offer profound motivation, comfort, and strength, emphasizing reliance on Allah (Tawakkul), patience (Sabr), and hope. Key verses highlight that hardship is temporary, mercy is boundless, and sincere effort is always rewarded, providing spiritual encouragement to overcome challenges
Be kind to your heart. Don't let it become overwhelmed with worry about the future and the things you can't control. Allah will take care of everything. "And whoever relies upon Allah, Allah is enough for them."
Este hombre se llama Mohamed Bzeek, vive en California y esa niña que tiene en brazos murió pocos días después de que le hicieran la foto, también en sus brazos. No era su hija. Era uno de los diez niños que han muerto bajo su cuidado. Porque Bzeek es padre de acogida y solo acoge a niños en estado terminal, para que no mueran solos.
Nació en Trípoli en 1954, antes de irse de Libia corría maratones. En 1978 entró en Estados Unidos con un visado de estudiante y allí se quedó. Vive en Azusa, una de esas localidades del extrarradio de Los Ángeles por donde circulan camiones y donde las casas tienen una pinta genérica, agrupadas sin llamar la atención.
En 1989 conoció a Dawn Rowe, que ya era madre de acogida desde principios de los ochenta, se casaron y empezaron a acoger juntos. En 1995 tomaron la decisión de dedicarse exclusivamente a niños con enfermedades terminales, los que nadie quería.
Me pregunto cómo fue ese momento exacto en que dos personas se sientan en una cocina y deciden que van a abrir su casa a los niños que se mueren, y en cómo esa decisión se toma, sin actas, sin nada que la registre, y sin embargo organiza el resto de una vida.
La primera niña que murió en su casa tenía un año, espina bífida, parte de la columna le crecía fuera de la piel. Murió el 4 de julio de 1991, mientras Mohamed se duchaba y Dawn preparaba la cena, él recuerda haber salido del baño y haber encontrado médicos en su salón. Lloró tres días.
Desde entonces ha acogido a unos ochenta niños, diez han muerto en sus brazos. El condado de Los Ángeles, cuatro millones de habitantes, lo llama cuando no hay nadie más. Lo llaman el padre de último recurso.
Muchos llegan sin nombre, nacen en hospitales y los abandonan, las familias no los nombran y en el papel pone "Baby boy", "Baby girl". Mohamed los nombra, les pone un nombre antes de que mueran.
Un nombre es gratis, cuatro sílabas, pero ese gesto, cuando se pone el nombre, decide si un niño que vivirá tres semanas existirá como persona o como registro administrativo.
Su hijo biológico, Adam, nació con osteogénesis imperfecta y enanismo, se ha roto casi todos los huesos del cuerpo. Dawn murió en 2015 de una enfermedad pulmonar y desde entonces Mohamed sigue solo, solo puede ocuparse de un niño a la vez. Cuando un periodista del Los Angeles Times entró en su casa en 2017 cuidaba de una niña de seis años con microcefalia, ciega, sorda, pies zambos, caderas dislocadas, no movía brazos ni piernas, tenía convulsiones. La había recibido con siete semanas de vida y le habían dicho que viviría unos meses. La sostenía durante las convulsiones y le hablaba aunque no oyera.
Sé que no puede oír, sé que no puede ver, pero le hablo, tiene sentimientos, es un ser humano.
En 2016, a Bzeek le diagnosticaron cáncer de colon, le pidió tiempo al médico, no puedo operarme todavía, tengo a un niño en casa que es terminal y tengo a mi hijo, que es discapacitado, no hay nadie más para ellos. En el hospital, ingresado, solo, dijo que por primera vez entendió lo que sentían los niños que cuidaba. Si yo a esta edad estoy asustado, cómo estarán ellos. Se operó y siguió.
Bzeek es musulmán practicante. Su historia se hizo internacional en febrero de 2017, justo cuando Trump firmó la orden ejecutiva que vetaba la entrada en Estados Unidos a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, Libia era uno de ellos. Ese mismo mes, en Azusa, el único padre de acogida de toda la ciudad de Los Ángeles dispuesto a llevarse a casa a los niños terminales era un libio musulmán.
Aunque mi corazón se rompa, dijo una vez, la muerte es parte de la vida, estoy con ellos hasta el final, los conforto, los quiero, quiero que sientan que tienen una familia, que tienen a alguien. Que no están solos.
Allah is planning for you better than you plan for yourself. Allah knows you find it hard to accept what's going on. He knows that you are in need of comfort. He knows what is bothering you these days. Don’t give up on your Dua's. Soon He will give you what you want In Sha Allah.
Do not drown yourself in anxiety. Whatever is written in your destiny will unfold, and what is meant for you will surely find its way to you.
No provision misses its seeker, and no burden remains forever upon the one who entrusts their heart to Allah.
its genuinely insane how easy it is to stand out right now.
wake up on time, take a shower, work without being high, don't doom scroll, you're in the top 1%
the bar is on the floor. the bar is underground
6 spiritual crises nobody names:
1. praying but not feeling it
2. reading quran but not understanding
3. coming back but still feeling guilty
4. doing tahajjud and life still hard
5. breaking a sin and relapsing
6. feeling your dua is ignored
all 6 are stages. not failures. growth is staying.
Warning ⚠
A scene that pierces the heart
a man standing at the edge of his final moments, sentenced to death.
With only minutes left, he asks for a brief pause…
not for the world he is leaving behind,
but to stand before Allah in two humble units of prayer.
In those fleeting breaths of this temporary life,
he turns back to his Lord seeking mercy, seeking peace.
Let this be a reminder.
Pause, reflect, and hold yourself back
especially in moments of anger, even in the smallest situations.
For sometimes, a single moment can shape an entire destiny.
"Your Akhirah is not a joke it will last forever. Do you understand what that means? It means there will be no end. No escape. No second chances. So ask yourself: do you really want to spend eternity in punishment because of a sin you couldn't give up in this short, temporary dunya? The grave is coming, and time is running out. Change now, before it's too late."
do not wish to talk about a woman that is not mine.'
[Book: The Refinement Of Character By Imäm In Oudamah al-Magdisi,
p. 3a
The Prophet ﷺ said:
“Whoever conceals the fault of a Muslim, Allah will conceal his faults on the Day of Judgment.”
—Sahih Muslim