Nuestra generación está tan convencida de que siempre habrá algo mejor, que terminó olvidando cómo cuidar lo que ya tiene. Se nos olvida que los vínculos no se encuentran, se construyen y se cuidan.
Como te escribió un pibe de San Martín hace 10 años:
“Jugá para divertirte, que cuando vos te divertís no te das una idea de lo que nos divertimos nosotros.”
Gracias eternamente, nos volviste a llevar a una final, no se te dio pero esta vez te podes retirar tranquilo, nos diste todo y estamos aun así feliz y orgullosos de lo que lograste. GRACIAS POR TODO MESSI Y GRACIAS SELECCIÓN 🇦🇷
No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez, quiero encontrar un lugar donde pueda quedarme y descansar con la certeza de que no tengo que irme. Quiero conocer esa sensación de pertenecer, de construir raíces y sentir que finalmente estoy en casa.
Te extraño, pero no de una manera romántica o quizás un poco, pero extraño platicar contigo, extraño que me cuentes tu día, extraño tus chistes tontos, extraño reír contigo, extraño tus manías locas, pero por más que te extrañe y me duela, no te buscaré.