Felicidades @MiquelGimenezG1 Sin duda, merecidisima jubilación. Mis mejores deseos para esta nueva etapa, aunque me temo que le vamos a echar en falta.
Queridos amigos, este julio el menda se jubila. Currando desde los 14, ya toca. Me dedicaré a mis libros, mis tebeos, mis dibujos y, sobre todo, a mi señora. Y de vez en cuando igual hago alguna cosilla. Gracias por todo. Y no me lloren, que no hay pa tanto. 😉😊
Píldora de Historia
Es Historia que en el tiempo de los Gobiernos del Frente Popular, se ejerció en España un tiempo de censura nunca antes visto, a extremos difícilmente imaginables.
Aprovechando el hilo que hoy he publicado (sobre los gravísimos sucesos del sepelio del Alférez de la Guardia Civil, Anastasio de los Reyes), referir sobre un episodio que describe, perfectamente, la terrible situación que padecía la libertad de Prensa y, la libertad, en general, en aquella trágica España del Frente Popular.
El protagonista era el diputado socialista Álvarez Vayo (poco dudoso de su adscripción socialista y fidelidad al Frente Popular).
Álvarez Vayo fue testigo directo de los sucesos ocurridos durante el sepelio del Alférez de la Guardia Civil (recordemos, asesinado a balazos por la espalda por milicianos socialistas 48 horas antes, el 14 de Abril de 1936); se encontraba viendo el paso de la comitiva en la C/Serrano de Madrid.
El diputado socialista reconocería que la Guardia Civil efectuó disparos con un criterio muy claro, proteger a la Presidencia del duelo y, a su vez, como era lógico (los estaban acribillando los milicianos social comunistas desde las azoteas...), para defenderse.
Estas declaraciones no gustaron en las covachuelas presidenciales y aliados del Gobierno (socialistas y comunistas, principalmente), tanto, que exigieron la rectificación de sus palabras al diputado socialista. En esta ocasión, y es justo reconocer el mérito de Álvarez Vayo, al no ceder a las presiones y reafirmarse en lo que era su versión de los hechos.
Bien, esto es sólo un ejemplo de como se las gastaban aquellos gobiernos del Frente Popular, sólo un pequeño episodio de como se intentó cambiar el relato; el papel de víctimas y verdugos se distorsionaba con el único propósito de administrar una excusa para emprender una purga contra todo tipo de disidencia.
EL Historia que aquel Frente Popular resultó ser la antítesis de la democracia, de la libertad y del buen Gobierno, algo que la actual Ley de Memoria no recoge y que, por tanto, nos obliga, a recordarlo y dar toda la visibilidad para que no caiga en el olvido.
#Memoria
Hemos visto a un fiscal general borrar pruebas, a un presidente haciendo pucherazos, a un ministro de transportes que se ha cargado 46 personas, a una ministra de igualdad que no sabe qué es una mujer, fontaneros ofreciendo favores en nombre del Gobierno, putas en los ministerios, catedráticas analfabetas, orquestas teledirigidas, apagones generales, confinamientos ilegales, felices fiestas en Paradores, maletas, sobres, y hasta nuestro nombre en los misiles.
Y el CIS dice que el pesoe arrasa.
@Jaume_BCN70 Sabiendo que las generalizaciones son injustas, es un colectivo bastante sectario en cuyas manos ponemos un material muy sensible, nuestros hijos.
Habría que educar a muchos educadores.
@ramondeveciana Simpatía por esta gente ninguna. No olvido la entrega de llaves de colegios al ínclito de Waterloo y los aquelarres que se montaron. Ni educan ni forman: adoctrinan
“A Luis le mató ETA el 25 de enero de 1980. Ese día vino a casa, estuvo cenando y después fue a cerrar el cementerio. Allí le estaban esperando. Primero le dieron un tiro en la rodilla y luego le sujetaron la cabeza y le dieron el tiro de gracia. A mí me llamó por teléfono una señora para que fuera, que a mi marido le habían tiroteado. Fui allí y ya estaba en el lugar la Guardia Civil y no me dejaron acercarme a él. Aunque creían que estaba muerto le llevaron rápidamente a Mondragón, pero no se pudo hacer nada. Como él ayudaba mucho a los forenses a hacer autopsias, le conocían en el hospital, y nos permitieron traer el cuerpo rápidamente a casa. Al día siguiente, el periódico, como hacía siempre, dijo lo que le dio la gana, que si era un chivato, que si era esto o lo otro. Cómo sería la infamia que su hermano cogió todos los periódicos que había en el pueblo y los quemó en la plaza.
Luis era muy buena persona, como un niño de 39 años. Teníamos cinco hijos, y era un chaval alegre, buen padre y muy amigo de toda la gente de bien. Le encantaba el campo, salir de caza. Hacía favores a todo el mundo, hacía de taxista y lo que le pidiesen. Así que yo me preguntaba: ‘Dios mío, ¿por qué?’. Claro, él llevaba también una funeraria, y en aquellos años ya se sabe que mataron mucho a guardias civiles, y él iba a meterlos en la caja y a solucionar los papeles para los entierros. Pasaba mucho tiempo con los guardias porque el almacén de las cajas estaba debajo del cuartel. Y él me decía: '¿por qué no voy a estar allí si allí tengo mi lugar de trabajo?'. Claro que tenía razón, pero como veían su coche que estaba mucho tiempo ahí aparcado, pues alguna gente empezó a murmurar que era un chivato. En aquellos tiempos era así: te ponían la etiqueta y ya está.
Luego tuve que salir adelante con cinco hijos, sin meterles odio, porque el chaval mayor tenía 19 años y el otro 18. Y así se vivió aquello.
Ahora la pena es igual, el vacío es el mismo, pero en aquellos años encima te miraban como si fueses un bicho raro, con desprecio. Y eso que con mi marido el ayuntamiento se portó bien. Al menos fueron al funeral, aunque muchos amigos de él no se atrevieron a ir porque eran unos años horrorosos. A algunos amigos les tuve que decir: "Con todo el bien que os ha hecho y no os habéis atrevido ni a ir al funeral". Aunque fue gente al funeral, muchos decidieron pasar el día fuera del pueblo. Pasó lo mismo seis meses antes, cuando mataron al marido de una amiga mía. Aquello fue horroroso, no fue absolutamente nadie.
A mí sólo me quedaba una pregunta: ‘¿Por qué?’ Esperaba que cogiesen un día a los asesinos para ir a preguntarles el porqué, aunque después he entendido que no hacía falta un porqué. Los asesinos y sus amigos decían que algo habría hecho y eso les bastaba. El que le mató ya salió de la cárcel y está ahora en el pueblo. Cuando vino le hicieron un recibimiento y un homenaje. Y hay que vivir con todo eso. Me queda el consuelo de saber que él no hizo daño a nadie.
Tengo una prima simpatizante de Herri Batasuna que tiene un hijo en ETA. Prefiero ser viuda de un muerto por ETA que madre de un etarra".
Testimonio de Arrate Zurutuza, viuda de LUIS DOMÍNGUEZ JIMÉNEZ, sepulturero de Vergara (Guipúzcoa) asesinado por ETA.
Nota para alcaldes, concejales y diputados provinciales: nos importa un huevo vuestra opinión sobre Gaza, Trump, Venezuela y cualquier otra cosa que no sea la gestión del transporte, el urbanismo, la limpieza o la seguridad en las calles. Haced vuestro puto trabajo y callad.
Con cariño navideño para todos los colectivistas que en el mundo ha habido y habrá.
Y con admiración y añoranza por el autor de esta obra de arte en forma de tuit “de los de 140 caracteres”.