El Gobierno rechazó repatriar a una joven española que permanecía en coma en Tailandia.
El Gobierno rechazó repatriar a un profesor cordobés que murió en una UCI de Vietnam.
El Gobierno acogerá ahora a un crucero con hantavirus procedente de Cabo Verde.
El Gobierno odia España
Qué dice Lamine Yamal que está triste por los cánticos de ayer, que le parecen una falta de respeto.
La falta de respeto es elegir la camiseta de España simplemente por interés y no por sentimiento. Pírate a jugar con Marruecos.
🇯🇵 La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmó que tener más hijos, y no aumentar la inmigración, es la CLAVE para resolver el declive de la población del país.
No son felices en Libia.
No son felices en Marruecos.
No son felices en Irán.
No son felices en Irak.
No son felices en Yemen.
No son felices en Afganistán.
No son felices en Pakistán.
No son felices en Siria.
No son felices en el Líbano.
¿Dónde son felices?
Son felices en Australia.
Son felices en Canadá.
Son felices en Inglaterra.
Son felices en Francia.
Son felices en Italia.
Son felices en Alemania.
Son felices en Suecia.
Son felices en Estados Unidos.
Son felices en Noruega.
Son felices en los Países Bajos.
Son felices en Dinamarca.
De hecho, son felices en todos los países que no son islámicos, e infelices en todos los países que sí lo son.
¿Y a quién culpan?
No al Islam.
No a sus líderes.
No a sí mismos.
¡Culpan a los países donde son felices! Y luego quieren cambiar esos países para que se parezcan a los de donde vinieron, donde no eran felices.
Por no poner muros en las fronteras, los acabamos poniendo en los mercadillos navideños, que eran el sitio más seguro y familiar del mundo hasta hace cuatro días.
Distópico.
Tú eres hijo de la civilización cristiana occidental, heredera del Imperio Romano , no de los nómadas del desierto o comerciantes sin patria. Más de 2000 años de historia contemplan a un occidente que se juega su destino en próximas décadas.
Feijoo impidió a los jóvenes menores de 12 años acudir a las plazas de toros en Galicia. Ahora que está la fiebre torera, gracias al genio de la Puebla, se vuelve un furibundo taurino aplaudiendo al maestro.
No se puede ser más cínico, hipócrita y palmero. Que poca vergüenza.