La última propuesta es la de las conexiones neuronales. Con el paso del tiempo, las redes que forman nuestro cerebro se debilitan, y podrían causar que, ante un nuevo evento, se activen las conexionen incorrectas, generando la sensación de ya haberlo vivido.
Hasta aquí llega este breve repaso de lo que es un déjà vu, querido lector. Si el tema te interesa tanto como a mí, te recomiendo revisar el siguiente documento, que contiene las fuentes que usé para este hilo.
Por lo tanto, causaría que una de las tareas se procese con retraso y se interprete como ya vivida o que no quede completamente grabada, y la mente intentará rellenar los vacíos con memorias pasadas.
¿Ya habías leído este post antes? ¿Has sentido que una situación nueva te resulta familiar? Si tu respuesta es sí, haces parte del 76% de personas que alguna vez han experimentado un déjà vu. Pero, ¿sabes por qué pasa? Abre el hilo para averiguarlo. ⬇️ #DocFcomunav
Luego, existen dos proposiciones muy parecidas: la del procesamiento paralelo y la de la atención dividida. Éstas señalan que el cerebro puede confundirse al registrar dos actividades al tiempo.
La razón podría ser mucho más simple, y en realidad puede que nuestro cerebro no funcione correctamente al reconocer algo nuevo y lo identifica como algo ya vivido. Así lo plantea la teoría de errores de reconocimiento.
La segunda teoría es la de la memoria fragmentada. Si entendemos nuestra memoria como un rompecabezas y cada recuerdo es una pieza, puede ocurrir que un recuerdo pasado encaje perfecto con uno reciente. De ahí llega la sensación de familiaridad.
Entonces, en vez de ir primero a corto plazo, pasa directamente a la de largo plazo y nuestro cerebro se confunde. Así, sentimos que un evento nuevo en realidad no lo es, y llega el déjà vu.
La primera explicación se conoce como “desincronización neuronal”. Cuando nuestro cerebro registra un evento, usualmente éste llega a la zona de memoria a corto plazo y luego va a la de largo plazo. Sin embargo, hay quienes afirman que estas señales a veces pierden el rumbo.
Esta curiosa sensación ha sido ampliamente investigada en los últimos años, y se han identificado tres tipos de déjà vu: déjà visité (ya visitado), déjà vécu (ya vivido) y déjà senti (ya sentido), de acuerdo a un reportaje realizado por National Geographic.
Como la versión original estaba en francés, el término para este fenómeno se conservó. Así nace la expresión déjà vu (ya visto). Luego, en 1896 el psiquiatra francés Francois-Léon Arnaud empleó la expresión como el nombre de un diagnóstico médico.
Uno de los primeros registros que se tiene del déjà vu está en la carta que Emille Boirac, filósofo y psíquico francés, envió a una revista de filosofía en 1876. Decía haber tenido la impresión de “ya haber visto lo que estaba viendo” (J’ai déjà vu ce que je vois).