Pasa un tiempo y crees que ya no duele, pero luego ves algo que te recuerda todo y te das cuenta que ese dolorcito sigue ahí, solo que ahora es más silencioso, y se ha vuelto pequeñito, pero a veces te recuerda su presencia.
La gente que siempre quiere rodear su vida de chismes, de “entretenerse” con la vida privada de los demás, son ese tipo de personas miserables y vacías que nadie quiere en su vida.