Federico García Lorca sabía de lo que hablaba cuando escribió: «porque yo quise olvidar y puse un muro de piedra entre tu casa y la mía. Pero montaba a caballo y el caballo iba a tu puerta».
Recordatorio: No todas las opiniones son válidas y respetables. Las opiniones de un negacionista del cambio climático no valen nada, ni las de un machista, ni las de un franquista, un nazi o un fascista, y no, no son respetables.