Un héroe a su manera. Por designios asombrosos, el conde Rostov cumple arresto domiciliario perpetuo en el mítico hotel Metropol de Moscú. El cautivador aristócrata es un verso libre entre bolcheviques, Stalin y Jrushchov… Una joya narrativa con un final que no te puedes perder.
Querido Margarit, nos dejas en herencia los silencios que siguen cuando acaban tus poemas.
Y precisamente hoy he comprendido que llevabas razón. Al final, lo importante es “lo que sucede en la noche estrellada de un verso”.
Celia retrata la Guerra Civil con la mirada de quien no levanta más de un metro del suelo. Su historia impacta en el alma como los obuses en la Gran Vía. Revolución por dentro y por fuera.
Qué divertido es Baroja al sacudir a sus coetáneos... escritores, músicos, políticos y pintores. Un retrato mordaz de esa Generación del 98 cuando ninguno de sus miembros tenía arreglada la forma de vivir.
Pancho Puskas ya tiene con quien jugar en el otro barrio. Zurdos, gorditos y con el 10 en la espalda. Cualquier excusa es santa para disfrutar de la mejor biografía futbolística en lengua española. Se lo dice un afortunado por compartir cancha con @DanielEntrialgo
Para leer con cara de “qué me estás contando”. Como si fuera una semilla, la educación puede caer en suelos fértiles, áridos o en arenas movedizas. Una autobiografía para tragar saliva casi en cada párrafo.
Esos españoles que combatieron el fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Personas que se separan en un momento dado y después de pasar mil aventuras se reencuentran en un lugar perdido. Los surcos del azar, que decía Machado.
Más querida cuanto más vivida. Madrid es una ciudad que nos sienta a todos como ropa de niño pobre, “corta y larga”. Capital cervantina, galdosiana, barojiana y... trapiellana.
Steinbenk ha recorrido el suficiente mundo como para descubrir que “no hacemos un viaje: nos hace él a nosotros”. Una vez asumida esa primera regla estamos en condiciones de subirnos a su caravana y acompañarle por su país, durante 16.000 kilometros, junto con su perro Charley.
Muchos lo consideran la revelación de 2018 y motivos no faltan. Son fragmentos y reflexiones sobre la vida de los padres, su ausencia y el vacío que dejan cuando se van, a través de las cuales entrevemos la propia vida del protagonista. Una novela que le hace a uno pensar.
Imposible leer a Fontanarrosa sin sonreír. Cada cuento, gesto y ocurrencia son una invitación al disfrute. El Negro comenta las jugadas en un cielo con canchas de fútbol y amigos de bar. Sus palabras dan puntapiés a quien crea conocer el léxico de esa religión disfrazada de juego
Baltasar, rey de Nippur, Gaspar, monarca de Meroe y Melchor, príncipe de Palmirena. Todos ellos, con sus séquitos, emprendieron un penoso viaje para alejarse del mal que les corroía. Un extraño y premonitorio cometa les hizo coincidir. Mateo no abundó en detalles en su evangelio.
"Y la poesía,
ese día,
se quedó sin versos.
Abandonada
en el desván de los recuerdos olvidados.
Perdida
en la oscuridad inmensa
de una sociedad sin tiempo
donde la verdad molesta"...
José María Triper
Rambaud sigue los pasos de Napoleón en la metedura de pata que le llevó a la destrucción de su imperio. El Sire pensaba que conquistaría Rusia en veinte días, pero allí le esperaba el general Invierno y un río Berésina que heló la sangre de los suyos.
Para leer abrigado.
"Hay tres momentos graves en la vida de un hombre,
a saber:
cuando nace,
y cuando pierde el uso de sus seres queridos.
Luego transcurre el tiempo,
y el olvido acontece,
y ya como si nada,
como si casi nada,
nos sentimos vivir en un lugar extraño.
El cuarto es conocido"...
Á. G.
En el despacho de Katharine Graham, editora de The Washington Post, se conserva una vieja máquina de escurrir la ropa de madera, regalo de los redactores que desvelaron el Watergate y símbolo de las presiones soportadas y superadas. Su historia personal es un máster en periodismo
Este divertido monólogo interior se encadenó en Viena, al término de un concierto (pero no el de Año Nuevo). El teniente Gustl se quedó como un pasmarote cuando un panadero le llamó imbécil. Tras tamaño oprobio, el oficial solo podía rumiar su suicidio. Y hasta aquí puedo contar.
Al viajar se aprenden muchas cosas sobre uno mismo, sobre todo si dejas tu casa y vas solo, ligero, por tierra, con un mapa, si cruzas fronteras a pie, escribes un diario, haces algún amigo, lees una novela ajena al sitio en el que estés y evitas usar el móvil. Te lo dice Theroux
Lo recuerdos de cuando se tiene siete años son difíciles de borrar... o imposibles si ese día amanece Valencia cubierta de blanco, con las olas de la playa de la Malvarrosa moviéndose por encima de la nieve. Y cómo olvidar aquel cumpleaños del tío Juan con sabor a despedida.