Realiza un ejercicio de silencio interno donde no quieras nada y habita la infinita simplicidad de ser: una presencia sin pretensiones. Cuando no quiero nada, no hago nada, cuando no hago nada, simplemente soy. Sé como un árbol en mitad de la pradera: tú.
Si vives en el instante presente, cualquier lugar es tu hogar, incluso un hospital, la calle o tu oficina, se transforman, se vuelven experiencia íntima al interior de tu Escenario de Conciencia, donde realmente habitas, todo el tiempo. Es decir: aquí y ahora. Experiméntalo.
Configura la Perla del instante presente y ensártala, para siempre, en el hilo de plata de tu memoria consciente. No desperdicies un solo instante con la más mínima emoción negativa. No es desahogo sino retroalimentación: cultiva Perlas.
¿Qué harías para conferirle a este momento de tu vida el máximo sentido de realización? ¿Qué tendrías que modificar en ti? ¡Percíbelo! ¿Cuál sería tu acto creativo? ¡Impleméntalo!
La Sincrorrealización es perfecta. Las cosas suceden en la forma en la que tienen que suceder para esclarecer nuestra conciencia y trascender cualquier apego. Todo -si estamos alerta- nos permite comprender algo que nos depura y nos conduce a una plenitud creciente.
Detente un instante. Cobra conciencia de ti, de tus cinco sentidos que postulan el universo, de tus emociones infinitas que lo exploran, de tu pensamiento que te piensa y lo piensa: todo en ti. Goza el portento de ser.
Ama todo y a todos, todo el tiempo, pero no te apegues a nada ni a nadie, nunca. Asume esta Pauta de Oro y vívela al límite de tu capacidad. Transformará tu existencia.
No importa a dónde vayas ni cuántos miles de kilómetros recorras, nunca te moverás ni un solo milímetro de tu verdadero hogar, donde has habitado siempre: tu Escenario Interno de Conciencia. Allí radicas en el cálido esplendor de tu soledad: tú contigo.
Ser amable con los demás entraña un estado de conciencia donde eres amable contigo.
Tu mirada, tu voz, tus movimientos, proyectan lo que estás experimentando.
Cuando maltratas algo o a alguien, te dañas a ti.
Sé amable con todo y con todos.
Sé amable contigo: siempre.
Toda persona está viviendo, momento a momento, la vida que le corresponde en perfecta concordancia con el nivel de conciencia que tiene en ese momento. Por eso, la calidad de la vida es paradójica y oscilatoria.
La libertad es el derecho a ser tu propio ser.
No sometas a nadie ni permitas que te sometan.
Solo es libre aquel que respeta la libertad de los demás a ser ellos mismos.