1/9 El sismo del 10 de agosto no golpeó Cali al azar. El 80,7 % de los 682 reportes georreferenciados están al occidente de la carrera 50, en una banda de apenas dos kilómetros de ancho. La comuna 19, con el 9 % del área urbana, concentró 51 de los 76 fallecidos. Junto a @haroldme trabajamos en el siguiente documento de trabajo 🧵👉
Acabo de escuchar la expresión más castiza, rencorosa y elegante a la vez que he oído en mi vida: ya quisieras saber tú todo lo que a mí se me ha olvidado.
No tengo pruebas, pero tampoco dudas de que, si alguien es mala persona en el ambiente laboral, no hay manera de que sea buena persona en algún otro ambiente.
El cambio climático NO provoca incendios. Lo que hace es crear la condiciones para que sean más probables, más grandes y más destructivos.
No los provoca, pero los hace—mucho—peores una vez provocados.
(No creo que sea tan difícil de entender)
En mi concepto hay mucha crítica a La Odisea de Nolan por una simple y sencilla razón, porque ahí te puedes dar cuenta la GIGANTESCA DIFERENCIA que hay entre el cine y la Literatura: mientras lees, el universo de Odiseo es el que tu cabeza le quiere dar, en el cine es el Polifemo de Nolan, la Circe de Nolan, las sirenas de Nolan…la psicología de Nolan. Todo pasa por su encuadre. En la Literatura no hay nadie, absolutamente nadie, que te encuadre nada más que tú. Y eso es mágico y no tiene comparación!
Robert Sapolsky es un neurocientífico de Stanford que demostró que el estrés crónico es el asesino silencioso que los médicos ignoran.
Reveló 10 hábitos que haces todos los días y que te quitan años de vida.
1) Repasar conversaciones en tu cabeza
La historia del NUEVO HÉROE de Paraguay es de esas que EMOCIONAN. En 2023, Orlando Gill todavía estaba en la Segunda División de Paraguay. Su hijo Lauti acababa de nacer, tuvo complicaciones de salud y, para solventar los gastos médicos, tuvo que vender camisetas que había guardado de recuerdo, como la del Sudamericano U20 y algunos jerseys de su club. No había nada claro, ni en el fútbol ni en su vida personal. Sin embargo, junto a su mujer y su bebé, no dejó de luchar.
En 2024, Orlando se mudó a Argentina para jugar en San Lorenzo de Almagro. Llegó al equipo reserva, sin nada seguro. Se ganó su lugar. Se abrió la puerta del primer equipo. Y después de verlo destacar en Argentina, Gustavo Alfaro lo llevó a la Selección de Paraguay.
Debutó en La Albirroja hace menos de 1 año. Se presentó en la Copa del Mundo con solo 6 partidos internacionales a nivel absoluto. Y pese a las críticas y cuestionamientos de figuras legendarias como José Luis Chilavert, acaba de darle a Paraguay su TRIUNFO MÁS IMPORTANTE Y ÉPICO en toda la historia de las Copas del Mundo.
Cuando Gill debutó con la Selección de Paraguay en 2025, su esposa Melissa escribió: "No fue fácil y nunca será fácil, pero con amor y sacrificio todo se puede... ojalá el mundo entero sepa el gran corazón que tenés y las ganas que tenés de seguir creciendo".
Bueno, pues ese día llegó, querida Melissa. Hoy todo el planeta fútbol sabe quién es Orlando Gill. El nuevo ídolo paraguayo, el guardián de La Albirroja, el papá de Lauti y el PRIMER PORTERO CAPAZ DE GANARLE UNA TANDA MUNDIALISTA A ALEMANIA.
¿Le ganó al juego? No, no.
ORLANDO GILL LE GANÓ A LA VIDA.
Mi papá y yo empezamos a llamarnos los viernes hace tres años.
No fue un acuerdo formal.
Fue que un viernes me llamó sin razón
y hablamos una hora
y al viernes siguiente volvió a llamar.
Y así se volvió costumbre.
No hablamos de cosas importantes siempre.
A veces de fútbol. A veces del trabajo.
A veces de nada en particular.
Pero esa hora del viernes se volvió algo que espero.
Un viernes no llamó.
Esperé hasta las ocho de la noche.
Nada.
Le escribí.
—¿Todo bien?
—Sí. Se me fue el día. Mañana hablamos.
Mañana hablamos.
Eso me cayó raro.
No porque estuviera bravo.
Sino porque me di cuenta de cuánto esperaba esa llamada.
El sábado llamó temprano.
—Perdona el viernes —me dijo.
—No hay problema.
—Sí hay. Ya es nuestra cosa.
Nuestra cosa.
Mi papá de 67 años llamándole nuestra cosa a una llamada semanal.
No dije nada.
Pero algo se me movió adentro.
Colgamos después de una hora como siempre.
Esa tarde le conté a mi esposa.
—Tu papá dijo eso —me dijo sonriendo.
—Sí.
—¿Y tú qué sentiste?
—Que ojalá lo hubiéramos empezado antes.
Ella asintió.
Nadie te dice que a veces
la mejor relación con tu papá
no llega en la infancia ni en la juventud.
Llega cuando los dos son lo suficientemente adultos
para saber que el tiempo se acaba
y que una hora los viernes
vale más que años de silencio cordial.
Estoy En Medellín, Colombia, hay una esquina en el barrio Manrique donde todos los días aparecen sándwiches.
A las 3am. Exacto.
Envueltos en papel aluminio. En una bolsa plástica. Colgando de un poste.
Nadie sabía quién los dejaba.
Los habitantes de calle del sector los esperaban. Si llegabas a las 3:15am, ya no había nada.
Esto pasó todos los días durante 6 años. De 2016 a 2022.
Sin fallar. Ni un solo día.
Ni cuando llovía. Ni en Navidad. Ni en año nuevo.
3am. Siempre.
En 2022, dejaron de aparecer.
Los habitantes de calle preguntaban: "¿Dónde está el man de los sándwiches?"
Nadie sabía.
Una trabajadora social del sector, Carolina, decidió investigar.
Preguntó a vecinos. A tenderos. A vigilantes.
Hasta que un vigilante nocturno le dijo: "Yo lo vi varias veces. Era un señor mayor. Como de 65 años. Llegaba en moto. Colgaba la bolsa. Se iba. Sin hablar con nadie."
"¿Y por qué dejó de venir?"
"No sé. Hace 4 meses que no lo veo."
Carolina publicó en grupos de Facebook de Medellín: "Busco al hombre que dejaba sándwiches en Manrique a las 3am durante 6 años. Dejó de hacerlo hace 4 meses. ¿Alguien sabe quién es?"
La publicación se compartió 8,000 veces en dos días.
Finalmente, una mujer comentó: "Creo que era mi papá. Pero él murió hace 5 meses."
Carolina la contactó. Se llamaba Lucía.
"Mi papá se llamaba Hernán. Tenía 68 años. Murió de un infarto en marzo."
"¿Por qué hacía los sándwiches?"
Lucía le contó la historia.
En 2015, el hijo menor de Hernán, Sebastián, murió. Tenía 19 años.
Era adicto. Vivía en la calle en el centro de Medellín.
Hernán lo buscó durante 3 años. Todos los días después del trabajo iba al centro. A buscarlo.
Nunca lo encontró.
Un día, la policía llamó. Habían encontrado a Sebastián muerto en una esquina de Manrique.
Desnutrición. Hipotermia. Hacía tres días que había muerto.
Hernán quedó destruido.
"Si hubiera comido algo. Si alguien le hubiera dado comida. Tal vez no habría muerto."
Dos semanas después del funeral, Hernán empezó.
Cada noche preparaba 8 sándwiches. Salía de su casa a las 2:45am. Llegaba a la esquina donde encontraron a Sebastián a las 3am.
Colgaba la bolsa.
Se iba.
"Le pregunté por qué lo hacía," dijo Lucía. "Me dijo: 'Porque tal vez uno de ellos es el hijo de alguien que todavía lo está buscando.'"
Hernán trabajaba en construcción. No tenía mucho dinero.
Pero cada noche, sin falta, hacía esos 8 sándwiches.
Pan. Jamón. Queso. A veces solo pan con mantequilla cuando no le alcanzaba para más.
"Calculé una vez," dijo Lucía. "En 6 años son 2,190 días. 8 sándwiches por día. Son 17,520 sándwiches."
"¿Alguna vez conoció a la gente que los comía?"
"Nunca. No quería. Decía que si los conocía, empezaría a elegir a quién darle y a quién no. Así, eran para quien los necesitara."
Carolina compartió la historia.
Se volvió viral en Medellín. Luego en Colombia.
Habitantes de calle del sector empezaron a comentar:
"Yo comí esos sándwiches durante 4 años. No sabía quién los dejaba. Me salvaron muchas noches."
"Esos sándwiches fueron lo único que comí algunos días. Quien fuera, gracias."
Un hombre comentó: "Yo era habitante de calle en Manrique. Comí esos sándwiches en 2018. Hoy tengo casa y trabajo. Tal vez no estaría aquí sin ellos."
Lucía leyó todos los comentarios.
"Mi papá nunca supo que ayudó a alguien. Murió pensando que tal vez era inútil. Que tal vez nadie los comía."
Carolina organizó algo.
Un mes después de que la historia se hiciera viral, en la esquina de Manrique, a las 3am, se reunieron 43 personas.
Todos habían comido los sándwiches de Hernán en algún momento.
Trajeron flores. Velas. Una foto de Hernán que Lucía les dio.
Hicieron un minuto de silencio a las 3am. La hora exacta.
Lucía estaba ahí. Llorando.
"Mi papá hacía esto por mi hermano. Porque no pudo salvarlo. Pero sin saberlo, ayudó a 43 personas que hoy están aquí."
Uno de los 43, un hombre de 35 años llamado Rodrigo, dijo:
"Yo estuve en la calle 7 años. Esos sándwiches me mantuvieron vivo literalmente. No sé cuántas veces pensé en rendirme. Pero sabía que a las 3am había comida. Eso me daba una razón para llegar a las 3am. Hoy llevo 2 años limpio. Trabajo. Tengo un cuarto. Existo porque ese señor no dejó de hacer sándwiches."
La comunidad decidió continuar el legado.
Crearon un grupo de WhatsApp. "Los Sándwiches de Hernán."
47 personas se turnaron. Cada una hace sándwiches una noche al mes.
Los dejan en la misma esquina. A las 3am.
Han pasado 2 años desde que Hernán murió.
Los sándwiches nunca han dejado de aparecer.
Pero hay algo más.
En la esquina donde Hernán los dejaba, los vecinos pusieron una pequeña placa en el poste:
"Aquí, durante 6 años, un padre dejó 17,520 sándwiches para hijos que no eran suyos. Porque no pudo salvar al suyo. Hernán, tu hijo está orgulloso."
Lucía visita la esquina cada mes.
Siempre a las 3am.
"Para ver si los sándwiches siguen apareciendo. Porque si aparecen, significa que lo que mi papá empezó no murió con él."
Y siempre aparecen.
¿Qué harías todas las noches durante 6 años para honrar a alguien que no pudiste salvar?
Me acabo de enterar que si en @RappiColombia te cancelan el pedido te cobran el 100% y además se quedan con el producto. Me parece un robo! Deberían tener la opción de que uno pague nuevamente el envio y se lo regresen, así toque esperar o que se pueda recoger en algún sitio 😡
14/ "Al final, solo tres cosas importan:
Cuánto has amado, qué tan suavemente has vivido y con cuánta gracia has dejado ir las cosas que no eran para ti."
― Buda
Ayer inició el juicio de uno de los casos más monstruosos de los últimos años en Francia y hay que hablar de él porque, entre otras, evidencia lo que algunos aún no aceptan: los violadores no son "desadaptados" atípicos. Son profesionales, vecinos queridos y papitos de familia 🧵