.@SecKennedy: “When we lose touch with the outdoors and with nature, we lose part of our capacity to sense the divine, to understand God, and to understand our own potential as human beings. It is a tragedy to deprive ourselves of those experiences — but it is a sin to deprive our children of them. We have a responsibility, as parents and as a government health agency, to do everything we can to get our children back outside and experiencing the world again.”
@kimianora La conciencia es un fenómeno emergente del cerebro. Pensarlo desde una perspectiva evolutiva te puede facilitar llegar a la misma conclusion…
Earth is just one of about 100 billion planets in our galaxy, which is just one of about two trillion galaxies in the universe. And our lifetimes are only about 1/3,000 of humanity's existence, which itself is only 1/20,000 of the Earth's existence.
In other words, we are unbelievably tiny and short-lived and no matter what we accomplish, our impact will be insignificant.
At the same time, we instinctually want to matter and to evolve, and we can matter a tiny bit--and it's all those tiny bits that add up to drive the evolution of the universe. #principleoftheday
El riesgo de “una sola vez más”.
Si una acción tiene probabilidad de ruina distinta de cero y la repetís, esa probabilidad tiende a 1. En una estrategia que incluye ruina como posible desenlace, los beneficios nunca compensan el riesgo.
Una vida se puede arruinar.
Tu trayectoria de vida es un sistema complejo no ergódico, con barreras absorbentes: tenés una sola vida y hay estados de ruina de los que no se vuelve.
La ruina toma muchas formas y varía de persona a persona, esté sujeta a la óptica social o a la personal. Muerte, quiebra, loops dopamínicos adictivos, ruptura de relaciones. Hay tantas variantes como personas y sociedades.
Una idea puede ser la causa de ello.
Las ideas no son inocuas, una sola idea puede mejorar o arruinar una vida entera.
Cuando se hacen propias, pueden transformar una vida. Para bien o para mal.
Hacer explícita la filosofía es elegir qué ideas dejamos crecer y cuáles arrancamos de raíz.
Todos tenemos una filosofía, lo sepamos o no. Si no la elegís, otros piensan por vos. No es un lujo intelectual. Es el arte de vivir. https://t.co/llYrA50vJt
Todos tenemos una filosofía de vida, lo sepamos o no.
La cuestión no es si tenemos una. Es cuál: explícita y elegida, o implícita y heredada.
Cuando el marco no es consciente, vivimos arrastrados más que guiados.
Quien cree —sin elegirlo— que su valor depende del rendimiento o de la validación, carga con una filosofía esclavizante que jamás formuló.
Si no la elegís, la publicidad, la moda o la presión social piensan por vos.
No es un lujo intelectual. Es el arte de vivir.
Todos tenemos una filosofía, lo sepamos o no. Si no la elegís, otros piensan por vos. No es un lujo intelectual. Es el arte de vivir. https://t.co/llYrA50vJt
Todos tenemos una filosofía, lo sepamos o no. Si no la elegís, otros piensan por vos. No es un lujo intelectual. Es el arte de vivir. https://t.co/llYrA50vJt
Muy bueno el framework. Una mejora útil: Yo cambiaría “energía” por “atención”; es más concreta y para la mayoría de la gente, es más entendible y más accionable que “energía”.
En la práctica: hacia donde va la atención, fluye la energía.
La atención no es un recurso abstracto. Es el mecanismo que canaliza y multiplica (o desperdicia) tu energía.
La analogía con el dinero está muy bien: el dinero es el principal medio de captura e intercambio de energía en sociedad. Presupuestar, trackear y cortar lo que no devuelve aplica igual, aunque a veces no conviene llevarlo tan lejos.