En Santiago del Estero, una mujer encontró a su marido siéndole infiel con el padrino de sus hijos y lo increpó: "¿Por qué son tan pu...? ¡Sigan, sigan! ¡Cómo les gusta! ¿Quién es la mujer y quién el varón? Ya sos grande, tenés 30 años y dos hijos, ¿cómo vas a hacer eso?".
SERGIO AGÜERO ROMPIÓ EL SILENCIO SOBRE EL EXTRAÑÍSIMO PARTIDO DE ARGENTINA ANTE ESPAÑA
SERGIO AGÜERO TEXTUAL:
“Llevo toda la vida viendo fútbol y jamás terminé una final del Mundial con tantas dudas como esta.
Esa noche hubo algo que simplemente NO cerraba. Capaz algún día sepamos toda la historia, pero hoy siguen quedando demasiadas preguntas que nadie quiere responder.”
“Antes del partido, Leo se paró frente al grupo y solo dijo:
‘Olvídense de todo. Concéntrense únicamente en jugar. Olvídense de todo.’
No sonó como un discurso para levantar al equipo. Sonó como las palabras de alguien que intentaba evitar que un vestuario ya roto terminara de venirse abajo.
Se veía clarísimo que Enzo Fernández y Lisandro Martínez estaban aguantándose las lágrimas. Nadie aplaudía. Nadie gritaba. Nadie decía una palabra. Todos tenían la mirada perdida.
Nunca, pero nunca, había visto un vestuario de Argentina así.”
“Después vino el calentamiento. Leo empezó a errar remates al arco de una forma rarísima.
Ese no era el Messi que conocemos. Él siempre está completamente metido en su rutina antes de cada partido. Pero esa noche parecía tener la cabeza en otro lado.”
“Y alrededor de la final también pasaron demasiadas cosas difíciles de explicar.
El presidente, que supuestamente iba a estar, no apareció. Diego Simeone tampoco. Lautaro Martínez, que había estado presente durante todo el Mundial, desapareció por completo de las cámaras.
Todo lo que rodeó esa final se sintió demasiado raro. Demasiadas cosas no cuadraban.”
“Y dentro de la cancha tampoco parecía la misma Argentina que había llegado hasta la final.
Enzo y Paredes, dos jugadores que normalmente contagian intensidad y carácter en la mitad de la cancha, jugaron con una cautela totalmente fuera de lo normal.
Lisandro Martínez y Cristian Romero terminaron saliendo lesionados en el partido más importante de sus carreras.
Después de un primer tiempo bastante sólido, Scaloni decidió meter al equipo muy atrás. Esa no era la Argentina que habíamos visto durante todo el torneo.”
“Lo más difícil de entender fue la actitud.
Argentina parecía completamente desconectada. Incluso cuando Messi encontraba espacios, la pelota casi nunca le llegaba.
Cada vez que recuperaban la posesión, avanzaban hasta mitad de cancha y en el siguiente pase se la devolvían otra vez a España.
Y eso pasó una y otra vez. Parecía otra selección. Esa NO era Argentina.”
“Incluso los detalles más pequeños llamaban la atención.
Romero no le dio la mano a Donald Trump. Muchos dirán que eso no tiene nada que ver. Puede ser. Pero cuando juntás todas las cosas raras de esa noche, es imposible no preguntarse por qué todo fue tan distinto.”
“Y después vino el Balón de Oro.
Díganme una cosa: después de todo lo que hizo Messi con 39 años durante este Mundial, ¿de verdad alguien puede decir que Rodri hizo más que él?
Yo, sinceramente, no logro entender esa decisión.”
“Todo esto me hace acordar a 1990.
Diego Maradona salió llorando de aquella final convencido de que João Havelange le había quitado el Mundial a Argentina.
Hoy muchos pueden decir que estoy loco por pensar así. Está bien. Pero no puedo sacarme de encima la sensación de que la historia volvió a repetirse.
Durante todo el torneo no dejamos de escuchar que ‘Messi era el favorito de la FIFA’ o que ‘todo estaba armado para Argentina’.
Capaz la FIFA quiso terminar con esas acusaciones a cualquier precio. Capaz no. No lo sé.
Pero fueron demasiadas las cosas raras como para creer que todo fue simplemente una final de fútbol normal. Yo, sinceramente... no me la compro.
Mierda que ha pasado agua bajo el puente, no amigo mío?.
Es así, la vida simplemente nos lleva.
Si este es el final, sepa usted que yo he sido muy feliz con su compañía.
Gratitud infinita. Lo llevaré siempre tatuado en el alma.
Es un partido de fútbol. Así como el final con el que te recibís es un final, la caminata al altar es una caminata y el día en que nace tu hijo es un día.
Necesitamos más que nunca hablar con vos, Diego. No sabes contra quién jugamos mañana.
La carta más esperada de @OctaGencarelli para Pelusa. A horas de un partido que él jugó como nadie.
Atención pido al silencio
y silencio a la atención,
que voy en esta ocasión,
si me ayuda la memoria,
a mostrarles que a mi historia
le faltaba lo mejor.