Que mimo al corazón los mensajes de mís amigas y mi familia “gracias por hacernos reír tanto cada vez que te vemos” ninguno dijo algo diferente, me sanan cada vez más, que lindo que me definan con la alegria y el sonreir, y pensar que hay gente que quiso apagarme ✨
A veces la empatía también necesita descanso. Porque entender a alguien no te obliga a justificarlo, perdonarlo, rescatarlo ni estar disponible todo el tiempo.