No porque alguien sea serio es inteligente.
No porque tenga dinero es una buena elección.
No porque te haga reír es inofensivo.
No porque sea bello por fuera lo es por dentro.
No porque sea ardiente sabe amar.
En el amor como en la vida, la percepción es muy distinta de la realidad.
Fíjate bien en la evidencia que respalda lo que supones o te llevarás grandes desilusiones.
Un lenguaje de amor hermoso es la consideración. Cuando alguien piensa en tus sentimientos antes de tomar decisiones, presta atención a los detalles y hace un esfuerzo para hacerte la vida más fácil. Lo mucho que le importas a alguien se puede notar en cuánto te considera.