Quiero ser rica. Lo admito.
Pero no por un reloj de lujo ni por un Lamborghini.
Quiero ser rica para poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde un martes.
Sentarme dos horas en una cafetería agradable, desayunar y pedir un café caro sin mirar el precio.
Asegurarme de que las personas que amo nunca tengan que preocuparse por el dinero.
Despertarme de forma natural un miércoles cualquiera sin tener que estar en ningún lugar.
Invitar a mis amigas a cenar y decir:
“No se preocupen, yo invito.” Esa es mi versión de riqueza.
A veces pienso que una de las mayores muestras de cariño es la curiosidad. Preguntar, escuchar, recordar detalles. Hay personas que dicen quererte y nunca han sentido interés por descubrir quién eres realmente.
Es muy duro querer llevar una vida normal, ser productivo, tener buena actitud y socializar cuando llevas dos meses con quebrantos de salud...
Es un momento de esos en los que aplica decir "que difícil es ser yo"...
Si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente. Alguien que no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo; un amor que me abrace el alma y me dé tranquilidad.
Para mí, presentarle mi familia a alguien es un acto de amor muy significativo. Mi familia es un tesoro en mi vida y no cualquiera merece entrar en la privacidad de mi hogar, al hacerlo, les abro una puerta a mi afecto y confianza. Por eso es que no cualquiera conoce mi familia.
Hoy es un día de esos en lo que amanezco apagada, con agotamiento físico y mental, sobrepensando todo y queriendo ser un ermitaño encerrado en su torre de marfil... Confío que sea solo de hoy porque esas sensaciones persistiendo en el tiempo son una pesadilla...
Spoiler alert para jóvenes : Cuando muera tu abuela te vas a dar cuenta de que ella era lo único que mantenía unida a tu falsa familia.
La familia literalmente se desmorona después.
Hoy, después de 5 años, he decidido dejar el forrado acrílico y el esmalte semipermanente...
Se siente raro, es como retroceder, requerirá más dedicación y cuidados, pero tener manos y piel sana, está por encima de unas uñas bonitas.