Abogado y Notario, amo a mi Familia, aprecio valor de la LEALTAD y creo en la grandeza de México Ex Titular del OIC SFP en SAGARPA Federal Ex Diputado Local
ChatGPT le dijo a un hombre con señales de una embolia pulmonar que no parecía algo peligroso. Le pidió calma, reposo y hasta envolvió la recomendación en lenguaje religioso. El hombre confió, retrasó la atención y terminó hospitalizado con coágulos en ambos pulmones.
La demanda contra OpenAI no discute una simple respuesta equivocada. Discute algo mucho más serio: una máquina que diagnostica, propone tratamientos y gana autoridad sobre una persona, pero que no tiene licencia, deber profesional ni responsabilidad médica cuando falla.
Ahí está el problema jurídico. La inteligencia artificial puede hablar con la seguridad de un médico, persuadir como un terapeuta y conocer la intimidad del paciente, pero después esconderse detrás de un aviso que dice que “no sustituye a un profesional”. Esa contradicción ya llegó a los tribunales.
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. 🙏🩷💐
Antes un patrón revisaba tu currículum y, con suerte, buscaba tu nombre en Google. Ahora puede pagar para que una IA reconstruya tu vida digital: fotos viejas, cuentas olvidadas, opiniones, seudónimos y hasta silencios. Todo convertido en un “riesgo” laboral que quizá nunca sabrás que existe.
El problema no es que encuentren una publicación incómoda. Es que un algoritmo la interprete sin contexto, la mezcle con datos de otra persona y decida que no eres confiable, que no encajas o que puedes dañar la marca. Sin acusación, sin audiencia y sin posibilidad real de defenderte.
Estamos creando antecedentes privados de personalidad. No dicen si sabes trabajar; pretenden decir quién eres. Y pueden cerrarte una puerta antes de que siquiera te permitan tocarla.
Técnico de España antes de la semifinal: "Rezo todos los días, pero no porque estoy en un mundial"⚽
A menos de 24 horas de disputar una de las semifinales más importantes del Mundial, el entrenador de España, Luis de la Fuente, sorprendió con un testimonio de fe que ha llamado la atención dentro y fuera del fútbol.
Durante la rueda de prensa previa al encuentro frente a Francia, el técnico fue consultado sobre sus convicciones religiosas y cómo vive la oración en un momento de tanta presión. Su respuesta fue clara: "Yo rezo todos los días, pero no porque estoy en un Mundial ni pretendo sacar un resultado".
Lejos de pedir una victoria, explicó que su oración diaria consiste, ante todo, en dar gracias a Dios.
"Yo le doy gracias todos los días, cada día que me levanto y digo: 'Otro día más que puedo disfrutar de la vida'. Doy gracias por esos detalles. Rezo porque rezo todos los días, no para que me ayude más".
El entrenador también reflexionó sobre por qué no pide a Dios ganar un partido: "Sería injusto pedirle que me ayude a mí y no ayude al rival".
En cambio, aseguró que pide salud para seguir adelante y afrontar los desafíos de la vida. "Pido salud especialmente y lo demás, que me dé opciones para seguir peleando. Soy un guerrero y peleo todo, pero con salud".
Luis de la Fuente ha hablado en distintas ocasiones de su fe católica. Ha explicado que, aunque recibió formación religiosa desde niño, fue en la edad adulta cuando decidió abrazar esa fe de manera libre y consciente. Asimismo, ha señalado que santiguarse antes de los partidos no responde a una superstición, sino a una manifestación natural de sus creencias.
Un testimonio que recuerda que la oración no siempre busca cambiar las circunstancias, sino vivir cada día con gratitud, esperanza y confianza en Dios. 🙏⚽
Una civilización que deja de tener hijos no solo reduce su población: comienza a revelar que ha perdido la esperanza en el futuro. Cuando ya no queremos dar vida, educar, cuidar y entregar algo de nosotros a quienes vendrán después, el individualismo termina convirtiéndose en soledad y el bienestar en vacío. Tener hijos no es únicamente una decisión personal, sino una de las formas más profundas de afirmar que, a pesar de las crisis y la incertidumbre, la vida sigue siendo digna de continuar. Porque toda nueva generación es una declaración de confianza en la humanidad y una promesa de que el mañana todavía merece existir. Mi comentario semanal con @lopezdoriga #FórmulaNoticia #RadioFormula #CrisisDeNatalidad #EsperanzaEnElFuturo 👉 https://t.co/nIJOX4vHFw
La Universidad de Chicago acaba de decir en voz alta lo que muchas facultades de Derecho todavía no quieren aceptar: la inteligencia artificial ya rompió el modelo tradicional de enseñanza jurídica. Hoy un alumno puede entregar una demanda, un ensayo o una investigación impecables sin haber leído, razonado ni comprendido realmente el problema. El riesgo no es solo el plagio. Es algo mucho más grave: simular que alguien sabe Derecho cuando en realidad solo aprendió a pedirle respuestas a una máquina.
La respuesta de Chicago no es prohibir la IA ni rendirse ante ella. Es formar abogados capaces de pensar sin tecnología, trabajar con ella y, sobre todo, cuestionarla. Por eso vuelve al aula sin pantallas, fortalece el método socrático, exige exámenes presenciales y obliga a los estudiantes a defender oralmente sus trabajos. La lógica es brutalmente sencilla: si no puedes explicar, sostener y corregir lo que entregaste, entonces probablemente nunca fue realmente tuyo.
La inteligencia artificial no va a acabar con los abogados. Va a acabar con una forma mediocre de ejercer el Derecho: memorizar, copiar formatos, repetir jurisprudencia y producir documentos sin criterio. El abogado que sobreviva no será el que escriba más rápido que una máquina, sino el que sepa detectar cuándo la máquina se equivoca, entender lo que está en juego, tomar decisiones difíciles y responder por sus consecuencias. El futuro de la abogacía no está en producir más texto. Está en tener más juicio.
https://t.co/jOi6yohnra
La primera plana de @Reforma debería encender todas las alertas: para los especialistas consultados por Banxico, la inseguridad, la falta de Estado de derecho, la corrupción y la impunidad ya están entre los mayores frenos de la economía. No estamos hablando sólo de delincuencia o de malas cifras. Estamos hablando de un país donde cada vez cuesta más creer que la ley se cumplirá, que los contratos serán respetados y que un juez podrá decidir sin presiones.
México puede mantener por un tiempo cierta estabilidad macroeconómica, atraer inversiones por su cercanía con Estados Unidos y presumir exportaciones. Pero si las reglas cambian según el momento político, si una sentencia tarda años, si la extorsión se vuelve parte del costo de operar y si el poder no acepta límites, el crecimiento termina pagando la factura. La falta de Estado de derecho funciona como un impuesto clandestino: encarece todo, expulsa proyectos, protege al influyente y castiga al que sólo tiene la ley para defenderse.
Ésa es la advertencia de fondo: el problema de México ya no es únicamente cuánto crece, sino sobre qué instituciones pretende crecer. Sin jueces independientes, contratos confiables, autoridades sometidas a la Constitución y verdadera rendición de cuentas, podrá haber negocios, riqueza y elecciones; lo que no habrá será desarrollo duradero.
Un padre se negó a firmar el pasaporte de sus hijas para que viajaran con su madre a Nueva York. Dijo que visitar a un tío no era “sano esparcimiento”, que volar era peligroso y que todo respondía al capricho de un familiar. Pero las niñas fueron escuchadas: querían viajar. No había una sola prueba de que estuvieran en riesgo.
El caso llegó a la @SCJN y dejó una definición enorme: la patria potestad no es un derecho de veto ni una escritura de propiedad sobre los hijos. La familia también se construye con abuelos, tíos, historias y afectos. Viajar puede fortalecer la identidad, el esparcimiento y la formación cultural. La negativa de un padre, por sí sola, no puede cerrarles el mundo.
La Corte autorizó sustituir su consentimiento, pero exigió fechas, domicilio, comunicación y garantías de regreso para evitar una sustracción internacional. No eligió entre la madre y el padre: eligió a las niñas. Ésa es la lección brutal del caso: proteger a un hijo no siempre significa impedirle partir; a veces significa dejarlo conocer el mundo y asegurarse de que pueda volver.
Aquí puedes consultar la sentencia que generó este caso: https://t.co/ZxKurENa8U
Hoy es 11 de julio y es el día del santo protector personalmente es a quien le encomiendo mi vida.
Le comparto su oración ✨️💖
Glorioso San Benito, fiel servidor de Dios y ejemplo de fortaleza en la fe.
Intercedé por mí ante el Señor para que mi vida sea guiada por la luz, la sabiduría y la paz.
Alejá de mi camino toda influencia negativa, toda maldad visible e invisible, toda envidia, engaño, discordia y temor.
Que la Cruz de Cristo sea mi guía, mi refugio y mi fortaleza.
Que mi hogar, mi familia y mis seres queridos permanezcan protegidos bajo la gracia de Dios.
Concedeme discernimiento para elegir el bien, serenidad ante las dificultades y firmeza para caminar siempre por el sendero del amor y la verdad.
Por tu poderosa intercesión, que toda oscuridad se disipe y que reine en mi corazón la paz de Cristo.
Amén.
La @SCJN va a discutir algo que, hasta hace poco, parecía impensable: si las abejas pueden dejar de ser simples “recursos naturales” y ser reconocidas como sujetos de derechos. No es una ocurrencia poética. Es una pregunta jurídica de enorme calado: ¿la naturaleza sólo merece protección cuando su destrucción nos perjudica a nosotros?
El caso nace en Hopelchén, donde comunidades mayas no hablan de las abejas como mercancía ni como propiedad. Hablan de una relación ancestral, cultural y vital. Por eso, el verdadero debate no es si una abeja puede entrar a un juzgado, sino si esas comunidades pueden acudir como guardianas de una especie cuya desaparición también destruye territorio, memoria, economía y formas enteras de entender el mundo.
Si la Corte construye bien este precedente, no estará “humanizando” a las abejas. Estará haciendo algo mucho más profundo: aceptar que no todo lo que tiene valor debe parecerse al ser humano. Tal vez ha llegado la hora de que el derecho deje de preguntar quién es dueño de la naturaleza y empiece a preguntar quién tiene la obligación de impedir que desaparezca.
https://t.co/h9SZcF0QXw
La educación no está completa cuando solo nos enseña a pensar; también debe enseñarnos a querer. Porque en los momentos importantes de la vida no basta con saber qué es lo correcto: necesitamos la fuerza para elegirlo, sostenerlo y seguir adelante, incluso cuando cuesta.
La inteligencia puede mostrarnos el camino, pero es la voluntad la que nos levanta después de una caída y nos impulsa cuando ya no tenemos ganas. Quien aprende a gobernarse a sí mismo descubre la libertad más profunda: la de no vivir a merced de las circunstancias, sino construir una vida con amor, carácter y propósito. Mi participación: "Lo que no se aprende en la escuela", con @lopezdoriga #FórmulaNoticias #TeleFormula #RadioFormula #EducarLaVoluntad #AprenderAQuerer
Hay que escuchar a la brillante y talentosa @Rosario_Robles_ describir lo que está ocurriendo hoy en México. Por lo que más quieran (sus hijos y su país), por favor escúchenla. Ella es una sobreviviente de la persecución política del régimen obradorista.
Reforma Judicial en México. Origen y consecuencias, el más reciente libro del ministro en retiro @JRCossio, y hay una idea que me sigue dando vueltas. El verdadero debate nunca fue si el Poder Judicial necesitaba cambiar, porque sí lo necesitaba, sino qué tipo de juez iba a surgir después de esa transformación. Ahí está, quizá, la discusión más importante de nuestro tiempo.
Cossío sostiene que el riesgo no es sólo modificar instituciones, sino cambiar la naturaleza del juez: pasar de un juzgador formado en la carrera judicial, independiente y obligado únicamente por la Constitución, a uno cuya legitimidad provenga de una elección y cuya independencia pueda verse condicionada por la política. Es una reflexión incómoda, pero inevitable: cuando la justicia deja de responder sólo al derecho, toda la sociedad queda expuesta.
Podemos celebrar una reforma, criticarla o defenderla. Lo que no podemos hacer es ignorar lo que está en juego. Porque cuando los jueces dejan de ser el último dique frente al poder, el vacío nunca lo ocupa la ciudadanía. Lo ocupan la fuerza, el dinero, los intereses y el miedo. Y entonces el problema ya no es del Poder Judicial: es del Estado de derecho y de todos nosotros.