Va a llegar un momento en el que no habrá vuelta atrás.
Un señor increpa a los guardias y les grita:
“Para echarnos plomo y coñazos sí”
El repudio hacia los militares es cada vez mayor.
me siento mal por desconfiar y pensar que me están mintiendo constantemente pero luego recuerdo cómo se sintió enterarme de mentiras y de lo tonta que me sentí por haber confiado tanto