+ intencional pero sin rasgos de dolor alguno el hecho de que propio cuerpo chocará de manera fuerte contra el suelo.
— ¡Katsuro! O puedes llamarme, Ash... Hehe~
Sonrisita.
Por instinto llevó su rostro hasta mano de su amada madre, frotando su mejilla levemente con el tacto contrario; como si de pequeño mínimo se tratará.
— ¡Joo! Esa pregunta duele, duele mucho, siento mi pecho arder en eterna desgracia y dolor.
Va a caer al suelo de forma +
Una situación tan loca que realmente calza perfectamente con estado mental de oni de cabellera plateada. No hay amor o cariño pero si nostalgia al ver rasgos de ambos seres que se amaron puramente en un ente.
— Lo siento, no me enseñaron a mentir frente a mis padres... Sólo para bien personal y a otras personas.
Esboza sonrisa con aires llenos de ternura, por algo le decían que era una clase de manipulador experto.
— ¿Me vas a negar mamá? ¿Me dirás otra vez que soy un error?
— ❝ ¿ Conmigo ? . . . ❞
Fuera violencia ahora duda, miradita al rostro de contrario aunque rápidamente atrapó este en palmas…le está oliendo.
— ❝ No mientes, tu aroma en definitiva jamás lo había percibido pero en definitiva esa familiar. . . Además Licea como el. ❞
— ¡Síii!, ¡Contigo!
Índice llevó hasta la punta de la nariz adversa dando leve toque en ella de manera cariñosa y divertida.
— Ahí fue cuando, ¡PUM! Mágicamente nací yo.
Propias hebras mueve con mano libre de manera coqueta.
— ❝ Uh...❞
Estática por un momento quedó la oni. No esperaba escuchar aquel nombre…pitido en cabeza para tensarse y dedicarle un mirada de pocas amistades.
— ❝ ¿ Papa Kano ? El…¿ ¡ TUVO UNA AVENTURA ?! ❞
Cabeza de blonda ya está sufriendo una enorme paranoia.
— Aquí dice...
Se detuvo varios minutos a observar lo que decía, en verdad no sabía escribir ni leer en lo más mínimo así que dibujo de demostración hizo; el caso es que, tampoco entendia el dibujo.
— ¡Papá Kano dice que eres la más hermosa de la familia Sooyama!
— ¡Ten! ¡Te las puedes quedar! Para que siempre recuerdes la hermosa familia que tienes y que nunca te sientas sólo.
Mariposas antes dichas ofreció acunadas entre palmas, gran sonrisa esbozó sobre cerezos y párpados dejó caer con suavidad.
— Yo tengo miles y miles más, no +
Bolsa que traía en mano dejó sobre suelo para de allí sacar algunas (muchas) mariposas de origami, se notaba el tiempo libre de aquel muchacho. Seleccionó tres en específico, una amarilla bien decorada, otra morada sencilla y una última rosada, más pequeña que las otras dos +
Volteó el sacapiojos una, dos, tres y cuatro veces. En los costados se podían notar los colores: verde, morado, azul y amarillo.
— ¡Ahora escoge un color!