Cuando mi vecino de arriba se mudó, dejó a su husky en el pasillo como si no importara.
Durante todo un día y una noche, el fiel husky se sentó llorando fuera del apartamento vacío; un llanto profundo y desgarrador que me partió el corazón.
No pude ignorarlo. Lo llevé adentro, pero estaba completamente desconsolado. Se negaba a comer, se escondía detrás del sofá y temblaba de tristeza. El veterinario dijo: "Está de duelo... esto es depresión".
Durante días no comió. Su cuerpo, antes fuerte, se debilitaba. Pero me negué a rendirme. Me quedé en casa, me senté a su lado y le hablé con dulzura todos los días.
Poco a poco, empezó a confiar de nuevo. Al sexto día, probó mi mano por primera vez.
Ahora se acurruca a mi lado todas las noches, tranquilo y seguro.
Lo llamé Fénix, porque incluso un corazoncito roto puede sanar cuando alguien decide quedarse. ❤️🐶✨
En 1983, March Haynes, un niño de siete años, caminaba por el aeropuerto de Niza junto a su abuelo. De pronto lo vio, era Roger Moore. Pero para March no era Moore… era James Bond en carne y hueso.
Con el corazón acelerado, se acercó y pidió un autógrafo. Moore sonrió, preguntó su nombre y firmó el reverso del boleto de avión con afecto. March lo miró y se desilusionó: la firma decía “Roger Moore”, no “James Bond”.
El abuelo, cómplice de la inocencia, volvió con el actor y le explicó la confusión. Entonces Moore comprendió, se inclinó hacia el niño, levantó la ceja y susurró:
“Debo firmar como Roger Moore… si firmo como James Bond, Blofeld descubriría que estoy aquí.”
Le pidió que guardara el secreto, y March regresó a su asiento con la sensación de estar colaborando en una misión de 007.
Pasaron las décadas. March se convirtió en guionista y coincidió con Moore en una grabación de UNICEF. Durante una pausa, le contó la historia. Moore rió y dijo: “No lo recuerdo, pero me alegra que hayas conocido a James Bond.”
Al terminar, Moore lo detuvo en el pasillo, miró a ambos lados, levantó la ceja y murmuró:
“Por supuesto que recuerdo Niza. Pero no podía decirlo allí… uno de esos camarógrafos podría trabajar para Blofeld.”
March volvió a sentirse niño. La magia seguía intacta.
When I was 13, I hoped that one day I would have a girlfriend with big tits...
When I was 16, I got a girlfriend with big tits, but there was no passion, so I decided I needed a passionate girl with zest for life.
In college I dated a passionate girl, but she was too emotional. Everything was an emergency; she was a drama queen, cried all the time and threatened suicide. So I decided I needed a girl with stability.
When I was 25, I found a very stable girl but she was boring. She was totally predictable and never got excited about anything. Life became so dull that I decided I needed a girl with some excitement.
When I was 28, I found an exciting girl, but I couldn't keep up with her. She rushed from one thing to another, never settling on anything. She did mad impetuous things and made me miserable as often as happy. She was great fun initially and very energetic, but directionless. So I decided to find a girl with some real ambition.
When I turned 30, I found a smart ambitious girl with her feet planted firmly on the ground, so I married her. She was so ambitious that she divorced me and
took everything I owned.
I am older and wiser now, and I am looking for a girl with big tits.
Anda circulando por WhatsApp. El final no tiene desperdicio. 👇🏻
"Yo no soy víctima de la Ley Orgánica de Educación. Tengo 69 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En el jardín de infantes empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:
la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña"......
En Primaria estudiábamos Lengua, Matemáticas, Ciencias, ...
En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.
En Bachillerato, estudié Historia, Geografía, matemáticas, química, biología, física, latín, Literatura y Filosofía.
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí Lanzas coloradas, Casas muertas, Doña Bárbara y otros... Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.
Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y... vamos con la Gramática:
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente". ¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que es".
Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "ente".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta", independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”.
Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por la dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hacen más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Les propongo que pasen el mensaje a sus amigos y conocidos, con la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales).
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: *el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el futbolisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!
SI ESTE ASUNTO "NO TE DA IGUAL", PÁSALO, POR AHÍ, CON SUERTE, TERMINA LLEGANDO A LOS MINISTERIOS.
Porque no es lo mismo tener "UN CARGO PÚBLICO" que ser "UNA CARGA PÚBLICA".
Una actriz ganadora del Óscar entró para una cirugía rutinaria de brazo… y despertó con un cerebro completamente distinto.
En 2007, Mary Steenburgen fue al hospital para un procedimiento sencillo en el brazo.
Era el tipo de cirugía que se supone que es olvidable: una operación menor con anestesia general, de esas de las que te recuperas en unos días y no vuelves a pensar.
Pero cuando la anestesia se le pasó, algo no estaba bien.
Su cerebro se inundó de música. No era una canción que reconociera. No era una melodía que hubiera oído por ahí. Era música original, sonando sin parar en su mente, transformándolo todo a su alrededor. Las conversaciones se volvían composiciones. Los letreros de la calle se volvían letras. Cada sonido que escuchaba se reordenaba en notas, acordes y armonías que no se detenían.
Ella lo describió con sus propias palabras: su cerebro era solo música.
Al principio, fue aterrador.
No podía concentrarse.
No podía aprenderse los diálogos. No podía actuar.
Ella y su esposo, Ted Danson, estaban realmente asustados. Nadie podía explicar del todo qué había pasado. Algunos neurólogos señalaron parecidos con casos raros descritos en Musicophilia, donde ciertos eventos pueden desatar una percepción musical intensísima. Pero el motivo exacto de por qué su mente había cambiado seguía siendo un misterio.
Durante los dos primeros meses, lo pasó mal. La música era implacable, casi sofocante. Se comía cada pensamiento mientras estaba despierta.
Y entonces, en lugar de pelear contra eso, tomó una decisión que le cambió la vida.
Llamó a un amigo músico en Martha’s Vineyard y le hizo una pregunta sencilla: si iba a su casa todos los días y cantaba lo que escuchaba en la cabeza, ¿él podía ayudarla a convertir esos sonidos en canciones reales?
Él dijo que sí.
Ese verano, escribió cientos de canciones. No sabía tocar ningún instrumento. Nunca había escrito música antes. Había pasado toda su carrera dedicada a la actuación: ganó el Óscar a los veintisiete por Melvin and Howard y actuó en películas muy queridas como Parenthood, Back to the Future Part III, Elf y Step Brothers. La música nunca había sido parte de su identidad.
Pero ahora era lo único que su cerebro quería hacer.
Eligió doce de sus mejores canciones y se las envió a un abogado de la industria musical con el apellido de soltera de su madre, Nellie Wall. No quería que la juzgaran como una celebridad jugando a hacer música. Quería que la evaluaran como compositora. El abogado quiso firmar a “Nellie Wall” de inmediato. Cuando Steenburgen reveló quién era en realidad, la firmó igual.
Viajó a Nashville y empezó a escribir con algunos de los compositores más respetados de la ciudad, muchos de ellos con la mitad de su edad.
Fue humilde.
Ella misma ha contado que su primera sesión profesional de composición fue un desastre, que volvió al hotel y lloró, que se preguntó qué tipo de persona empieza una carrera creativa completamente nueva a los cincuenta y cuatro.
Pero siguió.
Durante más de una década, escribió, colaboró y creció. Y luego, en 2018, una canción que coescribió con Caitlyn Smith y Kate York llegó a manos del director Tom Harper, que estaba terminando una película independiente llamada Wild Rose sobre una joven escocesa persiguiendo el sueño de convertirse en cantante de country. La película necesitaba una canción para su clímax emocional: el momento en que la protagonista entiende por fin que el hogar no es algo de lo que huyes, sino algo que llevas contigo.
Harper escuchó lo que Steenburgen y sus coautoras habían creado. La canción se llamaba “Glasgow (No Place Like Home)”. Dijo que le agarró el corazón desde el primer segundo.
Interpretada por la actriz Jessie Buckley en la escena final, la canción se convirtió en el centro emocional de una de las películas independientes más celebradas de su año.
Ganó el premio Critics’ Choice Movie Award a Mejor Canción y quedó preseleccionada para el Óscar a Mejor Canción Original.
Sigue 👇
El Funado
Una mujer hizo la pregunta incómoda (pero necesaria) en tiktok:
" ¿No sienten que hoy en día los hombres YA NO se esfuerzan en conquistarnos? Literalmente esperan que nosotras hagamos todo por ellos. ”
Y la respuesta que le dio un hombre en un video, no sólo fue educada, fue legendaria:
“No sé. No sé si hoy el hombre dejó de conquistar.
Más bien dejó de hacer el papel de payaso para gustarle a alguien. Porque seamos sinceros ¿Qué significa conquistar hoy en día?
No es mostrar interés, o tener iniciativa. Hoy conquistar se transformó en un circo. Tienes que entretener, invitar, remar y encima hacerlo con cuidado. Porque si eres muy directo, eres intenso, y si eres tranquilo eres aburrido.
El hombre se cansó de jugar ese papel. Se cansó de invertir dinero, energía y tiempo... en alguien que al mismo tiempo está comparandolo con otros hombres (con el ex, con el casi algo y con los mensajes que tiene en Instagram).
Se cansó de hacer todo eso, para después ser descartado por el vato que ni siquiera le presta atención.
Se cansó de dar lo mejor de sí para quedar como "el tipo bueno", mientras el que la trata con la punta del pie es el que se lleva la atención. El hombre no dejó de querer enamorar, dejó de mendigar validación.
Porque gustar no es rebajarse y mucho menos hacer papel de payaso para alimentar el ego de alguien.
Y si para gustarle tienes que hacer malabares, eso no es enamorar.
Entonces no es que el hombre moderno haya perdido la chispa o las ganas de conquistar... lo que perdió es la paciencia de tener que disfrazar de "conquista" lo que en realidad es un casting, donde tienes que probar todo el tiempo que eres suficiente. “
La chica que hizo la pregunta terminó borrando su vídeo.
Crédito 🐶: Sier Tv
"MI PAPÁ MURIÓ HACE 10 AÑOS. AYER… ME ESCRIBIÓ UN CORREO" 💬💔
Asunto:
“Ya vi que te vas a casar. Abre el archivo adjunto”
No creo en fantasmas.
Nunca creí. Soy ingeniero. Vivo de datos, lógica, causas y efectos. De cosas que se pueden explicar
Por eso nada me preparó para ver el nombre de mi papá en mi bandeja de entrada… Con fecha de hoy
No sentí miedo.
Sentí vacío.
Mi papá, David, murió cuando yo tenía 15 años. Cáncer de páncreas
De esos que no avisan y no perdonan.
En sus últimos meses pasaba horas encerrado en su estudio, frente a la computadora
Mi mamá decía: Está ordenando sus cosas. Yo pensaba que cerraba cuentas. No sabía que estaba peleando contra el tiempo… Por mí
Cuando murió, el mundo se apagó. Me quedé siendo un adolescente sin manual:
sin papá, sin respuestas, sin saber cómo se vive así
Entonces llegó el primer correo. El día que cumplí 18. 12:01 a.m
Asunto: Ya eres legal.
Casi dejo caer el celular
Era su voz.
Feliz cumpleaños, hijo. Hoy ya eres un adulto… Y vamos a tomarnos un buen vino juntos
Me mandó al garaje.
Ahí estaba la botella que compró el día que nací. Lloré en el piso como no lloré ni en su funeral
Ese día entendí todo: correos programados para no perderse mi vida. Para seguir siendo mi papá incluso muerto
Pero lo de ayer fue distinto.
Ayer le pedí matrimonio a Clara.
No lo publiqué. No lo conté. Solo mi mamá y dos amigos lo sabían
Y aún así, hoy llegó otro correo.
Asunto: Operación Boda.
Pensé lo peor.
Que alguien había hack3*do su cuenta
Que era una broma cruel. Abrí el archivo. Y ahí estaba él. Cansado. Enfermo. Pero sonriendo. Con su corbata azul
Hola, futuro novio. Hoy no puedo estar ahí para ayudarte… Así que vamos a practicar.
Diez minutos siendo mi papá otra vez.
Corrigiéndome. Calmándome
Respira… No aprietes tanto, por la izquierda… Yo no veía el video Yo estaba ahí con él
Al final se acercó a la cámara: Hijo, no importa con quién te cases, mientras se ría de tus chistes malos. Si se ríe, es ella
El matrimonio no es 50/50… Es 100/100 del que pueda darlo ese día. Yo voy a estar ahí. En primera fila. Aunque no me veas.
Cuando terminó, entendí algo: Mi papá no estaba ordenando papeles. Estaba dejándome un mapa para la vida
Mi tío tiene instrucciones para enviar esos correos en cada momento importante. Tal vez haya uno para cuando tenga un hijo o compre mi primera casa
La tecnología puede ser fría.
Pero el amor… El amor es capaz de atravesar el tiempo, la muerte y el silencio solo para decirte: 💬 “Arréglate la corbata, hijo. Hoy es un gran día”