1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
El Club Atlético Unión comunica que Sebastian Mendez renunció de manera unilateral e indeclinable a su cargo de entrenador para tomar la dirección técnica del club Velez Sarfield.
La decisión intempestiva de Sebastián Mendez nos genera una gran decepción al igual que el accionar de Velez Sarfield contactando a un entrenador que esta en plena competencia y que tiene contrato vigente con otro club de la misma liga y torneo.
Ante esta situación y habiendo agotado todas las posibilidades de convencer a Sebastian Méndez se iniciaron gestiones para la contratación de otro cuerpo técnico que asumirá en los próximos días.