El superhéroe de mi infancia y adolescencia. El goleador que siempre me sacaba una sonrisa, el que hacía posible lo imposible. Feliz cumpleaños, Titán querido. Te pertenezco.
En inferiores, en Boca, en la Selección... la historia se repite: Equi es siempre el mejor. Supera, destruye. Y de a poco suma gol. Que cantidad de talento.