⚠️ Esta sentencia debería preocupar a toda la profesión veterinaria. Y mucho.
La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a una veterinaria a pagar 3.350 € tras la muerte de un perro pocas horas después de administrarle dos vacunas de distintos laboratorios.
Hasta aquí, podría parecer otro caso de responsabilidad profesional.
El problema es lo que dicen las pruebas.
🔬 Se realizó necropsia: se describió un fallo cardíaco asociado a un proceso degenerativo y alteraciones hepatorrenales con hepatitis crónica.
🔬 Los dos peritos descartaron una reacción anafiláctica.
⚖️ El Colegio de Veterinarios de Málaga archivó el expediente.
⚖️ El Juzgado de Primera Instancia desestimó inicialmente la demanda.
Y, aun así, la Audiencia revoca la sentencia y condena a la veterinaria porque considera contrario a la lex artis haber administrado simultáneamente dos vacunas cuyos documentos técnicos no aportaban datos suficientes sobre su uso conjunto.
Pero hay algo todavía más preocupante: ante un perro que muere horas después de vacunarse, se invierte la carga de la prueba y se exige a la veterinaria demostrar que las vacunas NO intervinieron en la muerte.
Eso se aproxima peligrosamente al razonamiento:
A ocurrió antes que B → si no puedes demostrar que A no causó B, eres responsable.
Eso no es cómo funciona la causalidad en medicina.
Y afecta mucho más allá de dos vacunas.
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Los veterinarios trabajamos con decenas de especies para las que existen enormes vacíos terapéuticos. El propio ordenamiento jurídico contempla expresamente el uso de medicamentos fuera de los términos de su autorización: Reglamento (UE) 2019/6, arts. 112-114, y RD 666/2023, art. 34. (EURLex)
Si convertimos cada ficha técnica en un protocolo clínico absoluto y cada ausencia de estudios en una prohibición, buena parte de la medicina veterinaria simplemente no podría practicarse.
Y si además un profesional tiene que demostrar retrospectivamente que un tratamiento NO causó un acontecimiento porque ocurrió unas horas después, entramos en un terreno peligrosísimo.
Por supuesto que debemos responder por negligencias.
Por supuesto que debemos justificar nuestras decisiones.
Y por supuesto que un juez puede apartarse de una pericial: el art. 348 de la LEC establece que los dictámenes se valoran conforme a las reglas de la sana crítica.
Pero una cosa es valorar críticamente una pericial y otra sustituir causalidad científica por asociación temporal.
Más llamativo aún: existen resoluciones de otras Audiencias en responsabilidad veterinaria que establecen precisamente lo contrario, que corresponde al demandante acreditar el nexo causal entre la actuación veterinaria y el fallecimiento.
Esto no es jurisprudencia del Tribunal Supremo y conviene decirlo con precisión. Pero sí es una resolución que podrá citarse en futuras reclamaciones.
Y el mensaje que puede acabar recibiendo el clínico es perverso:
«Si te sales un milímetro de la ficha técnica y ocurre algo después, más te vale ser capaz de demostrar que no lo causaste».
¿La consecuencia?
👉 Medicina defensiva.
👉 Más pruebas innecesarias.
👉 Menos tratamientos fuera de ficha técnica.
👉 Más negativas a tratar casos complejos o especies con pocas opciones autorizadas.
Y quienes finalmente pagarán esa inseguridad jurídica serán los animales y sus familias.
La lex artis debería construirse sobre ciencia, medicina basada en la evidencia y criterio clínico razonado.
No sobre el “después de esto, luego a causa de esto”.
La profesión veterinaria debería seguir muy de cerca esta sentencia. No por defender corporativamente cualquier actuación de un compañero, sino porque si la causalidad deja de necesitar demostración científica, cualquiera de nosotros puede ser el siguiente.
@carlosmascotero@vetsunidos666@ColVetsACorunha
La vocasión es ese fenómeno paranormal por el cual una persona altamente cualificada llega a creer que cobrar por su trabajo sería de alguna forma inmoral.
Los exorcistas siguen investigándolo.
Echadme una manita en esto.
Desde los 2 años y medio lleva luchando contra la leucemia, y en octubre del año pasado tocó la campana, ha recaído y el tratamiento no está dando los frutos deseados.
Cuánta más gente se presente para hacerse donante hay más posibilidades
Denuncian que “el veterinario es el único profesional sanitario con titulación superior legalmente habilitado para la exploración, diagnostico, la prescripción y tratamiento de los animales” https://t.co/sRGsVYQeH8
#VeterinariosContraRD666 volvemos a la calle, el 7 y 8 de junio, con todas las familias, tutores y simpatizantes de los animales. Grandes, pequeños, todos tiene enfermedades que nosotros controlamos. La #SaludPública está en manos de todos. No faltes!!
Los Veterinarios nos concentramos a las puertas del Congreso exigiendo una normativa justa y que refleje nuestra realidad.
Queremos prescribir según CRITERIO CIENTÍFICO porque #LosVeterinariosSomosSanitarios y no meros técnicos que siguen instrucciones de un prospecto obsoleto