❤️ Una niña de unos 5 años llegó a su colegio con una gran novedad: una nueva pierna protésica. Feliz, quiso mostrarles a sus compañeras que ya podía caminar y correr con ella.
La reacción fue inmediata. Sus amiguitas la abrazaron, la tomaron de la mano y caminaron junto a ella, celebrando su avance. El momento quedó registrado en video y se volvió viral por la espontaneidad de los niños y la alegría con la que acompañaron a su amiga en este nuevo comienzo 👏
¿Qué mensaje le deja a esta guerrera de la vida? Lo leemos.
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#Viral #Inclusión #Video #Colegio #Las2orillas
la manera en la que Gustavo Dudamel fusionó a la orquesta sinfónica simón bolivar con la filarmónica de new york y los muppets, en el medio tiempo de la final del mundial, fue todo un espectáculo😭🇻🇪
Adaptarse no siempre es pensar.
A veces adaptarse demasiado rápido es simplemente obedecer sin comprender.
En una época obsesionada con la velocidad, formar criterio puede ser una de las pocas formas serias de libertad.
Hoy termina esta campaña difícil que nos llenó de miedo y odio entre nosotros. Hoy Colombia tendrá un nuevo presidente, de todos y para todos, pero esto solo será posible si recordamos que en Colombia cabemos todos y es de todos.
Hoy, al final del día, yo no veré ganadores y perdedores sino colombianos dispuestos a trabajar por nuestro país, con nuestro nuevo presidente. Unos apoyaremos su gobierno, otros haremos oposición y otros seremos veeduría porque eso es la democracia y la nuestra es imperfecta pero muy valiosa.
Las mujeres odian a los hombres: -No sé, Joaquín, no he conocido a una mujer que drogue a su pareja para abusar de él, tomar fotos, vídeos y armar un grupo en Telegram para que otras mujeres abusen de él y luego hagan lo mismo con parejas o hijos en toda una cadena de abusadoras.
En 2003, un equipo de cine alemán que filmaba en el desierto del Gobi documentó algo inesperado. Una camella había rechazado a su cría tras un parto de dos días, así que una familia nómada recurrió al antiguo ritual Hoos, una ceremonia de canto transmitida durante siglos. Tras el ritual, la camella derramó lágrimas y aceptó a su cría. Aquella escena terminó formando parte de The Story of the Weeping Camel, una película que acabaría nominada al Oscar.
“El amor es incómodo”
Rolón: “El amor no es que alguien te gusta y te acostás con esa persona. El amor no es pasión, el amor no es deseo, aunque tenga pasión y deseo, pero es algo más. El amor implica una construcción, el amor implica un dedicarse a esa persona, a conocerla, a entender dónde le aprieta el zapato”
The band The Doors teamed up with Stone Temple Pilots vocalist Scott Weiland.
(October 27, 1967 - December 3, 2015) ✨
The song is called "Break on Through".
Ni las amenazas de abusar del sistema judicial, ni los videos estigmatizantes que difunde el movimiento político de Abelardo de la Espriella en los que deforma mi imagen, ni la lluvia de insultos regados por bots y fanáticos, ni la violencia política ejercida en mi contra por el candidato presidencial, su organización política y su abogado lograrán silenciarme. Las estrategias de intimidación a la prensa, en las que es experto el candidato, le han servido en el pasado para acallar cualquier debate en torno a su cuestionable vida pública. En esta ocasión, por el bien de Colombia, tendrá que ser diferente. #LosDanieles #LaFamiliaDMG https://t.co/MFVr9swp6w
¿Cuántos de tus hábitos diarios cuidan tu relación y cuántos la ponen en piloto automático?
No siempre son grandes gestos: importa cómo saludáis, si os escucháis sin pantallas y cómo habláis en los conflictos.
En el vídeo explico 10 hábitos para una relación más sana ⬇️
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Políticos y candidatos del algoritmo
La política electoral nos ha mostrado que las elecciones se ganan con plazas llenas, jingles pegajosos y mítines televisivos. Pero los últimos años nos están comenzando a desmontar ese tinglado. Hoy, los estadios se llenan menos y las pantallas se multiplican más. La política ya no se juega en la plaza pública sino el celular, ese que cada quien carga en el bolsillo y que sabe, mejor que uno mismo, qué quiere oír, que lo indigna y qué lo hace compartir.
Y hay una realidad ineludible. El algoritmo —ese nuevo dios— ya no solo nos recomienda series y zapatos: elige presidentes. No lo hace de manera consciente, pero su arquitectura de estímulos y sesgos convierte la política en un espectáculo quirúrgicamente calibrado para la emoción y la rabia.
Ahí está Javier Milei, que entendió antes que nadie el poder de la viralidad libertaria. Su campaña no fue una estructura partidista sino un enjambre digital: videos cortos, frases incendiarias, gatos, motosierra y mucho algoritmo amplificando cada grito antisistema. No necesitó medios tradicionales, que lo despreciaban; le bastó con que las redes identificaran, en tiempo real, a los hartos, los indignados y a los que querían “voltear la mesa”.
Bukele hizo lo mismo, pero desde el poder. Convirtió a El Salvador en un set de streaming político: cárceles de estética hollywoodense, drones, videos épicos y un ejército de tuiteros listos para defenderlo. No gobierna para los salvadoreños que viven la rutina diaria, sino para el público global que lo ve. Su reelección fue, antes que nada, un fenómeno de algoritmo emocional: cada video diseñado para despertar admiración, miedo o aplauso.
Trump, el pionero, entendió la mecánica antes de que muchos supieran que existía. Mientras los asesores de Clinton hablaban de encuestas, Cambridge Analytica ya segmentaba votantes con precisión quirúrgica: mujeres blancas casadas en Michigan que se sentían olvidadas; hombres de mediana edad que creían que el mundo les había dado la espalda. Facebook hizo el resto. El algoritmo los agrupó en burbujas de indignación y, cuando quisieron reaccionar, el muro ya era parte del paisaje.
Los políticos tradicionales siguen pensando en publicidad, pero los nuevos líderes piensan en interacciones. No buscan convencer a todo el mundo, sino dominar el flujo de atención de su tribu. El algoritmo les da ese poder: amplifica el mensaje más extremo, silencia la ponderación, recompensa la indignación. En un entorno donde el clic vale más que el consenso, el discurso radical es el contenido perfecto.
Y Colombia no está exenta. Aquí también se gobierna a punta de tendencias. La estrategia no es ganar debates, sino ganar el “Recomendado”. Mientras los votantes discuten programas, el algoritmo ya decidió quién aparecerá en su pantalla, qué emoción lo moverá y por qué lo hará sentir parte de algo. Por eso hoy puntéan candidatos que entendieron eso. El desafío político del hoy no es derrotar al adversario, sino aprender a entender al algoritmo antes de que él decida por nosotros.
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