Dejaron de cantar para convertirlo en un clamor. En un grito de guerra. En un rugido colectivo.
No eran jugadores entonando un himno, era un país entero recordándole al mundo quienes somos.
Esto es lo que no tienen y nos envidian.
Ganamos antes de jugar.
trabajar en una oficina te hace ver que ser resolutivo es un don que muy poca gente tiene y que la mayoría de las personas siguen vivas porque respirar es automático