Anthropic's applied AI team just dropped a 24-minute workshop on how to actually prompt Claude properly.
Free. From the people who built it.
You've been prompting Claude for months without the 6 elements they teach in this.
I built a skill that applies them automatically. Full guide below.
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Follow @codewithimanshu for more high-signal content that actually moves your skills forward.
The creator of Claude Code teaches more about vibe-coding in 30 minutes than most tutorials do in hours.
Save this — it'll change how you build forever.
Si hoy existe una orden de aprehensión en tu contra por un delito con prisión preventiva oficiosa, sí puedes pedir un amparo para que NO te detengan mientras se resuelve. Eso es lo que acaba de resolverse por parte de los Tribunales Colegiados.
¿Qué cambia en la vida real? TODO. Antes, te detenían primero y luego peleabas tu defensa desde la cárcel. Hoy, con una buena estrategia de amparo, puedes enfrentar el proceso en libertad, con medidas como firmar periódicamente o dejar garantía. El proceso sigue, pero sin que el Estado te capture de entrada.
Esto es la diferencia entre llegar a defenderte libre o llegar esposado. Y en materia penal, esa diferencia muchas veces define todo el caso.
Aquí te dejo el link en donde puedes consultar la sentencia: https://t.co/K5YU6feQQH
Cada vez que Claude Code lee un archivo, ejecuta un comando o escribe código, ese resultado queda guardado en la conversación.
Y en cada turno, Claude re-lee todo desde el principio.
Sesión larga = contexto enorme = cada acción cuesta más tokens que la anterior.
Acá hay algunos hábitos que ayudan:
1) Usá /compact seguido. Resume el contexto y libera espacio. No esperés a que Claude lo haga solo.
2) Escribí el objetivo completo desde el arranque. Cada vez que corregís o agregás instrucciones a mitad de sesión, Claude re-lee todo el historial. Un prompt claro desde el inicio vale mucho más que diez mensajes corrigiéndolo.
3) Poné el contexto fijo en CLAUDE.md. Stack, convenciones, estructura del proyecto: todo lo que repetís en cada sesión va ahí. Se carga una vez, no lo quemás mensaje a mensaje.
4) Desactivá los MCP servers que no usás. Cada servidor activo suma tokens aunque no lo uses en esa sesión.
5) Elegí el modelo según la tarea. Para explorar código, generar boilerplate o refactors simples no necesitás Sonnet. Haiku es suficiente y cuesta mucho menos.
6) Evitá las horas pico. Entre las 10 AM y las 4 PM (ARG) la misma sesión consume más límite. Si tenés tareas pesadas, déjalas para fuera de ese horario.
Hay más recomendaciones en el artículo.
Vale la pena
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Los guardias de la @terminalponient en Observatorio me robaron mi bicicleta. Y tengo las pruebas.
El miércoles pasado fui a donar sangre. Busqué dónde dejar mi bici para tomar el @TrenInsurgente. Los guardias de la terminal de autobuses me amenazaron con romper mi candado y llevársela si la dejaba en la entrada.
Opté por dejarla en el paradero de la CETRAM a un costado de la terminal. Cuando volví 2 horas después, ya no estaba.
1⃣
Derivado de la sesión convocada por el @SESNSP realizada el pasado 27 de febrero en las instalaciones del Centro de Investigación y Docencia Económicas, el @PSC_IBERO@IBERO_mx da a conocer la siguiente opinión técnica.
1/ Global Strategic Update: The global security environment is currently defined by cascading, interconnected crises that severely strain global stability and reshape the geoeconomic competition between the United States and China. This is a brief update on two of the globe's principal theaters of war, Ukraine and Iran. #UkraineWar #EpicFury #Iran #Israel
Nemesio Oseguera, El Mencho, fue abatido hace unas horas. Y con ello, se han desatado múltiples narcobloqueos en todo el país.
Aquí puedes seguir un mapeo de los bloqueos que han sido registrados.
Un gran trabajo de @AlephRi.
https://t.co/2t86llBHAU
El instructivo no escrito de la corrupción. Un año en la presidencia en el Sistema Nacional Anticorrupción
https://t.co/WXalFahNso
Que México esté en el lugar 140 de 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional no es casualidad: es causalidad. No es una mala racha ni un “malentendido” de interpretación, es la consecuencia lógica de una forma de hacer política y de administrar instituciones para que no funcionen.
Este año me tocó, desde el Sistema Nacional Anticorrupción, ser espectadora en primera fila de los pactos, de los grupos, de los compas, de los favores. Y en esa primera fila esperan que aprendas rápido cómo funciona el guion: si rompes ese halo de impunidad, pierdes. Por eso, si alguien quisiera “triunfar” en la vida de la administración pública de México, el instructivo es clarísimo:
La primera regla es elemental: no te atrevas a decir la verdad. Debes mentir, cada día. Y la mentira no siempre es un gran montaje: a veces es esa escena cotidiana de decir que llegas a las 8 a. m., aunque te veamos entrar a mediodía. ¿Por qué? Porque eres el jefe. Y porque, en este teatro, el cargo no solo da poder es permiso para hacer reglas a la medida.
La segunda regla viene de la mano: no trabajes. ¿Qué tal que se dan cuenta de que eso se puede lograr y luego los acostumbras? El trabajo, cuando es real, cuando da resultados, es una enorme amenaza. La eficacia exhibe, incomoda y rompe el pacto silencioso de la mediocridad administrada.
Luego aparece la frase que lo explica todo, tercera regla, la corrupción lubrica todo. Si demuestras que se puede combatir, prevenir y sancionar, se acaba el trabajo, se acaba el Sistema y luego ¿cómo nos empleamos? En esa lógica, la corrupción no es una anomalía: es un engrane. No se combate, se gestiona. No se erradica, se usa. Por eso el problema se vuelve rentable: para secretarías, municipios, presupuestos, discursos y lealtades. Hoy Morena, mañana el PAN y ayer el PRI.
Cuarta regla, usa los recursos públicos a tu conveniencia, te pertenecen. Tú eres mejor y superior a los demás; aprovecha la oportunidad de despacharte. Si lo público se vuelve propiedad de quien ocupa el cargo, se convierte en botín.
Y para proteger el botín hay otra quinta regla imprescindible: hazlo complejo, que sea casi imposible entenderte. Imagínate que alguien se da cuenta de que un trámite, una denuncia o una posibilidad es fácil… no, no. Recuerda el punto anterior: tú eres superior y ni modo que lo hagas sencillo. La complejidad es un candado que solo nosotros sabemos abrir. El lenguaje enredado es nuestra defensa.
De ahí se sigue otra sexta instrucción, no trabajes para los demás, no compartas información. Lo público no es público, es tuyo, te pertenece. Y cuando lleguen los nuevos, que vuelvan a empezar; pues ni que importara la ley. Que no haya continuidad, que no haya memoria, menos aprendizaje. Que todo dependa de quién “tiene” el archivo, la ruta, el oficio, el dato. Porque así controlas el poder, administrando la ignorancia, así luego puedes hasta vender lo de tus amigos, aunque no sepan nada de trenes.
Y todavía hay una séptima instrucción más, quizá la más reveladora por lo descarada: no acabes con la corrupción, porque si no, al próximo sexenio ¿cómo hacemos campaña? La corrupción sirve para robar, sí, también para prometer. Si el problema desaparece, ¿luego que vendemos?
Por eso el cierre del instructivo es previsible: hagas lo que hagas, sigue las instrucciones. Y para que no haya sorpresas: “agarra fuero”, no vaya a ser que te metan a la cárcel por no seguir instrucciones.
Hasta aquí, el manual. Ahora, la decisión.
Denunciar. Desde denuncias a integrantes del Sistema hasta señalar a una gobernadora, legisladores, empresarios, fiscal carnal; pasando por nombrar y denunciar grandes casos de corrupción. Dejar evidencias y herramientas. Fue un abanico de actividades que me demostró dos realidades antagónicas: la ciudadanía y el trabajo coordinado pueden dar resultados, movimos al Sistema Nacional Anticorrupción y a sus instituciones; pero también constaté lo que se ha reclamado por años: es real, la burocratización de las instituciones corroe aceros inoxidables. Logramos mucho, pero es insuficiente, y hay que reconocerlo.
Las personas denuncian y de inmediato hay represalias: te bloquean, te invisibilizan. Fui testigo de ello de primera mano, mucho funciona a través de pactos de impunidad. Por eso vemos a actores de “oposición” guardando silencio, festejando embajadas, porque cuando el relevo los coloque de nuevo en esa posición esperan lo mismo. Ni siquiera lo tienen que decir.
Afortunadamente, no todo es así. Somos muchos más los que lo hicimos posible: ciudadanía, periodismo, incluso autoridades; y avanzamos mucho. La orientación central se mantuvo en visibilizar la corrupción como un fenómeno con víctimas, impulsar reparación y no repetición, y sostener la exigencia de integridad tanto hacia fuera como al interior del propio Sistema. Nombrar que no se acabó la corrupción fue nuestro punto de encuentro, y eso permite avanzar.
Plot twist: no seguí las instrucciones. PD: seguiremos incomodando. Vania Pérez Morales para @El_Universal_Mx
💥LA MILITARIZACIÓN NO FUNCIONA💥
@leoxnv y @LaMalaC señalan que el Ejército está entrenado para atacar, no para prevenir ni impartir justicia, por eso, tras siete años de @PartidoMorenaMx, la violencia sigue en el país.
Que Romero haya sido removido es una excelente noticia: sus plagios académicos, las anomalías de su gestión y los señalamientos por violencia de género y acoso judicial están ampliamente documentados. Son buenas noticias para el CIDE. Fin.
Hoy saludamos en su primer evento público —un espacio de dialogo entre el @SESNSP y analistas, periodistas y académicos especializados de seguridad— a la nueva directora del @CIDE_MX, la doctora @LuceroIbRo.
¡Mucha suerte!
Designación de la Dirección General Interina del CIDE
La Dra. Lucero Ibarra asume la titularidad del CIDE, marcando un hito en la trayectoria de nuestra institución:
✅ Primera mujer en dirigir al Centro.
✅ Más de 10 años de trayectoria académica y docente en la #ComunidadCIDE.
Como uno de primeras contrataciones de Romero Tellaeche en @CIDE_MX—es la verdad, perdóname—estaba muy emocionado por trabajar en un equipo que quisiera dar voz a la gente, a los trabajadores y a las familias con menos recursos. Eso nunca sucedió. Todo lo contrario: tuve que asistir a seminarios y talleres sobre conversaciones mundanas y abstractas acerca de la pobreza y la desigualdad, que no tenían ninguna relevancia práctica para la realidad—me excusé. Él me preguntó que investigara a sus enemigos en el CIDE y que votara a favor de sus propuestas, que violaban las reglas de la institución—le dije, no. También me invitó a almorzar con él y su equipo todas las tardes durante horas y horas, y le dije que no, que tenía que trabajar y otras cosas que hacer. Me amenazó con despedirme por no ser el “tipo” de persona que se preocupa por México, por no querer ver mejoras y por no tener interés en conocer gente del país, cuando, en realidad, yo viajaba a todas partes precisamente para hacer eso.