"Nada es tan común como creer que los demás tienen parte de culpa de nuestros fracasos, del mismo modo que es también una reacción corriente olvidarnos de aquellos que han tenido algo que ver en nuestros éxitos".
Truman Capote
📷Irving Penn
Algunos leemos por qué a veces el caos de los libros tiene más sentido, que el caos propio que vivimos.
¿Y tu, por qué lees?
Te leo en los comentarios.
#cementeriodelibros
Ahora se supone que escuchar bachatas de Romeo, poner luces de colores y estar sentaba sola en el balcón es sinónimo de estar despechada!
Pero hágame el favorrrrr!
Voltear a ver atrás y ver que ya no te lastiman como antes.
Hablemos de ese dolor de cuello que cargas de tanto voltear atrás, del nombre que todavía se te atora en la garganta, de las madrugadas en que el pasado se sienta en la orilla de tu cama sin pedir permiso. Hablemos de todo lo que has resistido: de las noches que lloraste sin testigos y de la fuerza callada que hizo falta para levantarte al día siguiente y seguir como si nada doliera.Ahora date la vuelta con calma y mira otra vez esa herida. Nota algo distinto: ya no arde igual. Lo que antes te partía en dos hoy apenas te roza, y ese roce que ya no sangra es la prueba de todo el camino que anduviste sin darte cuenta.
No apresures lo que falta. Deja que el tiempo y Dios terminen de cerrar lo que tú empezaste a soltar. Un día vas a recordar sin encogerte, y entenderás que sanar nunca fue olvidar; fue mirar de frente lo que te rompió y descubrir que ya no manda en ti.
#danielhabif
ORACIÓN POR LAS FINANZAS:
Padre, pongo delante de ti mis finanzas. Tú conoces las cuentas que debo pagar, las obligaciones que me preocupan y las noches en las que el dinero se ha convertido en una piedra sobre mi pecho. Dame sabiduría para administrar, disciplina para ordenar y humildad para reconocer dónde me he equivocado. Líbrame de las decisiones impulsivas, de las apariencias costosas y de la necesidad de impresionar a quienes no conocen mis batallas. Bendice el trabajo de mis manos. Abre puertas que nadie pueda cerrar y dame ojos para reconocer las oportunidades que ya has puesto delante de mí.
Pero también, Señor, protege mi corazón de convertir el dinero en mi dios. Que la abundancia no me aleje de ti y que la escasez no me haga desconfiar de tu bondad. Enséñame a producir sin destruirme, a prosperar sin corromperme y a compartir sin esperar aplausos.
Que nunca me falte el pan, pero, sobre todo, que nunca me falte tu presencia.
En tu santo y bendito nombre, Cristo.
Amén.
#danielhabif