Solo alguien que nunca jugó un deporte, no se alegraría de que un mexicano tenga un récord como el que hizo @yosoy8a siempre cuidó de la portería y nos brindó grandes alegrías. En la selección, todos somos México! #GrandeMemo
Este video es oro puro: TVAzteca capta el momento en el que Javier Aguirre le dice a Guillermo Ochoa que va a jugar en el Azteca, y su reacción es increible 🥹
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@LuisCardenasMx Lo que buscan en el fondo, no es meter sus tortas y botellas, sino una reparación del daño a posteriori en cientos de miles de pesos; o al menos en consumo para los palcohabientes en torneos futuros! @LuisCardenasMx
@Claudiashein La FIFA se lo regaló en su carácter de presidenta de la República, como país anfitrión. Noble causa pero alardeada con sombrero ajeno, lo hubiera comprado de su peculio, y regresado el boleto a la #FIFA si no se piensa asistir.
@DagobertoRK@Oji_yellow El tema es que el 90% no lo invierte, lo gasta y llegan a la vejez sin salario digno, sin ahorros y sin seguridad ni vivienda para vivir!
@jecy85@ClubAmerica Es el precio de los tickets y de tener un mejor estadio, si el equipo juega bien o no es otro tema. “No hay botanas gratis” Así pasa con los tickets igual en EUA para el Basket o Béisbol, que sabes que por estar en Manhattan o cualquier Cd te costarán elevados.
@Marcela252016 Pues con quién sales ? A mi me encanta celebrar mi cumpleaños y tengo varios amigos que también. Fiesta, viajes por la celebración! Es tu círculo.
@S_EnLaNoticia La respuesta es simple, evitar la reventa con sobreprecio, y si se les queda es fiscalmente deducible, además que el costo de utilidad por rosca es altísimo. No hay pérdida.
Es una locura este anuncio de Adidas para el Mundial 2026, pasará a la historia como uno de los mejores spots deportivos que se han creado. Es cine y futbol de calidad.
La nueva reforma a la Ley de Amparo golpea el corazón del derecho de defensa. Desde el viernes, ningún juez podrá suspender el cobro de un crédito fiscal si la empresa no deposita antes el monto total o consigue una carta de crédito. Codere, Elektra, TV Azteca, Primero Minera, Samsung y otras gigantes están ya en esa encrucijada: o pagan al SAT, o enfrentan embargos. Lo que antes era un juicio de legalidad ahora se convierte en una batalla de liquidez.
El argumento oficial es proteger el “interés fiscal”, pero en los hechos se impone una lógica de poder: quien tiene efectivo litiga; quien no, se somete. Se cierra así la puerta del amparo a contribuyentes medianos o en crisis, mientras los grandes corporativos negocian desde sus fortunas. El artículo 107 constitucional concebía la suspensión para evitar daños irreparables; la reforma la convierte en un filtro económico que socava el acceso a la justicia y la equidad procesal.
Lo que está en juego no es sólo dinero, sino el sentido mismo del Estado de Derecho. Un país donde el derecho a ser oído depende del saldo bancario es un país donde la justicia se alquila. Si el amparo deja de proteger a todos y se reserva para los solventes, el principio constitucional de igualdad se desvanece. Recaudar es necesario; cobrar sin escuchar, es autoritarismo fiscal.
La madrugada del 16 de octubre, Morena revivió la retroactividad en la Ley de Amparo disfrazándola de “aplicación inmediata”. Con un Congreso semivacío y un país dormido, aprobaron que las nuevas reglas procesales se apliquen incluso a juicios en curso —justo los que litigan grandes contribuyentes—, abriendo una grieta en la seguridad jurídica del país.
Dicen que buscan cobrar los 100 mil millones que adeudan empresarios, pero detrás de ese discurso fiscal hay algo más grave: la tentación de usar el amparo como herramienta política. Cuando una mayoría cambia las reglas del juego mientras el partido se está jugando, lo que se erosiona no son los bolsillos de los empresarios, sino la certeza de todos frente al poder.
Esto no es justicia fiscal, es poder sin límites. Porque si hoy se justifica la retroactividad para cobrar más rápido, mañana se justificará para callar más pronto. Lo que está en juego no son los impuestos: es el Estado de Derecho. Y eso, cuando se pierde, no se recupera con ningún pago al fisco.
Una reforma al juicio de amparo que pone en el centro a las autoridades y no a las personas debe ser motivo de seria preocupación.
El control de constitucionalidad nació para limitar el poder y garantizar derechos, no para fortalecer a quienes lo detentan.
Todos los ojos puestos sobre la discusión y aprobación en las Cámaras.
De eso hablamos hoy en @Radio_Formula.