“Jamás pensé que, después de ayudar a un hijo y brindarle apoyo a un padre, al momento de reclamar algo me responderían: ‘¿Tanto jodes?’. Pero bueno, así es la vida: uno aprende que no todos valoran lo que haces por ellos.”
Mantener en privado tu vida personal, tus conflictos, tus luchas y tus rupturas, y no contar a la gente más de lo que necesita saber incluso cuando tienes mucho que decir, es autocuidado de primer nivel.