Si Bukele ha convertido al peor estercolero de violencia, crímenes, robos, pandillas y mafias en un paraíso de prosperidad, seguridad, crecimiento y futuro en sólo siete años, los demás, empezando por España, podemos hacerlo en 5. Si todos los recursos y herramientas del estado se emplean para lo que se tienen que emplear, y no para que los partidos del sistema vivan a costa del esfuerzo y del sacrificio de los españoles, se puede. Vaya que si se puede.
En España (en el mundo entero, en realidad), no se gana teniendo razón. Se gana ganando, que es un juego aparte. La gente inteligente, competente y cívica a menudo deposita demasiada confianza en la inteligencia, la competencia y el civismo. Ganar requiere otras cosas.
People haven’t lost trust in ��science,” they’ve lost trust in a self-selected self-perpetuating academic priest class who rely on constant alarmism or revisionism to secure funding and who look upon dissent as heretical to an extent that would make the medieval church blush.
Ya no más con los ejemplos de Kast y Milei. En el cono sur no tienen bacrim en medio país obligando a votar por la izquierda. Traten de pensar con los pies en nuestra realidad.
“One of the most important psychological wars is thus the battle to hide propaganda itself by passing it off as something else, such as journalism, academic scholarship, culture, art, or simply entertainment.”
Gabriel Rockhill, Who Paid the Pipers of Western Marxism?
Me sorprende que a mucha gente le sorprenda, a estas alturas, que no se resienta más el suelo electoral de la izquierda a pesar de la que cae. Llevan décadas tejiendo redes clientelares con dinero público, queridos.