A veces madre, a veces cantante, a veces ciclista, a veces mujer, a veces poeta, a veces sarcástica, a veces déficit atencional, a veces de izquierda… #Boric🌳
Hagamos un hilo de emprendedores?
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Creo que lo mejor es sacarse selfies sola, después uno termina y pierde bellas fotos porque paja andar borrando al weón de tantas fotos porlaputamadre!
(redunda valga la bundacia)
Alguien tiene un gastroenterólogo en RANCAGUA urgente please!! Es para adulta mayor, necesito recomendaciones y ojalá atienda por FONASA 🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻
Please RT!!
Paso a dejar esta bella iniciativa que parte de una triste pérdida, si estás pasando por un momento difícil acá puedes encontrar unas palabras para ti... si sabes lo que es estar en el fondo puede que tus palabras levanten a otros en la misma situación... https://t.co/FtKH3Di1kn
Que heavy la costumbre que tenemos de empezar a leer un teew y que termine mal, que varios nos tragamos el hate y ,que lo que debería ser absolutamente normal, nos impresione 🥺
El otro día mi mamá me contó “hoy fuimos a gastar con tu hermanito” (el viejote de 42 años). Y me mostró la factura mientras me decía “me compró algunas cositas”. Y mientras yo leía la factura en voz alta, ella me iba diciendo qué cosas eran para ella y cuáles eran de él. Se +
@EstebanGMC@Cinepoliscl Por acá no me pescan y compré unas entradas en preventa para la peli favorita de mi hijo, hoy es la función y perdí el correo 😭
Intentaré por Instagram, gracias!!
El día de José Antonio
Pedro se levanta a las 5:30 para llegar a la hora a su trabajo. Adelanta el desayuno de sus hijos como puede, mientras mira el reloj con ansiedad: la micro ya no pasa con la frecuencia de antes. Cada minuto pesa.
José Antonio vive en su lugar de trabajo. No conoce de atrasos ni de combinaciones imposibles. El desayuno aparece servido, sin esfuerzo, sin cálculo. Él no se preocupa de eso.
Pedro no alcanza a comer y sale. La economía familiar ya no da para todos; la bencina subió y con eso todo lo demás. Aprendieron a achicar, a saltarse comidas, a hacer rendir lo que ya no rinde.
José Antonio hojea el diario con calma. Luego va a su walking class, elige uno de sus trajes millonarios, se mira al espejo y sonríe. El día recién comienza, pero ya está resuelto.
Pedro lleva 30 minutos intentando subir al metro. Es imposible. Va lleno, desbordado. Desde que subió la bencina, más gente depende del transporte público. Más cuerpos, menos espacio. Más espera.
Pedro llega tarde al trabajo. Su jefe le descontará dinero. Dinero que ya estaba destinado: cuentas, comida, colegio. Dinero que ya no existe.
El hijo mayor de Pedro lo llama. No le dieron la gratuidad completa, solo un 50%. Recortes, le dicen. Pedro se queda en silencio. No sabe cómo pagar un arancel que roza el millón de pesos. No sabe cómo decirle que no puede.
José Antonio, en cambio, planifica la visita de sus ex compañeros de la Católica en su lugar de trabajo. Agenda, confirma, sonríe. Todo fluye.
A Pedro y a sus compañeros los llaman a reunión. Nadie habla mucho en el pasillo. Ya saben. Van a despedir gente.
José Antonio conversa con sus asesores. Pide una merienda. Hablan de recortes. Para él son cifras, ajustes, proyecciones. No entiende del todo por qué la gente está tan molesta si ya esta construyendo la zanja.
Al mediodía, su familia llega al casino de su trabajo. Tienen un plato asegurado. Se sientan, conversan, comen.
Pedro, en cambio, se compra una marraqueta con dos mortadelas. Un amigo le comparte un poco de té. Comen en silencio, apurados, como si incluso ese momento fuera un lujo.
La tarde sigue.
Pedro vuelve a su puesto con la incertidumbre clavada en el pecho. Piensa en sus hijos, en la llamada, en la reunión, en lo que puede pasar mañana.
José Antonio cierra el día revisando números y viendo redes sociales. Todo cuadra. Se va tranquilo, convencido de que hizo lo correcto.
Pedro vuelve a casa tarde. Sus hijos lo esperan. Preguntan. Él responde como puede. Sonríe, aunque no alcanza.
Y en otro lugar, esa misma noche, las luces están encendidas.
José Antonio recibe a sus compañeros de la Católica. Risas, copas que chocan, platos que se suceden uno tras otro. Hablan de tiempos pasados, de negocios, de decisiones importantes. Brindan.
La mesa es larga, abundante, generosa. Nada falta.
Afuera, la ciudad sigue.
Adentro, celebran.
@Natacata5@Eneatipo7@LeoVieyra_ No está justificando, menos infantilizando, pero sí tienen razón, este no es un cabro que despertó y de la nada se volvió violento, fue paulatino, con señales, pueden ser evidentes o silenciosas, pero hubo señales y nadie lo vio o simplemente pasaron de largo…
@Maipi Jajajajjajaja me recagué de risa 🤣 acá una que tuvo 4 embarazos y lo tomo como un simple meme, ríanse un poco! Nos hace falta! (Y sí, era de las que pasaba adelante en la fila, con el último anduve hasta en bici y ni cagando hubiera podido saltar así porque me meaba 😂😂😂)
Hola. Si me pueden ayudar. ⚠️❌En estos momentos hay un grupo de pacos, controlando estudiantes a la entrada del Metro Monseñor Eyzaguirre. Les piden carnet y los preguntan a cual Liceo van
@MuniNunoa q significa esa medida de acoso a menores de edad ?
@p4purrip0p El cabro la tiene clara! Ojalá los vejetes que andan por ahí repitiendo el discurso barato de que nos caemos a pedazos entiendan! Más encima con peras y manzanas y de corrido (que aprenda la vocera!)