100 fallecidos, el ministro de transportes no tiene ninguna responsabilidad.
Esto es de otro universo.
Dos minutos sin tambor en marcha, no perder el paso, bajarlo sin campana, clavarlo con el final de la marcha.
La linea de perfección que esta cogiendo el Señor es para volverse loco.
Cuando me preguntan quién es mi ídolo, no tardo ni medio segundo en responder: Fernando Alonso.
Por muchas razones. La primera, porque fue mi referente absoluto cuando era niño.
Recuerdo verle ganar títulos contra el mejor piloto de la historia, siendo un chaval. Un pionero en un deporte casi desconocido en España, batiendo todos los récords televisivos.
Recuerdo verle luchar contra viento y marea en un equipo que parecía empeñado en ponérselo imposible.
Recuerdo verle pelear campeonatos con coches que no estaban a la altura, exprimiendo hasta la última décima, regalándonos momentos inolvidables.
Por todo esto, se convirtió en mi ídolo de la infancia. Pero hubo una razón aún más importante por la que también se convirtió en mi ídolo en la adultez.
Porque yo le vi en un coche que abandonaba la mitad de las carreras y que, en la otra mitad, apenas podía puntuar.
Yo le vi ser engañado, una y otra vez, por una marca de motores que le vendió falsas esperanzas.
Le vi retirarse de la Fórmula 1 aquel fatídico 14 de agosto. Y contra todo pronóstico, con casi 40 años, le vi regresar.
Le vi volver para, de nuevo, fracasar de la forma más frustrante en la escudería con la que una vez alcanzó la gloria.
Le vi ilusionarse con un nuevo proyecto, solo para que, a las primeras de cambio, todo se viniera abajo una vez más.
Por todo esto, es mi absoluto ídolo. Porque verle luchar cada día contra viento y marea me inspira en mi propia vida.
Esto no va solo de ser un deportista exitoso. Va de serlo, de caer una y otra vez, de pasar años golpeándote contra un muro y, aun así, seguir adelante. Sacrificando todo, persiguiendo un sueño, sin rendirse nunca.
Por eso creo que el caso de Alonso es único en la historia del deporte.
Hoy, después de los test, estoy jodido. Porque sé que, por décima temporada consecutiva, volveré a ver a mi ídolo en un lugar que no le corresponde.
Aun así, como él me enseñó, aquí seguiré. Hasta el último día. Con la esperanza de que, algún día, podamos ver lo que llevamos tantos años persiguiendo
#YoCrecíConAlonso
"Nosotros creemos que elegimos a gente preparada. No elegimos a NADIE PREPARADO. Elegimos a gente capacitada para dirigir campañas electorales. SON INCAPACES DE GESTIONAR NADA."
Marc Vidal @marcvidal#Horizonte
Que se diga a estas horas esa cifra oficial de muertos, viendo lo que vimos y sabiendo lo que saben, es una ignominia, una jodida vergüenza para el pueblo español.
Basta ya. Queremos la verdad.