Lo que pasó el 24 de junio NUNCA debe tomarse como un chiste, NUNCA, y quien lo haga para mi merece todo mi desprecio, no me importa quién sea.
Demasiado dolor y lágrimas aún hay como para salir y decir una barbaridad semejante.
Quiero ser rica. Lo admito.
Pero no por un reloj de lujo ni por un Lamborghini.
Quiero ser rica para poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde un martes.
Sentarme dos horas en una cafetería agradable, desayunar y pedir un café caro sin mirar el precio.
Asegurarme de que las personas que amo nunca tengan que preocuparse por el dinero.
Despertarme de forma natural un miércoles cualquiera sin tener que estar en ningún lugar.
Invitar a mis amigas a cenar y decir:
“No se preocupen, yo invito.” Esa es mi versión de riqueza.
Hay que empezar a ver la vida cómo lo que es: la única oportunidad que tienes para vivir. Tú decides cómo quieres seguir escribiendo tu historia.
¡Que todo lo que agradeces se te multiplique!
Me dan ganas de vomitar cuando escucho o leo la palabra resiliencia.
No quiero ser valiente, resiliente, guerrera ni admirable. Quiero vivir en paz, con normalidad y con calidad de vida en mi país, Venezuela.
Fin.-
4 semanas después, sigo con el corazón arrugado pero con la certeza que vendrán tiempos mejores. Somos un país con gente noble, consciente y con ganas de cambiar de rumbo y sin duda, muy pronto ocurrirá.
🇻🇪 Yo voy a seguir hablando de los terremotos de La Guaira porque aún hoy, 25 días después de esa tragedia tan infinita, siguen las familias allá, cada vez más solas, tratando de rescatar a sus muertos de los escombros. No los dejemos solos.
Hay que proteger a Damely Yaneth Díaz, la valiente mujer sobreviviente de la tragedia de La Guaira que increpó a “Nicolasito” Maduro Guerra y responsabilizó al régimen chavista por las muertes producidas en el urbanismo de la Misión Vivienda Hugo Chávez.
“¡Todos ustedes tienen que ir presos!”
Esta nueva réplica nos puso a todos en alerta de nuevo. Mi mamá, que ya tenía los nervios más calmados, volvió a asustarse.
Yo no la sentí en el trabajo, pero de verdad es horrible vivir con esa incertidumbre de no saber cuándo va a temblar otra vez 😖😖.
Lo que más me conmueve de los testimonios de sobrevivientes (hasta los niños🥺) es que todos coinciden en cómo mantuvieron la fe en Dios y amor a su familia por encima de todo 🙏
Los venezolanos conservan sus valores intactos y hasta más fuertes, pese a todo lo que hemos vivido